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SD HUESCA

El crédito de Royo llega hasta Tarragona

El puesto del técnico oscense peligra seriamente si no se aprecia una reacción en el partido del próximo sábado.

Ángel Royo, en el banquillo del Huesca, antes de comenzar el partido del pasado sábado contra el Alcoyano.
El crédito de Royo llega hasta Tarragona
JAVIER BLASCO

La continuidad de Ángel Royo en el banquillo del Huesca, por las leyes naturales que rigen el fútbol, cada vez parece más condicionada a una reacción inmediata del equipo, tanto en lo que afecta a los resultados como a la imagen que transmite el conjunto azulgrana. El encuentro del próximo sábado en Tarragona debería de suponer el punto de inflexión de la escuadra oscense. De lo contrario, si persisten los males tan acusados que se han evidenciado en el inicio de Liga, no sería descartable que se pudiera plantear el relevo del míster monegrino. Es obvio que lo ideal sería que esta situación no llegara, puesto que el bien de Royo es el de todo el Huesca.

No obstante, hay voces dentro de la directiva que no ocultan su preocupación por el rendimiento del plantel, por la pérdida de valores capitales -en tramos de todos los encuentros- como la cohesión del bloque, el orden defensivo, el equilibrio entre líneas y, sobre todo, la entrega constante. Algunas de esas opiniones no son además muy optimistas en cuanto a un cambio de dinámica, aunque pareceres los hay variados.

La forma en que se dejaron escapar dos puntos el pasado sábado contra el Alcoyano hizo mucho daño tanto en el seno de la plantilla como en los rectores del club azulgrana. Las caras al final del partido eran un poema. El ambiente en el vestuario, como reconoció el propio Royo, lo más parecido a un funeral. En caliente todo se ve funesto. Después las cosas se relativizan.

Al acabar el partido y tras la comparecencia en rueda de prensa, el técnico oscense abandonó la sala José Luis Trallero por la puerta que dirige hacia las oficinas de la entidad. Durante toda la tarde noche se especuló en diferentes foros con la posibilidad de que Royo hubiese mantenido una reunión con miembros de la plana mayor del club, aunque ninguna fuente confirmó este extremo.

Ayer Royo negó categóricamente que se hubiera producido algún tipo de conversación fuera de lo normal con los rectores principales e incluso mostró su sorpresa por la extensión de este rumor, sobre el que ha tenido que responder varias veces en las últimas horas.

El entrenador azulgrana aseguró que todo transcurrió con normalidad, que el domingo se llevó a cabo la sesión de recuperación para los titulares y compensatoria para el resto y que después presenció el partido de los juveniles en El Alcoraz.

Al técnico se le ve tranquilo. Se siente fuerte y, lo que es más importante, capaz de reconducir la nave, atendiendo a los patrones que guiaron el rendimiento de la primera media hora contra el Alcoyano, la segunda parte contra el Xerez en Copa del Rey o el primer tiempo contra Osasuna en el amistoso jugado en Tafalla, con buena parte de los jugadores que hoy son la columna vertebral.

La directiva del Huesca nunca ha sido partidaria de tomar decisiones sin meditarlas con el poso que ofrece el tiempo. Cuando hubo dudas con Calderón y Onésimo presidió la calma. A la larga, la paciencia se reveló como la mejor solución. Quizá la diferencia en el contexto actual es que al equipo aún no se le adivina una identidad. Puede que eso sea lo que más pese. De ahí que Tarragona pueda marcar el destino.

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