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El Tecnyconta reacciona pero vuelve a perder

El equipo aragonés completa una gran actuación en el Palau Blaugrana, pero cae en los compases finales en el segundo partido de la semifinal (76-70)

El Tecnyconta recuperó sus señas de identidad, su esencia competitiva y su fortaleza mental, en el segundo partido de las semifinales de la Liga Endesa, pero su sobresaliente desempeño no le alcanzó para conquistar la victoria ante uno de los conjuntos más rutilantes del panorama continental. El cuadro aragonés, brillante por momentos, gobernó el duelo durante muchos minutos y llegó a edificar rentas de hasta 13 puntos en el marcador. Sin embargo, cayó de rodilla después –fundido, rendido, exhausto–, ya en los últimos compases del choque, tras haber realizado un desgaste formidable con anterioridad. El Barcelona, de esta forma, también se adjudica el segundo asalto de la eliminatoria y se sitúa a una sola victoria de la final.

El Tecnyconta fue mejor en el inicio. Propuso una defensa zonal, para intentar contener el inmenso potencial ofensivo de su oponente, al mismo tiempo que se empleaba en ataque con criterio, solvencia y seguridad. El Barça no hallaba situaciones favorables para anotar, mientras que los aragoneses, perfectamente dirigidos por Carlos Alocén, generaban grandes ventajas en cada uno de sus ataques. Siete puntos de Stan Okoye y una canasta de Radovic alimentaron la autoestima de los zaragozanos, que ampliaron su renta poco después con cinco tantos consecutivos de Berhanemeskel y un tiro lejano de Fran Vázquez. El preparador de los locales, Svetislav Pesic, tuvo que detener el encuentro en el ecuador del primer acto (9-16).

Tras el tiempo muerto, el Barcelona elevó sus prestaciones defensivas. El Tecnyconta tuvo problemas para anotar, y los catalanes pudiero reducir distancias en el marcador. Sin embargo, el equipo aragonés se sobrepuso con prontitud, ahora con las acciones de Radovic bajo los aros, y clausuró el primer parcial con siete puntos de ventaja en el marcador (14-21). Los de Fisac habían encajado 14 tantos en 10 minutos de juego, un fiel reflejo de su formidable desempeño en las labores de contención.

Los visitantes, cada vez más seguros de sus fuerzas, mantuvieron su fortaleza defensiva en el segundo acto. Atrás edificó un muro sólido, muy trabajado tácticamente, de permanentes ayudas, que ahogó sin remisión los primeros ataques de su rival. Además, Nacho Martín golpeó desde el triple, y Santana con una penetración, para establecer la máxima renta del duelo a favor de los zaragozanos (14-26). Emergió entonces la figura de Thomas Heurtel, en los momentos más comprometidos del Barcelona, para sostener a su equipo con ocho puntos consecutivos -seis de ellos desde el perímetro-. Porfirio Fisac paró el choque (22-28) para neutralizar la primera reacción de los azulgranas. Y logró su propósito, porque el Tecnyconta enseguida recuperó el pulso. Lo hizo con dos jugadas de Nacho Martín –de nuevo sumando en numerosas facetas–, y después con un palmeo de Javier Justiz y una penetración de Jonathan Barreiro. Superado el cuarto de hora, los aragoneses habían ampliado su ventaja hasta los 13 puntos (23-36), lo que conllevó el tiempo muerto del entrenador local.

Sin embargo, el Barça castiga con saña cualquier desatención. Y tomó oxígeno con las aportaciones ofensivas de Tomic, Kuric y Heurtel, para reducir su desventaja a los cuatro puntos justo en el intermedio (36-40). El Tecnyconta, por compromiso y actitud, por intensidad y concentración, por el juego desplegado, había acumulado suficientes méritos para haber alcanzado el descanso con una renta mucho mayor; pero enfrente se hallaba uno de los conjuntos más imponentes del panorama continental.

El Barcelona elevó su intensidad defensiva en la reanudación. El Tecnyconta sufría, pero no se dejaba intimidar. Ni siquiera Carlos Alocén, quien, con sólo 18 años, volvió a exhibir descaro, carácter, talento y personalidad para mantener por delante a los aragoneses en los primeros compases del acto. Pero el equipo catalán, cada vez más punzante, fue minando poco a poco la capacidad de resistencia de los visitantes, en ocasiones favorecidos por la permisividad arbitral. El Barça se prodigó en los rebotes de ataque y aumentó su presencia en la línea de personal. Y antes de la media hora, no sólo había volteado el marcador, sino que había adquirido una renta de 10 puntos (61-59), al aprovechar el desconcierto ofensivo de su adversario en los últimos minutos del cuarto.

A partir de ahí, el cuadro catalán descargó varias trombas, aunque el Tecnyconta  resistió en la tormenta con entereza y determinación. Fue un embate despiadado, incontenible y letal que amenazó con acabar -ahora sí- con la resistencia de los zaragozanos. Pero el equipo aragonés, con una actitud admirable, nunca llegó a descomponerse e, incluso, llegó a reducir su desventaja a sólo tres puntos (68-65), a tres minutos de la conclusión, después de un certero triple de Renaldas Seibutis. La reacción, en cualquier caso, resultó insuficiente para superar a un adversario que contó, además, con la connivencia arbitral en todas las jugadas dudosas.   

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