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Baloncesto

Okoye decide en la prórroga

El alero fue decisivo en el triunfo del Tecnyconta en San Sebastián (73-78), al anotar ocho puntos en el tiempo de prolongación. También brilló Fran Vázquez.

Berhanemeskel, en el partido de ayer en San Sebastián.
Berhanemeskel, en el partido de ayer en San Sebastián.
ACB Photo / Y. Eguileta

El Tecnyconta inició la segunda vuelta con un triunfo en San Sebastián, ante el colista de la categoría, aunque lo hizo con un sufrimiento inesperado, bajo un guión permanentemente cuestionado por el cuadro local (73-78). De hecho, el duelo necesitó de una prórroga para resolverse, después de que los vascos desperdiciaran un tiro franco, ya sobre la bocina, para haber conquistado la victoria. En el tiempo de prolongación, los zaragozanos se impusieron por el mayor talento de su plantilla, con Okoye, Seibutis y Vázquez ocupando el centro de la escena en los momentos de fragor. Sobre todo el pívot gallego, quien completó una actuación colosal: Vázquez finalizó con 22 créditos de valoración, fundamentados en 15 puntos y 10 rebotes, con un solo fallo en sus lanzamientos. Okoye, con 8 tantos y dos capturas en la prórroga, también resultó decisivo en el triunfo de los visitantes.

El Tecnyconta ya emitió señales negativas en la primera mitad, sobre todo por su escasa amenaza ofensiva. Le faltaron fuerza y convicción ante un rival que, pese a actuar al calor de sus aficionados, está habituado a desencajarse ante las primeras adversidades. Porque el Delteco es un bloque con importantes desequilibrios. Sobre todo en el ámbito ofensivo, donde presenta un desatino inusual desde todas las posiciones. Se trata del tercer peor equipo del campeonato en los tiros de 2, con sólo un 50,62% de acierto; y el segundo menos efectivo desde el triple (32,05%) y desde la línea de personal (67,87%). Por algo es el conjunto menos productivo del campeonato, con un promedio de sólo 72,94 puntos por partido, y por algo sólo contabiliza tres triunfos en el curso actual. Además, encaja 84,35 tantos por duelo, un diáfano indicador de sus desajustes defensivos.

Pese a todo, los locales resistieron 43 minutos con un decoro admirable. Fue después, ya en los dos últimos minutos de la prórroga, cuando los zaragozanos por fin se emplearon con paciencia y criterio en sus acciones de ataque, y protagonizaron el despegue definitivo en el marcador. El Delteco se descompuso entonces sin remisión, permanentemente superado en todos los órdenes del juego, tras haber realizado un desgaste formidable en los 43 minutos anteriores.

El Tecnyconta fue mejor en el inicio, lo que enseguida le aportó réditos en el marcador. Con una defensa sólida y perseverante, el cuadro aragonés anuló las primeras acometidas de su rival y pudo correr la pista con suma facilidad, generando canastas fáciles en los primeros compases de la contienda. A los tres minutos y medio, los zaragozanos habían adquirido una renta de ocho puntos en el marcador (5-13), y parecían caminar con paso firme hacia la victoria.

Sin embargo, el Tecnyconta se desplomó después, de manera sorprendente, y encajó un parcial de 12-0 que obligó a su técnico, Porfirio Fisac, a detener el encuentro en el ecuador del primer acto (17-13). El Delteco se manejaba en ataque con una comodidad imprevista. Tras el tiempo muerto, el conjunto zaragozano elevó sus prestaciones, sobre todo en defensa, pero su mejoría no le alcanzó para finalizar con ventaja el primer cuarto (19-18). El Tecnyconta no sólo había rendido muy por debajo de las expectativas, sino que, además, había perdido a Bo McCalebb por una lesión muscular.

El desacierto ofensivo de los zaragozanos se acentuó después, en el segundo acto, lo que aprovecharon los locales para aumentar su ventaja sin excesiva oposición (25-19, minuto 13). Con lanzamientos forzados, en ocasiones al límite de la posesión, el equipo zaragozano sólo había anotado 19 puntos al filo del cuarto de hora. Muy poco bagaje para el sexto máximo realizador de la Liga Endesa (82 tantos por partido). Aun con todo, el cuadro aragonés supo agarrarse a su fortaleza defensiva para contener a su rival. De esta forma, pudo igualar el choque con dos triples consecutivos, primero de Barreiro y después de Berhanemeskel (25-25), y posteriormente desaprovechó cinco ataques seguidos para haberse situado por delante en el marcador.

El Delteco volvió a obtener una ventaja de tres puntos, ahora desde la línea de personal, pero el Tecnyconta volvió a empatar el duelo con otro certero triple, en esta ocasión de Marc Mart (28-28). Y después, los zaragozanos pudieron, por fin, tomar el mando del partido con un tiro libre de Radovic y un rápida penetración de Berhanemeskel (28-31). Pese a completar una deficiente primera mitad, el Tecnyconta alcanzó el descanso con una renta de cinco puntos en el marcador (30-35), gracias en gran medida a la facturación de Berhanemeskel (8 tantos en 9 minutos).

En la reanudación, el equipo aragonés exhibió su mejor cara en los dos lados de la pista. Atrás edificó un muro sólido y se aplicó con contundencia y perseverancia, sin distracciones, con una defensa de permanentes ayudas que anuló las tímidas embestidas de adversario. Los donostiarras permanecieron los cuatro primeros minutos sin anotar. Y en sus acciones de ataque, el Tecnyconta fue rápido en las transiciones, circuló con criterio el balón y encontró tiros liberados, sin apenas oposición, desde todas las posiciones de la pista. Además, por fin dotó de balones al juego interior, consciente de su manifiesta superioridad en la pintura. Emergieron entonces Justiz, Radovic y sobre todo Vázquez para ampliar la ventaja de los zaragozanos, que alcanzó los 10 puntos de renta (33-43) con una facilidad sorprendente.

Nuevo desplome

Sin embargo, el Tecnyconta volvió a exhibir después su perfil más vulnerable, y los locales no desperdiciaron concesiones de tal magnitud (46-45). Menos mal que Fran Vázquez, con dos acciones individuales, volteó el marcador a la media hora (46-49).

Entre dudas, errores, precipitaciones, malas selecciones de tiros y pérdidas de balón, el duelo se mantuvo igualado hasta el último minuto. A 18 segundos de la conclusión, los locales gobernaban el marcador tras una canasta de Bobrov (65-63), pero Vázquez llevó el partido a la prórroga con un palmeo bajo los aros. En el tiempo de prolongación, la productividad de Okoye, la templanza de Seibutis, la velocidad de Alocén y la experiencia de Fran Vázquez sentenciaron a los vascos.

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