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Mundial de balonmano

A derribar a la nueva Alemania

España busca el pase a los semifinales de final del Mundial de balonmano ante una renovada selección germana.

La selección, en el Príncipe Felipe antes del choquecon Alemania
Entrenamiento en el Príncipe Felipe_3
J. M. MARCO

Un nuevo asalto a cara o cruz. España se mide este miércoles, a partir de las 19:00 horas en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, con Alemania, en el cruce de cuartos de final del Mundial. Un partido decisivo para tener opción de luchar por las medallas, el gran objetivo de la selección española de Valero Rivera. Con la alfombra roja que les ha tocado en suerte a los 'Hispanos' al evitar en su parte del cuadro a Francia, Dinamarca y Croacia, no cabe ninguna duda de que llegar a las semifinales es una obligación. Y casi una venganza si recordamos el Mundial del 2007, en tierras teutonas, en la que un burdo arbitraje eliminó a los españoles en beneficio del equipo anfitrión, que luego sería campeón. Fue la única medalla de Alemania en un Mundial.

Valero Rivera dispone de todos sus efectivos para medirse a los hombres de Martin Heuberger y eso es una excelente noticia. A estas alturas de competición y con la exigencia máxima en cada partido, la forma física, el fondo de armario y la eficacia de los relevos resultarán determinantes para el desarrollo de los encuentros. La acumulación de minutos comienza a pesar en todas las selecciones y por ello quien haya podido dosificar la presencia de sus hombres importantes en pista tendrá mayores opciones de contar con ellos en los momentos decisivos. En este sentido, Rivera ha distribuido minutos entre todos sus hombres y, al menos aparentemente, todos ellos llegan en buenas condiciones a estos partidos cruciales. Alberto Entrerríos, Aguinagalde, Sarmiento o Maqueda han dispuesto de relevos con Antonio García, Guardiola, Canellas, Montoro o Ruesga, y todos ellos han ido a más a medida que ha avanzado el campeonato. Las dudas de las primeras jornadas quedaron disipadas en el primer choque importante, ante Hungría, y desde ese momento la selección no ha dejado de crecer, con el único lunar de la derrota ante in extremis ante Croacia. Los 'Hispanos' tendrán que volver a ofrecer sus mejores prestaciones para eliminar a los alemanes y plantarse en semifinales.

El equipo alemán comenzó este Mundial con la de arena al perder con Túnez (23-25) en la segunda jornada. Fue su único error. Superó con dificultades a Argentina y a partir de ahí, ha ido ganando en confianza hasta el punto de derrotar a la multicampeona Francia y arrebatarle el liderato del grupo. Y en octavos de final, arrolló sin contemplaciones a Macedonia.

Alemania, que apenas contaba a priori para luchar por las medallas, se ha plantado en cuartos de final por méritos propios y con un equipo que ha sorprendido por su juventud, su desparpajo y su capacidad para jugar un balonmano diferente al que tradicionalmente se le atribuye. Atrás quedó el lanzamiento exterior como principal recurso ofensivo y ahora los alemanes juegan, mueven la pelota con velocidad, buscan al pivote. y tampoco olvidan los disparos desde los nueve metros. Y es que el equipo que dirige Martin Heuberger es nuevo. Únicamente seis jugadores de la actual plantilla disputaron el Mundial de Suecia de hace dos años. Faltan nombres tan ilustres como los del portero Bitter, Pascal Hens, Gensheimer, Preiss, Glandorf, Kraus, Sprenger, Kauffman. Unos por lesión, otros por decisión de sus clubes y otros por cuestiones técnicas, todos ellos han desaparecido de la lista que ahora está compuesta por jugadores más versátiles y más jugones.

Con todo, Alemania es fiel a su estilo de juego, con su defensa 6-0 muy cerrada, que aprovecha la fortaleza y envergadura de sus hombres, y especialmente una portería siempre muy bien cubierta, en esta ocasión con el guardameta Heinevetter, del Fusche Berlín. Su principal artillero es Weinhold (17), una de las estrellas del balonmano germano. El lateral derecho es uno de los peligros de Alemania por su capacidad para crear juego, a la vez que definir con un lanzamiento muy variado. Es el jugador más completo del equipo. De cualquier forma, más que nunca funcionan como equipo, por lo que se han repartido las labores anotadoras y tanto los extremos Groetzki (14) o Klein (33), o los laterales Christophersen (66) y Phal (26), así como el pivote Wiencek (7) rozan la veintena de tantos. Su poderosa defensa le permite salir al contragolpe con facilidad y eficacia.

Así pues, España tiene ante sí un duro hueso que habrá de roer con paciencia, pero sin dejar de mantener un alto ritmo de partido. Los alemanes no están acostumbrados a la defensa 5-1 y ahí España tiene mucho que decir a la hora de poder robar balones para contraatacar y evitar en lo posible la defensa estática de los germanos.

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