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ADMINISTRACIÓN ZARAGOCISTA

"Aportaremos trabajo, esfuerzo y experiencia"

Paco Checa y Javier Porquera agradecieron a Agapito la confianza depositada: "Más que las funciones, pesa ser hombre de confianza del presidente y apoyarle en lo necesario".

Agapito Iglesias, en un momento de su comparecencia ante los medios
"Aportaremos trabajo, esfuerzo y experiencia"
TONI GALáN / A PHOTO AGENCY

Los dos hombres encargados de flanquear a Agapito Iglesias en esa versión reducida de Consejo de Administración responden a perfiles radicalmente opuestos en lo que a vínculos, filiación e historial en el Real Zaragoza se refiere. Paco Checa es un histórico del club, donde ha desarrollado su carrera profesional durante los últimos 30 años. Su zaragocismo y capacidad se encuentra fuera de toda duda. Ha representado el principal lazo de unión del aficionado de a pie, del abonado, los accionistas y ex jugadores con el Real Zaragoza. Ha desempeñado funciones administrativas de toda índole: desde orquestar campañas de abonados a supervisar documentos contractuales pasando por las relaciones con la LFP o la Federación. "Quiero agradecer a Agapito la confianza mostrada en nosotros. Ojalá podamos devolvérsela con trabajo, esfuerzo y experiencia", indico Checa antes de describir su renovado papel: "Las funciones dentro del club no varían. Únicamente, la carga, si se le puede llamar así, de pertenecer al Consejo, ser hombre de confianza del presidente y apoyarle en lo necesario. Un objetivo es mejorar los flujos de comunicación con los aficionados".

Si Paco Checa contó con el reconocimiento de buena parte del pequeño accionista que acudió a la Junta, más escepticismo rodeó al nombramiento de Javier Porquera, madrileño que desembarcó en el club en 2008. Un accionista le cuestionó acerca de sus nexos zaragocistas, si pertenecía al accionariado o si retiraba puntualmente su carné de abonado todas las temporadas. Porquera, titubeante, negó ambas cosas. Aclaró que ni es abonado ni accionista, y que, en todo caso, él acude al palco todos los domingos a cumplir sus exigencias profesionales. En más apuros se metió Porquera cuando añadió que no es abonado, pero que "desde el primer día que llegó al Zaragoza, el 15 de enero de 2008, su corazón es de color rojillo (!) y siente el escudo" del Zaragoza.

Porquera, director corporativo, y arquitecto financiero del club explicó sus cometidos: "La idea es diseñar una hoja de ruta con unas bases económicas y financieras que lleve al club durante los próximos años: qué tipo de plantilla e inversiones podemos llevar a cabo, demostrar a bancos, clubes, sociedades, Hacienda e instituciones con las que hay compromisos adquiridos que el Zaragoza es capaz de absorber ese déficit. El objetivo es dejar la deuda (casi 100 millones de euros) en términos sostenibles y renovables. A partir de ahí, ver las inversiones deportivas que podemos hacer".

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