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Brussino y Hlinason, dos pasos al frente

El argentino y el islandés han elevado sus prestaciones en las últimas jornadas de la Liga Endesa y la Champions League. 

Brussino y Hlinason, durante el partido ante el Herbalife Gran Canaria.
Brussino y Hlinason, durante el partido ante el Herbalife Gran Canaria.
FRANCISCO JIMENEZ PHOTOGRAPHY

El Casademont Zaragoza va sumando efectivos conforme avanza la competición. Una noticia muy positiva para un conjunto que se distingue, sobre todo, por la fuerza del grupo, por la implicación de todos los jugadores en un proyecto común. Sin embargo, a sus activos principales –Alocén, Seeley, Vázquez, Benzing, Radovic, Justiz...–, el cuadro aragonés ha añadido ahora, en sus actuaciones más recientes, otros importantes recursos a su plantilla. Se trata de Nico Brussino y de Tryggvi Hlinason, cuyo rendimiento ha experimentado un notable desarrollo en las últimas jornadas, tanto en la Liga Endesa como en la Champions League, y que de nuevo volvieron a resultar decisivos en el triunfo del pasado sábado ante el Gran Canaria (81-62).

Los dos jugadores, actores secundarios en el inicio de la temporada, han aumentado su protagonismo en los últimos compromisos y ya son piezas capitales en el cuadro aragonés. En el caso de Brussino, por fin se está acercando a su verdadera dimensión. A lo largo de su carrera venía exhibiendo un juego entrecortado, con numerosas intermitencias; pero su talento y su facilidad anotadora nunca había estado bajo sospecha.

El argentino, de 26 años, suma en los dos lados de la pista. Al margen de emplearse atrás con firmeza, energía e intensidad, se trata de un jugador exterior alto (2,04 metros de estatura), versátil, con capacidad para correr y jugar rápido en transición, y que aportar frescura, puntos y dinamismo al equipo zaragozano. Siempre es un valor seguro por su inteligencia en la pista, su acertada interpretación del juego, su clarividencia y su amenaza exterior –especialmente en los lanzamientos triples–, además de ser un jugador muy generoso en cada una de sus intervenciones. Y ahora ha dado un importante paso al frente, con todo lo que ello conlleva: un azote permanente para el rival, y una bendición para sus compañeros.

Contra el Herbalife, en el duelo del pasado sábado, Brussino ofreció un curso maravilloso de baloncesto ante su exequipo –con los grancanarios jugó 13 encuentros en el curso 2017-18–. El escolta, que emergió con fuerza en los momentos de fragor, resultó capital en el triunfo de los zaragozanos frente a un adversario que, con 6,8 millones de euros de presupuesto, es un sólido aspirante a las posiciones de ‘play off’. El argentino, muy incisivo, facturó 18 puntos, con un 57% de efectividad en los lanzamientos triples (4/7), además de aportar 7 rebotes y 1 asistencia en la media hora que permaneció sobre la pista.

En la Liga Endesa, el alero había alcanzado los 21 créditos de valoración en la anterior jornada, en la derrota contra el Iberostar Tenerife (99-111), fundamentados en 16 tantos, 6 capturas y 2 pases de canasta en 28 minutos. Pero su mejor actuación en el torneo doméstico se produjo el pasado 15 de diciembre, ante el Fuenlabrada, cuando destrozó a los madrileños con 21 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias y 2 recuperaciones de balón.

Mientras, su contribución resultó también decisiva en las dos últimas victorias en la Champions League, ante el Falco Szombathely (70-77) y el Neptunas Klaipeda (86-70), que han situado a los zaragozanos a escasos centímetros de los octavos de final. Brussino sumó 19 puntos contra los húngaros (5/7 en triples), en apenas 19 minutos de juego; y contabilizó 12 tantos frente a los lituanos.

Por su parte, la irrupción de Triggvi Hlinason está superando las expectativas generadas. Era una apuesta de futuro del Casademont que, sin embargo, ya se ha convertido en un importante activo en el presente, tras haber emitido señales muy positivas en cada una de sus actuaciones. El pívot, de 22 años y 2,16 metros de estatura, rescindió en verano su contrato con el Valencia Basket, por lo que se incorporó sin coste alguno al club aragonés. Aporta presencia física, rebote, intimidación y contundencia en las finalizaciones, entre otros muchos aspectos, y cuenta aún con un amplio margen de mejora en todos los órdenes del juego.

El islandés, que sigue creciendo a pasos agigantados, completó el pasado sábado el mejor partido de su carrera profesional. Lo hizo, además, en una situación especialmente comprometida para el cuadro zaragozano, que no pudo alinear ni a Nemanja Radovic ni a Javier Justiz. Además, Fran Vázquez actuó muy mermado físicamente, tras haber arrastrado diferentes molestias en las últimas semanas.

Pero apareció entonces Hlinason para imponerse en la pintura con solvencia y autoridad. El pívot alcanzó los 22 créditos de valoración en 22 minutos, con 13 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias, 1 tapón y 5 faltas recibidas de sus adversarios. Guarismos muy positivos para un jugador con una notable incidencia en los aspectos intangibles del juego.

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