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El Casademont se agarra a la vida con un triunfo imprescindible

Vital triunfo ante el Obradoiro para seguir creyendo en la permanencia (80-73).

El Casademont  por fin detuvo la hemorragia de siete derrotas consecutivas que amenazaba su supervivencia en la Liga Endesa ACB con un triunfo de elevado valor terapéutico. No está salvado con la victoria capturada ayer, pero en caso de haber perdido, sí se le podría haber dado por condenado al conjunto de Dragan Sakota. Además de ganar, se superó el ‘average’ particular con el Obradoiro (87-82, en la ida). Y a punto se estuvo de lograr la mejor diferencia en caso de triple empate con el Coosur Betis. Birutis lo impidió, con una canasta en el último segundo que evitó la renta de ocho o más puntos que necesitaba para alcanzar ese objetivo. Menos este propósito, el Casademont logró todo lo que anhelaba ayer, pues además de superar a un rival directo, desarrolló por fin un juego creíble generado a partir de la imaginación de su base Ferrari, ayer debutante. En estos días de fe, el Casademont por fin se declaró creyente.

Había muchas caras nuevas en el Casademont, pero ninguna figuró en su cinco inicial. Sakota apostó de inicio por Rodrigo San Miguel, Bone, Santi Yusta, Dino Radoncic y Deon Thompson. Se sintió cómodo el Obradoiro en el arranque, consiguiendo las primeras ventajas amparado en su acierto desde la línea de tres. Hobbs, Scrubb y Robertson firmaron los primeros bingos ante un Casademont laxo en la defensa perimetral. Un caramelito para los francotiradores de Moncho Fernández. Quizá por eso, porque el percal pintaba feo, Sakota comenzó a rotar muy pronto, dando entrada a Mekowulu por dentro y a Cook por fuera. Más sólido con este nuevo quinteto, el conjunto aragonés se levantó, logrando su primera ventaja de la reunión (17-16). Kilpatrick igualó desde el triple, aunque el Obradoiro alcanzó el minuto 10 en ventaja merced a una canasta de Robertson sobre la bocina (20-22).

En el segundo cuarto, Sakota movió sustancialmente el equipo. De un lado, por fin se reunieron Hlinason y Thompson debajo del aro. Además, saltó a la pista Ferrari como director de juego, con Waczynski muy acertado en el lanzamiento. Kilpatrick completaba un cinco que dinamizó al Casademont, que le supo dar la vuelta al marcador (26-25) tras una ventaja inicial visitante (20-25). La renta la estiró el Casademont hasta los siete puntos (37-30). Incluso defendió el conjunto aragonés en estos minutos dulces del segundo cuarto, logrando un meritorio parcial 17-8. De lo mejorcito de la temporada hasta ese momento. Sin embargo, en los tres minutos finales, los inmediatamente anteriores al descanso, el Obradoiro volteó al marcador con cuatro triples consecutivos que helaron el pabellón. Un parcial 0-12, que dejaba el marcador en el intermedio en 39-44. El acierto desde el triple de los gallegos estaba siendo determinante, con una formidable serie de 8 de 16 lanzamientos.

Todo cambió en el tercer cuarto. Suele pasar cuando un equipo lo fía todo a su puntería desde la larga distancia. También hizo mucho por que cambiara el partido el muy mejorado Casademont que salió de la caseta. Acertó por fin Dragan Sakota con el nuevo quinteto, con Ferrari, Waczynski, Kilpatrick, Dino Radoncic y Mekowulu. Ferrari fue determinante, el auténtico catalizador, con una magnífica dirección de equipo. También muy atinado, Kilpatrick, sensiblemente superior, muchísimo más centrado al de anteriores comparecencias. De esta forma, el Casademont conseguía fugarse en el marcador con un extraordinario parcial de 26-14, culminado por un triple de Cook. Además, las rotaciones de Thompson y Cook sumaron. El Obradoiro se quedó paralizado en el tanteador, al descender de forma drástica su eficacia en el lanzamiento de tres, con un pobre porcentaje de 1 de 10 en el tercer cuarto. Lo dicho, lo que suele pasar cuando lo subordinas todo al acierto triple.

El último cuarto deparó un empate a 15 que dejó en 80-73 el marcador final. El Casademont sobrevivió a tres minutos sin anotar. El Obradoiro demostró que hay más sólidas candidaturas al descenso que la aragonesa, con un juego caótico en la fase decisiva del careo. Los aragoneses, por fin, se encontraron, iluminados por el candil de Ferrari. El resto ni es ciego ni mira para otro lado. La salvación es posible. Jugando así, incluso probable.

Ficha técnica:

80 - Casademont Zaragoza (20+19+26+15): San Miguel (3), Bone (4), Yusta (10), Radoncic (10), Deon Thompson (7) -cinco inicial- Kilpatrick (14), Ferrari (10), Cook (6), Mekowulu (8), Waczynski (8) y Hlinason (-).

73 - Monbus Obradoiro (22+22+14+15): Robertson (19), Hobbs (11), Thomas Scrubb (13), Ellenson (5), Birutis (11) -cinco inicial- Okouo (-), Beliauskas (3), Phil Scrubb (6), Alvaro Muñoz (-) y Alex Suárez (5).

Arbitros: Calatrava, Perea y Sánchez. No hubo eliminados.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 19 de Liga disputado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza ante 4.067 espectadores.

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