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REAL ZARAGOZA

El día de Gay

El Real Zaragoza tiene previsto anunciar hoy el entrenador de la próxima temporada

Gay saluda al presidente, Agapito Iglesias, tras un entrenamiento.
El día de Gay
TONI GALáN/A PHOTO AGENCY

Después de casi cuatro semanas navegando entre dudas, José Aurelio Gay conocerá hoy su destino y el banquillo del Real Zaragoza a su dueño. Esto no significa que ambas realidades sean correlativas. Todo depende de la decisión final de los dirigentes del club aragonés. Si confirman a Gay, nada cambiará. Si, en cambio, le denegaran el cargo de entrenador o el propio Gay no aceptara la propuesta del club, una alternativa se subiría al banquillo del Real Zaragoza. Este es el lienzo general, las dudas que quedarán resueltas hoy, en torno al mediodía, en un principio, después de que durante las dos últimas jornadas la cúpula del club, Agapito Iglesias, Antonio Prieto y Pedro Herrera, hayan conversado con José Aurelio Gay sobre su continuidad. Hay unas condiciones y Gay debe aceptarlas, de lo contrario el Real Zaragoza se sacará de la manga una de las alternativas, con Gorosito, Gregorio Manzano y Ernesto Valverde como candidatos preferentes dentro del abanico de técnicos posibles que maneja el club.

El futuro de José Aurelio Gay ha seguido en este periodo, desde que el Zaragoza se confirmara como equipo de Primera División frente al Xerez, un guión ambiguo y abstracto. En las últimas horas, han crecido exponencialmente las opciones de que José Aurelio Gay y sus colaboradores principales, Nayim y Roberto Cabellud, sigan una temporada más al frente del vestuario del Real Zaragoza.

Así se interpreta de la posición y discurso de Antonio Prieto, en cuyas intervenciones de los últimos días ha reconocido la labor de José Aurelio Gay y ha aceptado que la decisión del banquillo está tomada desde hace tiempo. Las reuniones de las últimas horas con Gay también desvelan cierta intención, aunque no pueden tomarse por definitivas. No lo serán, al menos, hasta el mediodía de hoy, cuando el Real Zaragoza -tiene previsto anunciarlo con un mensaje en su página web- desvele una resolución que se ha cubierto de misterio en las últimas semanas.

Si la apuesta es Gay, la decisión estaría respaldada por toda lógica. Es la vía más razonable. Gay y Nayim cumplieron el objetivo de la permanencia, han firmado unos notables números (26 puntos en la segunda vuelta), conocen la casa, la ciudad y, lo que es más importante, el equipo, cuyo sustrato lo formarán varios de los futbolistas que se hicieron importantes a sus órdenes. Los méritos y las facultades nadie se las niega.

Sin embargo, el club, aunque el mensaje exterior defienda lo contrario, no ha mostrado tanta convicción.

De lo contrario, escaso sentido y pertinencia hubieran tenido las constantes demoras que ha recibido Gay. Hasta tres veces, el club ha suspendido encuentros con el aún entrenador del Real Zaragoza (su vínculo con el primer equipo concluye el 30 de junio). ¿Si Gay va a seguir, por qué alimentar dudas? ¿Por qué retrasar su planificación de trabajo? ¿Por qué no asegurarlo en el puesto como gesto indudable de confianza?

En el Real Zaragoza la respuesta ya es sabida y recurrente: la prioridad era el plan económico, ordenar el club, establecer unas bases de funcionamiento, saber qué queremos, qué tenemos y adónde deseamos llegar, etcétera.

En cierto modo, la situación de Gay durante las últimas semanas se ha alimentado del mismo suspense que aquel escenario de interinidad que ocupó el entrenador madrileño el pasado mes de enero. Entonces, el Zaragoza tocaba teclas en el mercado de técnicos hasta que encontró una que sonó: Víctor Muñoz. Solo la repentina ruptura de un acuerdo prácticamente cerrado con el preparador zaragozano liberó a Gay de su provisionalidad.

Quedó confirmado, y la apuesta secundaria, la única viable entonces, salió acertada. Gay aprovechó la oportunidad y salvó al equipo, ganándose toda la legitimidad del mundo para continuar una temporada más, liderando un proyecto desde el kilómetro cero.

Escaso peso ejecutivo

Si sigue, Gay deberá tener muy claro que su influencia en la construcción de la plantilla será testimonial. Gay estará encargado de entrenar y alinear, según se desprende de la nueva política deportiva del club que ha propugnado el director deportivo Antonio Prieto en los últimos días. Él y Pedro Herrera comprarán los ladrillos a su gusto y Gay deberá ponerlos en orden. Esa será la función del entrenador si continúa.

Si Gay opta por no seguir y renuncia a la propuesta del Real Zaragoza o el club lo corta, otro se sentará en el banquillo aragonés, alguien que se encargue de entrenar y alinear.

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