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Deportes

CAI ZARAGOZA

El CAI cumple en Gandía (72-86)

Un Lescano soberbio en defensa abanderó el triunfo del CAI en su visita a Gandía.

Dejemos de lado los números, los puntos o los rebotes. La actuación de anoche del gran capitán del CAI Zaragoza Matías Lescano fue soberbia. El "Bicho" fue el gran responsable de la importante victoria rojilla ante el Aguas de Valencia, especialmente, por su incansable trabajo en defensa, sus continuos robos de balón, sus asistencias, su sacrificio continuo, su amor a estos colores... El argentino fue el verdadero protagonista del encuentro. Con él en cancha, los aragoneses sumaban y hacían restar al rival, mientras que cuando se sentaba para descansar el encuentro se apretaba. En un tercer cuarto para enmarcar, Matías, el jugador franquicia del club, apretó los dientes, se multiplicó sobre la cancha para defender, correr al contragolpe y dejar el choque casi sentenciado. Bendito capitán.

Los dos equipos tenían bien aprendida la lección. El CAI saltó a la cancha peleando cada balón cerca del aro (punto débil de los valencianos), mientras que el Gandía -que no pudo contar con Grunfeld por lesión- trató de matar a los rojillos con las penetraciones de su base Jorge Jiménez y el acierto de sus hombres desde el perímetro. Y a ambos les salió bien por momentos en una primera mitad igualada pero que parecía controlada por los chicos de Curro Segura.

Tal es el poder aragonés en la pintura que a los dos minutos, los dos máximos reboteadores ofensivos de la liga como son DP y Starosta ya llevaban cinco capturas cerca del aro ajeno. Sin embargo, su mala puntería impedía sacar provecho de esa ventaja. Tuvieron que ser los exteriores (Quinteros y Lescano) los que llevaran los puntos al casillero zaragozano y las primeras ventajas visitantes. El rival, peleón como siempre, estaba completando un trabajo sucio pero efectivo: cargar de faltas al CAI. Y lo logró rápidamente. En el primer cuarto tanto Victoriano como Starosta ya llevaban dos, y durante el segundo tanto el checo como Victor cometieron la tercera. Era un problema.

A pesar de todo, el colíder de la LEB mantuvo a su adversario por detrás en el marcador siempre que defendió con intensidad y pudo correr. Cuando no lo hizo, se atascó y únicamente DP acertaba con la canasta valenciana. Pero entre los oponentes estaba un inspiradísimo Volcy que las metía de todos los colores: triples, dos más uno, penetraciones... Todo eso provocaba una inquietante igualdad, sobre todo viendo la increíble sangría que estaba sufriendo un CAI en cuanto a faltas (16 por 9 al descanso).

Pero entonces apareció ese que tantos años lleva soñando con el ascenso. Lescano se erigió como líder de la espectacular defensa del equipo en la reanudación. Con sus innumerables robos de balón (cinco dice la estadística, aunque fueron más), su velocidad, el no dar un balón por perdido, los inteligentes cambios de hombre, las ayudas y demás virtudes del argentino abanderó un parcial de 0-10 que dejaba el partido casi decidido. Tal fue su gran aportación al triunfo, incluso sumó puntos cuando más se necesitaban, que hasta su técnico lo cambió a falta de escasos segundos del final para que recibiera la ovación de sus compañeros. La merecía.

Únicamente los momentos de reposo del "Bicho", las continuas faltas señaladas al CAI, los triples a la desesperada de los de Isma Cantó y el escaso acierto de los rojillos en los tiros libres (con un paupérrimo 12 de 25) impedían que se cerrara el duelo mucho antes de la conclusión.

Pero el daño ya estaba hecho, ya lo había hecho Matías Lescano (y los puntos de un incombustible DP y Quinteros) y solo era cuestión de tener calma. Así se logró un triunfo necesario. Ningún rival directo falló, pero la victoria da moral de cara a dos semanas más que decisivas en la LEB.

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