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Sergio Hernández debuta con derrota en el banquillo del Casademont Zaragoza (102-103)

El equipo aragonés sigue ofreciendo numerosas lagunas defensivas y es derrotado por el Manresa. 

El Casademont mejoró actuaciones pasadas y subsanó, por momentos, el enfermizo aspecto que venía ofreciendo desde el inicio de la temporada. Sin embargo, volvió a ser un bloque vulnerable y quebradizo atrás -encajó 103 tantos en 40 minutos-, y su notable desempeño ofensivo no le alcanzó para conquistar la victoria (102-103). En el estreno de Sergio Hernández en el banquillo, el equipo aragonés resolvió algunos problemas de índole estructural, aunque volvió a presentar grandes desajustes en su estructura de contención. Benzing (27 tantos), Seeley (22) y Brussino (21) sumaron su mayor facturación del curso, aunque insuficiente para batir a un rival que siempre se manejó con una facilidad sorprendente.

La plantilla necesita tiempo y paciencia para asimilar el ideario de Sergio Hernández, el nuevo entrenador, quien se incorporó al club el pasado jueves. Sin embargo, deberá ajustar todas sus piezas mientras compite, porque el calendario no ofrece tregua ni en el torneo doméstico ni en el campeonato continental: este mismo miércoles le sobreviene un exigente partido ante el Nizhny Novgorod ruso, en la segunda jornada de la fase de grupos de la Champions League.

De inicio, el cuadro aragonés se manejó con algunas dificultades en sus acciones ofensivas, donde fue incapaz de dotar de balones al juego interior. Con un juego lento y previsible, no hallaba buenas situaciones de tiro ante oponente tenaz y perseverante en la presión. Pese a todo, Brussino y Robin Benzin, en dos ocasiones cada uno, golpearon desde el perímetro para desatascar los ataques del conjunto local. Cuatro triples en los primeros cinco minutos (15-9), a los que respondió enseguida el Manresa con los lanzamientos de Rafa Martínez y Tabu, también desde más allá del arco (15-15).

Con los exteriores locales pasando por detrás en los bloqueos, el equipo catalán encontró espacios para seguir anotando desde la línea de 6,75, ahora con los certeros disparos de Mason y Dani Pérez. Sometido por sus desajustes defensivos, y lastrado también por las pérdidas de balón -tres consecutivas de DJ Seeley-, los visitantes apenas encontraron resistencia durante el tramo final del acto (20-29). Salió Barreiro al rescate, con el quinto triple de los zaragozanos; pero el Manresa siguió facturando puntos con suma facilidad, y cerró el primer parcial con 31 tantos en su haber (23-31). El problema de los locales atendía a su vacilante sistema de contención.

Mejoró el Casademont en el segundo cuarto. Sobre todo en las tareas defensivas, donde sí hubo mayor constancia y actividad en todas las líneas. Mientras, en el otro lado de la pista, DJ Seeley asumió la responsabilidad anotadora de los locales, liderando el intento de remontada con 13 tantos prácticamente consecutivos (35-38). Tras otra buena defensa colectiva, Ennis, desde la línea de personal, situó a los aragoneses a solo un punto (37-38), al cuarto de hora de partido, para seguir creyendo en la victoria. El duelo se tornó tosco, áspero, sin ritmo ni fluidez.

El escenario favoreció inicialmente al Manresa (38-44), pero los locales reaccionaron con dos penetraciones de Brussino y Benzing que, además de reducir distancias en el marcador (42-44), conllevaron también el tiempo muerto de Pedro Martínez. De ahí hasta el descanso, los visitantes sólo sumaron con tiros libres, un fiel reflejo de la intensidad defensiva de los locales. Y los zaragozanos enseguida se pusieron por delante, tras una brillante jugada individual de San Miguel y cinco puntos consecutivos de DJ Seeley (49-48). El duelo llegó equilibrado al intermedio (53-53), premiando la notable mejoría experimentada por el conjunto de Sergio Hernández. Por entonces, Seeley, con 18 puntos, y Benzing, con 10, eran los máximos anotadores del Casademont Zaragoza. San Miguel, muy activo en los dos lados de la pista, también había resultado decisivo en el crecimiento de los locales.

El Casademont mantuvo sus prestaciones defensivas en los primeros compases en la reanudación. El Manresa permaneció dos minutos y medio sin anotar, lo que aprovecharon los locales para obtener su máxima ventaja del partido (59-53). Pero el conjunto catalán nunca baja los brazos. Y bastaron tres errores ofensivos de los locales para que el marcador, poco después, volviera a igualarse con un parcial de 0-6.

Pese a la reacción visitante, los zaragozanos mantuvieron el tipo, incluso con la segunda unidad, y ofrecieron un gran rendimiento durante muchos minutos. Sin embargo, los manresanos alcanzaron la media hora de juego con ventaja (74-75), después de dos errores de Konate en los últimos compases del acto.

En el tramo definitivo, el Casademont se manejó en la pista con mayor seguridad y templanza que su adversario durante muchos minutos. San Miguel, con una penetración, y Brussino, con un lanzamiento triple, neutralizaron los primeros golpes visitantes. Después, de nuevo Brussino amplió la renta de los locales (84-79), ahora con una gran jugada personal. El Manresa nunca se descompuso, pero asomaron después Barreiro y Benzing, ambos desde el perímetro, para conservar la distancia en el marcador (94-88). Era un choque tenso, trabado, entre dos conjuntos siempre prestos al combate. A 90 segundos de la conclusión, los visitantes se situaron a sólo un punto (98-97) tras una penetración de Tabu. Y fue el belga, poco después, quien culminó la remontada del Manresa desde la línea de personal (98-99). Restaba un minuto. Aunque Benzing volteó nuevamente el marcador, en una acción de estrategia, Eatherton acertó en sus dos tiros libres (100-101). 

El Casademont no anotó en el siguiente ataque, y se vio obligado a defender. Entonces, con todo en contra, Brussino robó el balón y dejó una bandeja (102-101) a tres segundos del final. Sin embargo, fue el equipo catalán el que acabó conquistando la victoria, después de que Hinrichs sentenciara a los zaragozanos, otra vez desde la línea de personal, después de una rigurosa falta de San Miguel. Tuvo un triple Ennis para modificar el desenlace, pero su intento fue repelido por el aro.

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