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CAI ZARAGOZA

Curro Segura: "Si mantenemos muchas cosas de este año, será bueno"

El técnico granadino del CAI reconoce estar satisfecho y feliz tras el ascenso, asume que continuará en el banquillo aragonés y lo complicado que será hacer la plantilla condicionada a tener cuatro seleccionables

Ya se ha conseguido el ascenso, ¿qué sentimiento le queda al alcanzar el objetivo?

El de satisfacción por una tarea bien hecha, el de felicidad por haber visto a tanta gente con una cara de alegría enorme tanto en el pabellón como la que sigo viendo por la calle, además, de gran responsabilidad porque lo que se ha conseguido es histórico, y de enorme satisfacción por haber estado dentro de ese grupo que lo ha logrado.

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención en esta semana de celebraciones?

Quizás el cariño de la gente por la calle. Las felicitaciones de los conocidos las hemos ido recibiendo en el móvil, que no ha dejado de echar humo estos días, pero sobre todo el anónimo que te para por la calle y te da las gracias. Lo que hago es devolvérselas porque seguramente que son aficionados que van al pabellón o abonados. El cariño de la gente por la calle es lo que se agradece más.

¿Este ascenso tiene dedicatoria especial?

Siempre que hay una situación emotiva te acuerdas de los que están cerca de ti, de mi familia, de mis amigos, que me han apoyado desde la distancia. Creo que hay un grupo de personas a las que no se ha nombrado mucho, que son mis ayudantes. Ellos tienen tanta culpa, o más que yo, en este ascenso. Tres que sí he nombrado y quiero insistir en ello son los dos presidentes con los que he estado, Javier Loriente y Reynaldo Benito, y Chapu, que creo que es el que se ha comido peores malos ratos en los dos últimos años y se merecía este ascenso más que nadie.

Una temporada para enmarcar.

De eso aún no nos hemos dado cuenta. Porque el ser la mejor defensa del campeonato, ser el mejor ataque, el equipo con más valoración, el destacar en tantas estadísticas eso aún no lo hemos valorado en su justa medida. Quizá con el paso del tiempo en la historia quedarán esos números porque estarán para siempre, como el hecho de ser el equipo con mayor número de victorias en la liga regular. Eso es realmente un mérito global del equipo, porque no ha habido egoísmos, porque se ha jugado en conjunto y por encima de todo estaba la victoria del equipo.

Ha dado la impresión de que no ha sido difícil llevar al equipo hasta arriba.

Lo que tenía muy claro este equipo eran los objetivos y una implicación muy alta en los que se quedaron con la miel en los labios en anteriores temporadas. Y los que venían nuevos tenían claro lo que queríamos de esta liga. Todos tenían un factor emotivo grande para que se consiguiera esto y cada uno de ellos se ha entregado al máximo y por eso ha sido fácil que ese vestuario funcionara bien, porque todos querían que el equipo ganara y había caras de felicidad aunque jugaran más o menos.

¿Eso ha hecho que haya sido más psicólogo que entrenador?

Yo creo que todos los entrenadores somos más psicólogos que técnicos, pero también considero que ha habido mucha táctica. Los equipos nos han planteado cosas continuamente que hemos ido superando y hemos sacado el máximo rendimiento a los jugadores en función del estado de forma de cada uno durante el año.

¿Ha sido la mejor temporada de un equipo suyo?

Sí. Tener dos rachas de once consecutivas ha sido récord; ganar 28 partidos, también; y quedar campeón de la LEB no lo había logrado. Ha sido la mejor.

¿En qué cambia este ascenso al que logró con Menorca?

Tiene muchas diferencias, pero sobre todo por el club en el que se produce. En Menorca fue una sorpresa y en el CAI está la obligación de subir desde que fichas. Cuando el listón está muy alto y se alcanza, la satisfacción es enorme.

¿Tan pesada es la losa de pertenecer al CAI?

Para mí nunca lo ha sido, para mí ha sido siempre una presión positiva porque me exijo lo máximo cada día. Me gustan los grandes retos y por eso vine a Zaragoza.

Y ahora continuará en el CAI.

Sí, estoy seguro de que llegaremos a un acuerdo.

¿Cómo afronta este nuevo reto en la ACB?

Con toda la ambición del mundo para consolidar al club en la ACB que es lo que debe hacer, establecerse en una liga cada vez más exigente, y con la idea de seguir creciendo paso a paso con el club. El paso grande se ha dado, pero ahora hay que seguir.

¿Qué consejo se da a sí mismo por su experiencia en la elite?

Es muy distinto, porque son clubes muy distintos. En cualquier caso, el trabajo del mes de junio, julio y la confección de la plantilla es importantísimo y una vez que consigamos una plantilla competitiva dentro de las limitaciones presupuestarias que tengamos, hay que hacer que el bloque funcione otra vez. Si conseguimos mantener muchas cosas de este año será bueno, en cuanto a dinámica de grupo, a forma de jugar, a nivel defensivo…

¿Y en cuanto a jugadores?

Evidentemente, si hay más gente de este año será más fácil conseguirlo.

¿Condiciona mucho el tema de los seleccionables?

Mucho no, muchísimo. Porque es un mercado complicado, reducido, caro y nos obliga a pensar mucho más. Tener esa obligatoriedad (cuatro seleccionables) nos va a hacer tomar decisiones que a lo mejor no quisiéramos acerca de gente que nos queremos quedar, pero que no es seleccionable.

¿Puede adelantar algún nombre?

No. Hay muchísimos. Los primeros nombres que nos pueden servir son los que están en el equipo, que siempre tendrán una oportunidad en algunas de las opciones que barajemos.

¿Y los jóvenes que están, como Colom o Iván García, tienen sus opciones?

Sí que las tienen. Tenemos que ir a una plantilla de doce y para eso debemos tener jugadores jóvenes que asuman su rol y seguro que en la ACB también lo harán. Seguro que tienen su oportunidad pero ya digo que está pendiente de lo que hagamos con los seleccionables.

¿Qué tipo de equipo veremos?

Debemos tener un equipo compensado, hay que tener buenos directores de juego, buenos anotadores y gente grande porque las diferencias físicas con la LEB son importantes. La ACB cada vez es más atlética y más grande, el equipo debe buscar una mejora en eso.

¿Con qué se queda de este año?

Con el juego colectivo, con el extra pase que hemos conseguido dar durante muchos momentos y con el no egoísmo para conseguir la victoria.

Un deseo para el año que viene.

El mejor deseo es que la afición siga disfrutando con su equipo porque eso quiere decir que ganaremos partidos en casa y que los 11.000 del otro día van a estar también en la ACB.

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