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CICLISMO

Cañada lucha contra el cáncer

El corredor aragonés del Fuji-Servetto se encuentra en tratamiento al sufrir un linfoma en el brazo, derivado de un cáncer de piel

David Cañada, sobre la bicicleta, en Zaragoza
Cañada lucha contra el cáncer
JUAN CARLOS ARCOS

El ciclista aragonés David Cañada, del equipo profesional Fuji-Servetto, está a punto de iniciar una segunda fase de tratamiento de un linfoma que le fue detectado a finales del año pasado. Se trata de una metástasis derivada de un melanoma que le fue extirpado en el año 2007. Esta incidencia derivó hacia los ganglios del brazo izquierdo del ciclista profesional, en donde se le ha detectado la enfermedad. El cáncer se encuentra centrado en el brazo y no se ha extendido a otras partes del cuerpo.

Cañada ha superado con éxito una primera fase de atención a la enfermedad y en unos días iniciará la siguiente. Esta circunstancia obliga al corredor profesional a aparcar, de momento, sus retos deportivos y a centrarse en su total recuperación.

"Tengo la ilusión de poder competir en el tramo final de la temporada -explica el corredor zaragozano-, aunque soy consciente de que lo más importante ahora es el tratamiento. No me gustaría tener que dejar así una aventura de catorce temporadas en la elite del ciclismo".

El aragonés tiene palabras de agradecimiento para su propia formación, el recién nacido Fuji-Servetto, heredero del desparecido Saunier Duval, que le ha arropado en estos momentos tan delicados: "El apoyo de mi equipo es fundamental y me da mucha tranquilidad para recuperarme sin ninguna presión".

Y también se encuentra esperanzado ante el desarrollo de la enfermedad: "Estoy dispuesto a luchar para salir adelante -señala el corredor-. Y tengo la esperanza de que todo va a salir bien. Ya he superado la primera fase, que es la más complicada y, dentro de lo que cabe, me encuentro bien".

Cañada llevó a cabo a finales del año pasado un tratamiento completo de cuatro semanas, lo que no suele ser habitual, ya que los problemas suelen obligar a interrumpirlo. Sin embargo, la fortaleza física de un deportista profesional ha ayudado al corredor a cumplir con este requisito.

Aún es pronto para conocer los plazos que va a llevar la lucha contra la enfermedad, aunque Cañada ya ha dicho que le haría una enorme ilusión poder competir en el tramo final de la campaña. Todo dependerá de cómo acepte el tratamiento y su evolución.

A David Cañada le fue detectada y extirpada una pequeña peca, un melanoma, en el año 2007. Durante toda esa campaña corrió con normalidad con su formación, el Saunier Duval. Hasta que en el tramo final del año, tras unas pruebas, le fue detectada la metástasis y la enfermedad que ahora arrastra.

El aragonés es uno de los supervivientes del pelotón internacional. Inicia este año su decimocuarta campaña, ahora en las filas del recién nacido Fuji-Servetto, heredero del Saunier Duval. Con anterioridad, fue un corredor destacado en el equipo ONCE, de Manolo Saiz, con el que dio el salto al profesionalismo, el Mapei y el Quick Step belga. En la recta final de la campaña 2007 estuvo a punto de dejar la bicicleta por un problema en el corazón que le provocó una taquicardia que le obligó a abandonar la Vuelta a España. Sin embargo, el corredor aragonés se sobrepuso y todavía continúa en activo. Su empeño personal es intentar tomar la bicicleta antes de que finalice la temporada. Será la evolución en función del tratamiento el que marque las posibilidades del ciclista zaragozano.

De momento, David Cañada ya aprovecha para hacer algo de rodillo y trabajo físico, en función de sus propas posibilidades. El corredor lleva una vida prácticamente normal.

Como es natural, el ciclista, que es un clásico de las grandes rondas -Tour, Giro de Italia y Vuelta a España-, no tiene asignado este año calendario. Será su propia capacidad física la que le permita asumir retos deportivos a lo largo del año. Su formación, el Fuji-Servetto, le garantiza el año de contrato que, como el resto de corredores, el aragonés tiene firmado.

David Cañada es uno de los dos corredores profesionales aragoneses que aún siguen en activo en el pelotón internacional. Junto a él se encuentra Ángel Vicioso, flamante fichaje del Andalucía-Cajasur, que ha tenido que regresar a España desde Argentina, al sufrir una rotura de clavícula en el Giro del Sol, prueba previa al Tour de San Luis. El aragonés será sometido hoy a una intervención quirúrgica para resolver su complicación física.

Además, el colombiano Diego Tamayo, afincado en Zaragoza, tiene un contrato continental en Italia.

En pocos años ha caído la nómina de corredores de casa: la desaparición del equipo Relax supuso la despedida de Jorge García, mientras que José Miguel Elías se acomodó en Grupo Nicolás Mateos, hasta que una lesión en el codo le ha obligado a la retirada.

Cañada tiene previsto ofrecer hoy una rueda de prensa para dar a conocer los entresijos de su enfermedad y el tratamiento al que será sometido.

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