FÚTBOL

Debacle sevillista

El conjunto hispalense perdió por 3 a 4 su encuentro ante el Braga y no pudo clasificarse para la siguiente fase de la Liga de Campeones.

Luis Fabiano trata de controlas un balón.
Debacle sevillista
EFE

El Sporting de Braga, que ya había vencido en la ida 1-0, ha confirmado la sorpresa al clasificarse por primera vez en su historia para la fase de grupos de la Liga de Campeones tras volverse a imponer al Sevilla por 3 a 4 en el Sánchez Pizjuán. Es el segundo revés grave  para los sevillistas en los últimos días, tras perder la Supercopa en su visita al Camp Nou. tras estos dos fiascos, su entrenador, Antonio Álvarez, queda en entredicho.


El Sevilla salió con un once netamente ofensivo, con Konko jugando incluso como falso extremo, y dispuesto a ahogar a su rival con un ritmo trepidante desde el primer minuto. Sin embargo, los lusos mostraron también pronto sus credenciales, con un fútbol a la contra lleno de peligro, amparados en el resultado que tenían a favor desde la ida.


Y fue el Sporting el primero en acercarse a la red, en un robo de balón de Matheus, al que Fazio le quitó el cuero cuando iba a 'fusilar' a Palop. El Sevilla no se amilanó y siguió presionando arriba, aunque pecaba de una incomprensible insistencia en colgar balones pese a lo bien que iban por alto los defensas adversarios. Pero las cartas de uno y otro equipo ya estaban sobre la mesa, y lo cierto es que los bracarenses se mantenían firmes en defensa, ante un rival que empezaba a jugar contra el reloj.


Lo peor, sin embargo, era que los sevillistas parecían no darse cuenta de que les era vital controlar el centro del campo. Porque era por ahí por donde el Braga intentaba encontrar una autopista hacia el gol. Eso fue, precisamente, lo que pasó a la media hora de partido, en una jugada personal de Paulo César que, tras tirar a puerta, dejó en franquía a Matheus quien, como ya ocurriera en la ida, envió el rechace de Palop al fondo de las mallas.


Ahora a los rojiblancos les hacían falta tres tantos para superar la eliminatoria pero, lejos de calmarse, los hombres de Álvarez estaban cada vez más revolucionados, cayendo incluso en rifirrafes que en nada les beneficiaban. El cuadro luso siguió a lo suyo, con Matheus con la 'caña' puesta, para pescar ese 0-2 que sentenciaría el litigio.


Si el Sevilla quería revertir la situación debía, sobre todo, desbordar en velocidad e irse al ataque, porque con la segunda mitad ya en marcha, era el momento de quemar las naves. Pero, bien al contrario, fue el Braga el que incrementó su potencial ofensivo, con el cambio de un centrocampista, Aguiar, en favor del delantero Lima, que se iba a convertir en el auténtico protagonista de la noche.


El ariete llegó y besó el santo. Al poco de salir, una contra conducida por Matheus habilitó a su compañero para que, ante la inoperancia de toda la defensa hispalense, clavara el segundo para el Sporting. Casi a renglón seguido el meta luso, Felipe, se empeñó en mantener vivo al Sevilla y se 'comió un inocente tiro de Luis Fabiano que daba algo de aire a la afición local.


Animado por ese tanto y por los repentinos nervios del Braga, el equipo local se reanimó y José Carlos enviaba al larguero un tiro con olor a red. Empujaba con fe el Sevilla, aunque en el minuto 68 Palop salvaba el 1-3 en una nueva contra remachada ahora por Silvio.


Como último recurso, Álvarez puso en liza a Negredo, aunque sería Navas el que hiciera el empate a 7 minutos del final. Sin embargo, y como símbolo de lo que fue el partido, poco después Lima aprovechó otro pase en profundidad para rematar con el 2-3 la tragedia sevillista.  Habría tiempo para que Palop encajara un último gol al saque de un córner e, incluso, para que Kanouté firmara el tercero de los de Nervión, aunque ambos fueron estériles para el global de la eliminatoria.