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Baloncesto

El Tecnyconta quiere confirmarse en Burgos

El equipo visita a los castellanos con el reto de sumar su segundo triunfo y dar un paso adelante con su progresión.

Barreiro y Justiz, en un entrenamientco del Tecnyconta Zaragoza en el pabellón Príncipe Felipe.
El Tecnyconta quiere confirmarse en Burgos
Oliver Duch

Con la primera victoria guardada en el bolsillo, el Tecnyconta Zaragoza afronta esta tarde (18.15 en Movistar Deportes) la tercera jornada de la ACB en una cancha complicada como es la del San Pablo Burgos. Apenas tres días después de superar a Delteco GBC en el Príncipe Felipe (76-73), los de Porfirio Fisac tratarán de sumar la segunda victoria consecutiva ante otro teórico rival directo, que llega a la cita con la moral disparada tras vencer en la jornada intersemanal al Kirolbet Baskonia (82-79).

El Tecnyconta ha demostrado interesantes maneras en las dos primeras jornadas, pinceladas de lo que puede ser y quizá sea si continúa en una progresión ascendente. Pero también es cierto que ha acusado cierta falta de acoplamiento y rodaje colectivo.

Hay piezas que aún no engrasan bien. Mecanismos que hay que adaptar, que pulir. Normal cuando apenas dos jugadores, Jonathan Barreiro y Carlos Alocén, continúan en la plantilla del curso pasado. Precisamente Carlos Alocén está siendo una de las noticias más agradables del arranque de competición, con un nivel notable, disputando incluso los minutos definitivos el pasado miércoles. El canterano aragonés, aún menor de edad, crece a pasos agigantados y su influencia en el equipo es cada día mayor.

Un equipo en el que ya se están consolidando como piezas principales Okoye, Fran Vázquez, McCalebb o Radovic, cuatro de los más destacados en el apurado triunfo ante San Sebastián. Nacho Martín, una vez superados sus problemas de fascitis plantar, está disponible, por lo que Fisac puede contar por primera vez con todos sus jugadores de la renovada plantilla.

La de esta tarde en Burgos es una nueva oportunidad para seguir ensamblando piezas, ajustando detalles y, sobre todo, testar el nivel competitivo del nuevo Tecnyconta Zaragoza. Además, también parece el momento oportuno para comenzar a frenar y virar 180 grados la tendencia derrotista del equipo a domicilio durante la campaña anterior.

Ni con Jota Cuspinera ni con Pep Cargol, el bloque aragonés logró ser solvente lejos del pabellón Príncipe Felipe y apenas conquistó tres victorias (por 14 derrotas). Un lastre evidente, grave, que fue arrastrando durante todo el campeonato y que le obligó a pelear por asegurar la permanencia hasta la antepenúltima jornada. Un quebranto que quiere evitar sí o sí el club este año y que debe comenzar a solucionar en partidos como el de esta tarde, ante un rival que a priori debería pelear por objetivos parejos a los aragoneses.

Un adversario que engaña

Sin embargo, San Pablo Burgos es un adversario engañoso. Un equipo que ha construido en su pabellón, el Coliseum de Burgos, una caldera con cerca de 9.000 ruidosos espectadores, donde se vive un tremendo ambiente de baloncesto. Es un equipo que muerde. Se mantiene al frente del proyecto Diego Epifanio ‘Epi’ como entrenador, un burgalés de nacimiento que lleva 15 años seguidos vinculado a la entidad, que se estrenó en su día como ayudante del aragonés José Luis Oliete y que fue asesor durante varias temporadas del ex del CAI Andreu Casadevall.

Repiten en el vestuario jugadores como Álex Barrera, Álex López, Javi Vega -que seguirá siendo el capitán del equipo-, Goran Huskic, Deon Thompson y Vlatko Cancar, estos dos últimos de nuevo como jugadores capitales en el esquema. La posición de base es nueva, con las llegada de dos jugadores completamente diferentes pero muy del estilo FIBA, como el uruguayo Bruno Fitipaldo y el serbio Ognjen Jaramaz. La jornada pasada, Fitipaldo sumó 10 asistencias, récord del club en la ACB.

En el juego exterior, los burgaleses cuentan este año con el escolta americano Branden Frazier y el alero montenegrino, canterano del Real Madrid, Dino Radoncic, que ha llegado cedido como parte de su proceso de crecimiento en una operación similar a la de Sebas Sáiz el curso anterior. En la pintura azulona, un viejo rockero y conocido de la ACB se ha unido este año al ambicioso plantel, Viacheslav ‘Slava’ Kravtsov, un pívot de 2,13 metros que militó en las filas del Tecnyconta Zaragoza y de Valencia, con quien conquistó el título en la 2016-17, pero que cuenta con experiencia en la NBA con los Pistons y con los Phoenix Suns, así como en Euroliga al más alto nivel con el CSKA de Moscú.

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