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CAI ZARAGOZA

Barlow, ya; Quinteros, a punto

El club consigue al alero australiano, que llegará como comunitario. Además, la renovación del argentino avanza

Las Antípodas componen un zoco poco explorado, con un atractivo desconocido, pero con un exotismo y un colorido abrumador. Días atrás se conocía que Willy Villar, director deportivo del CAI, posó la vista y por ende, el interés del club aragonés, en tan ignoto escaparate. La pieza codiciada era un alero fortachón, David Barlow, propiedad de los Tigres de Melbourne. Ayer la entidad presidida por Reynaldo Benito consiguió atar al australiano, que hará efectiva una cláusula de escape de su actual club -con el que renovó hace pocas semanas- que le permite su libertad en caso de presentar una oferta procedente del viejo continente. Tan solo a falta de la rúbrica del contrato, se avanza en la composición del bloque rojillo que nace con la vocación inherente de devolver el sitio que Zaragoza ostentó el pasado año como plaza de primer nivel.

 

Su condición de extracomunitario se esfumó días atrás. Escollo inutilizado. Para mayor dicha de los gestores aragoneses, Barlow no tendrá que ser inscrito en ese acotado recinto que solo admite dos jugadores de dicha naturaleza. Para los pasaportes no europeos, mejor bucear en las ligas norteamericanas. El reciente matrimonio de Barlow con una ciudadana británica abrió la opción para que el jugador asimilase la nacionalidad del país de su graciosa majestad. Con esta incorporación, José Luis Abós avanza en el diseño de la línea exterior. El CAI cuenta ahora mismo con la militancia de Urtasun, Rivero, Lescano y Guerra, estos dos últimos con contrato heredado de la pasada temporada.

 

Este 'aussie' llega envuelto en un aire de misterio. Ser un referente en la liga de su país natal poco aporta sobre su perfil, teniendo en cuenta lo poco competitiva que resulta. En todo caso, sus credenciales pueden venir dados por haber sido etiquetado como 'fijo' en la selección australiana desde el Mundial de Japón de 2006, que colocó a España en la vanguardia de las potencias planetarias de este deporte. Al lado de referentes como Bogut y Andersen, ex del Regal Barcelona, sus números han sido los de un segundo espada: en los Juegos Olímpicos del pasado verano en Pekín logró 5,8 puntos y 2,7 rebotes por encuentro. Gozar de un físico versátil -puede jugar como falso pívot-, su capacidad reboteadora y su habilidad para penetrar son las características que a priori se le pueden destacar.

Quinteros se acerca

Mientras la novedosa línea de 6,75 va tomando consistencia, la pintura por el momento es un páramo en el que en pocos días se concretará la continuidad de Darren Phillip. Aparte de este último y nombres puntuales que han trascendido como el del brasileño Hettsheimer, los movimientos interiores parecen condicionados a que cristalice la operación de renovar a Paolo Quinteros. Las sensaciones a este respecto son positivas en el seno del club aunque saben que tienen que ofrecer argumentos sólidos para convencer al escolta argentino de que permanezca en Zaragoza.

 

El CAI se ha mostrado dispuesto a ofrecerle una oferta de continuidad en condiciones de competir con la del Cajasol, único club ACB que mantiene vivo un interés manifiesto por el artillero de Entrerríos. El esfuerzo económico que esta gestión conlleva para las arcas rojillas condicionaría las posteriores inversiones, en caso de que el de Colon diese el sí. Quinteros renunciaría de esta manera por segunda vez a la máxima categoría, algo que ya hizo dos veranos atrás cuando declinó el proyecto de León para recalar en las filas del conjunto de la Ciudad del Ebro.

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