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CICLISMO

El CAI sobrevive a su mayor reto

El único equipo aragonés colocó a uno de sus corredores entre los 25 primeros. El balance del Club Ciclista Aragónes es positivo.

Eloy Carral, del CAI, camino de la meta en Boltaña anteayer.
El CAI sobrevive a su mayor reto
M. ALCÁZAR

Las cumbres de la Vuelta a los Pirineos son las más duras de la temporada para el CAI Club Ciclista Aragonés. No hay prueba en el calendario que concite su atención tanto como la que ayer finalizó en la Avenida de Ranillas. En ella, la entidad aragonesa puede medir su potencial con equipos de alto nivel, profesionales y de múltiples nacionalidades diferentes. "De las carreras en las que participamos, la Vuelta de los Pirineos es la más fuerte. Aquí hay equipos continentales. No tenemos otra cita como ésta. En cuanto a calidad de participantes, es la mejor", explica Luis Escribano, director del equipo.

No extraña, por tanto, que colocar a uno de sus corredores en el vigésimo tercer puesto les dejase ayer satisfechos. Y eso que los planes iniciales eran más ambiciosos. "Estamos muy contentos. Es cierto que la idea era intentar llegar a los veinte primeros. Si luego nos colábamos en el 'top 15' sería un regalo. Pero soy realista. Nuestro puesto estaba ahí. Quizá esperaba que pudiésemos tener en esa zona a algún corredor más", analiza Escribano, que hubo de lidiar con un puñado de problemas desde el primer día: "Jesús Merino, una de nuestras mejores bazas, tuvo una avería mecánica en la etapa del Tourmalet. El día anterior se cayó Eloy Carral. Eran dos de nuestras apuestas, pero no tuvimos suerte".

Se presentaron siete corredores del CAI en la primera etapa. Ayer, en la definitiva, quedaban tres. El mejor clasificado, Miguel Gómez, acabó vigésimo tercero. Eloy Carral, pese a la caída y las molestias posteriores, finalizó cuadragésimo. Milton Ramos, por último, quedó en la posición 63 del total de 96 corredores que lograron completar las cuatro exigentes etapas (arrancó la prueba un pelotón de 133 corredores).

Ahora el CAI Club Ciclista Aragonés regresa a sus labores reales, más humildes pero igualmente duras. Prepara ya la Vuelta Ciclista a Zamora. Se desplazará con el buen sabor de boca que le ha dejado su participación en la prueba transpirenaica. Firmó el décimo cuarto puesto en la clasificación de equipos. Dejó a cuatro por detrás en el vagón de cola. Pero están orgullosos porque han sobrevivido a su mayor reto, la Vuelta Ciclista a los Pirineos.

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