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Sergio Hernández: "Maradona se lleva un trozo de nuestras vidas"

El técnico del Casademont Zaragoza conocía perfectamente al astro argentino.

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Sergio Hernández interroga al infinito.
Oliver Duch

Maradona ha muerto. Me cuesta arrancar la entrevista…

Todos estamos rotos. Teníamos una relación fluida, un cariño enorme. Cruzábamos llamadas, mensajes. Me dijo que cuando todo se normalizara, nos veríamos.

¿Cómo se enteró del fallecimiento de Diego?

El miércoles estaba en una reunión con el director deportivo del Casademont, Pep Cargol, y con el presidente, Reynaldo Benito. Cuando la terminé, vi el wasap y había muchos mensajes. Me di cuenta de que había pasado algo. El primer mensaje que abrí fue el de mi representante en Argentina, Claudio Villanueva.

¿Qué le decía?

Me decía que había muerto Maradona. Seguí mirando mensajes y todos decían lo mismo. Me quedé sentado sin poder creerlo. Lo primero que hice fue hablar con mis hijos, que aman a Diego.

¿Cómo afrontó el entreno con el Casademont tras la noticia?

Estuve a punto de llamar a mi asistente y decirle que no iba a ir a entrenar. No tenía fuerzas. Al entrenamiento hay que ir a transmitir energía y yo estaba vacío. Todo me parecía secundario. Diego era un tipo extraordinario. Recuerdo en Beijing…

Sí, en Pekín.

Diego admiraba a todos los deportistas, mucho más si representaban a Argentina. En los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 me dijo de ir a un partido. Yo le dije a cuál, para prepararlo todo. Él me dijo que ya me enteraría.

¿Y se enteró?

Se enteró todo el mundo. Estábamos jugando con Rusia, apareció a los dos minutos del partido. De pronto, estalló todo el público. Increíble. Luego bajó a los vestuarios. Tenía un gran carisma.

¿Ha muerto un pedazo de Argentina con él?

Bien lo dice usted. Maradona se lleva un trozo de nuestras vidas, un trozo maravilloso... Recuerdo el partido de Inglaterra, que lo vi en casa con mis padres. Nos ha hecho tan felices. Qué decir en Nápoles. Es como si el Casademont fichará solo un jugador y ganara la Euroliga. Pero Maradona iba más allá del deporte. Te metes en las redes sociales y te encuentras con palabras de Mike Tyson, de Nadal... No era solo un ídolo argentino, era un ídolo mundial.

Usted ha entrenado a otros ídolos, a la selección argentina de baloncesto, subcampeona mundial. ¿Cómo se pueden gestionar tantos egos?

La base de todo liderazgo es el conocimiento. Es importantísimo también el respeto.

Si Maradona volviera a nacer, ¿querría volver a ser Maradona?

(Silencio explícito). Creo que sí. Casi no tengo duda, aunque querría tener la paz que toda persona necesita para vivir.

¿Para entender a Maradona hay que entender antes a Argentina?

Qué pregunta... (silencio explícito, de nuevo). Eva Perón, Perón, Gardel... No se me ocurre una trascendencia así. Ya ha visto la Casa Rosada, su adiós. El estadio del Nápoles ya cambió de nombre, no dude que pronto veremos su imagen en un billete.

Si pudiera despedirse de él, ¿qué le diría?

Antes de nada, desearle la paz que aquí no le supimos dar. Y gracias infinitas por Argentina y por el deporte. Y por estar siempre junto a los más débiles, por hacerlo hasta el final, hasta cuando ya estaba postrado en un sillón, sin fuerzas para hablar... Ha muerto un ser excepcional.

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