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CAI Zaragoza

Fiesta de triste final

El CAI Zaragoza no pudo plantar cara al Caja Laboral y cayó eliminado de su primera Copa del Rey por un abultado 88-64.

Los jugadores del CAI tras perder el segundo partido de semifinales de la Copa del Rey.
Fiesta de triste final
EFE

El sueño copero terminó demasiado pronto. En su primera participación en el torneo del 'K.O.', el CAI Zaragoza fue eliminado en cuartos de final a manos del Caja Laboral (88-64), anfitrión del evento. Nada que no entre dentro de las reglas de la lógica, la verdad. La pena, sin embargo, fue que los aragoneses no pudieran aguantar el tipo más allá del ecuador de su partido. El éxito para un club debutante como lo es el zaragozano supone estar y competir. Algo que, lamentablemente, solo se pudo conseguir a medias.

Como en otras ocasiones, la debacle comenzó en el tercer cuarto. Un pozo oscuro cifrado numéricamente en el 29-13 reflejado en el parcial global. Debacle que pudo ser más pronunciada si Pablo Aguilar no hubiese aparecido para cortar la sangría generada por el conjunto vitoriano. Ni en su aro, ni en el contrario. El CAI no carburó en ninguna de las facetas del juego, algo que ante un rival de tal entidad como el Baskonia de Zan Tabak se paga muy caro.

Todo comenzó a la vuelta de vestuarios, cuando cinco puntos consecutivos de Heurtel revelaron la empanada de los rojillos. Causeur y Nocioni, de tres, aumentaron la sangría (10-2), obligando a Abós a pedir tiempo muerto y organizar una defensa en zona 2-3. Nada sirvió. En todo momento, el conjunto aragonés fue un títere en manos de los vitorianos, que alegremente propagaron la fiesta por la grada del Buesa Arena. Un patio de butacas que minutos antes había llegado a creer que la sorpresa era posible, pues el CAI plantó cara en un comienzo muy serio que le permitió finalizar el segundo cuarto un punto por encima en el marcador (40-41).

Inicio prometedor

Liderados por Pablo Aguilar, que ante los focos de la Copa se reivindicó como una de las grandes estrellas de la Liga con unos gigantes 28 de valoración, los aragoneses llegaron a desplegar su mejor baloncesto en la primera mitad. Juego al poste, pases extra para los tiradores y defensa contundente. Ingredientes con los que el CAI finalizó la primera vuelta en una histórica y meritoria sexta posición. El juego que le ha permitido mirar de tú a tú en más de una ocasión a clubes de mayor presupuesto y objetivos.

Lamentablemente, la tensión se esfumó de manera inexplicable y al partido le sobró un cuarto entero. El temido cortocircuito rojillo, que en los dos últimos partidos de Liga se habían producido al inicio del choque, se trasladó al tercer cuarto y dio fin al encuentro. Lo demás fue tiempo basura, en el cual no existió siquiera el consuelo del maquillaje pues el Caja Laboral incrementó su ventaja en el electrónico de una manera humillante. Un triste final para la que debía ser una fiesta zaragozana.

Ficha técnica:

Caja Laboral: Heurtel (11), Causeur (9), Nocioni (13), M. Bjelica (-) y Lampe (17) -quinteto inicial- San Emeterio (6), Pleiss (2), Jelinek (3), Calbarro (-), N. Bjelica (8) y Cook (-)

CAI Zaragoza: Llompart (3), Roll (-), Rudez (8), Aguilar (20) y Norel (10) -quinteto inicial- Jones (8), Van Rossom (5), Stefansson (-), Fontet (-) y Toppert (-)

Parciales: 23-24, 17-17, 29-13 y 19-10

Árbitros: Arteaga, Pérez Pérez y Perea

Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 14.500 espectadores.

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