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El Atlético, sin afición

El TAS mantiene el partido ante PSV Eindhoven a puerta cerrada y reduce la multa.

Su recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) solo le ha servido al Atlético de Madrid para no ser acusado de racismo y para que le reduzcan a la mitad, de 150.000 a 75.000 euros, la multa que le impuso la UEFA por los incidentes ocurridos en el Vicente Calderón, antes del partido disputado contra el Olympique de Marsella el pasado 1 de octubre. El equipo rojiblanco deberá jugar el miércoles sin el apoyo de su afición, contra el PSV Eindhoven, el pase a los octavos de final de la Liga de Campeones, en su partido europeo más trascendente de los últimos 12 años. El TAS no se ha atrevido a desautorizar a la UEFA y ha ratificado la sanción a puerta cerrada para el Atlético, víctima de un castigo sin precedentes y desproporcionado.

La decisión del TAS ha provocado la indignación del Atlético, que esperaba que fuese anulado por el completo el castigo, al no considerarse responsable de la reacción policial ante la violencia empleada por los ultras franceses. El club rojiblanco se ha librado también de pagar las costas del proceso y de la amenaza de tener en cumplir un segundo partido de cierre en caso de que en los dos próximos años se repitan incidentes en el Calderón, pero no evitado la clausura "por graves irregularidades en materia de seguridad" y "por la existencia de antecedentes recientes", según el tribunal.

Además, también debería devolver a sus abonados europeos el dinero correspondiente al partido frente al PSV, que será retransmitido por Canal Plus. "La sanción es causa de la falta de coordinación entre la policía y nuestra seguridad privada", lamentó el presidente del Atlético, Enrique Cerezo, quien reconoció estar "decepcionado" por una resolución ante la que ya no caben más recursos deportivos.

El máximo dirigente colchonero no entiende el fallo del TAS, "porque cuando no haces nada no te tienen que sancionar por nada", pero ya no le queda otra que resignarse y acatar la clausura.

Aunque el Atlético de Madrid tendría otra oportunidad para acceder a los octavos de la 'Champions', e intentar garantizarse el liderato del grupo, el 9 de diciembre en el campo del Olympique, el cierre del Calderón se le impone ahora que el equipo se encuentra en una situación que no conocía desde diciembre de 1996, cuando alcanzó los cuartos de la Copa de Europa. También le resulta incomprensible al Atlético de Madrid que mientras que la UEFA se basó en presuntos gritos racistas de los aficionados rojiblancos a los jugadores negros del Marsella para sancionar en principio con dos partidos de clausura y advertirle de la posibilidad de otro en el futuro, el TAS suprime dicha amenaza porque reconoce que "los actos de racismo no han podido verificarse con exactitud".

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