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REAL ZARAGOZA

Ander Herrera o el matiz osado

Reportaje José Aurelio Gay devuelve a la alineación a Ander para construir un centro del campo de mayor atrevimiento y vocación creativa sin variar el 5-3-2, el armazón defensivo que ha resucitado el juego del Real Zaragoza.

Ander Herrera.
Ander Herrera o el matiz osado
TONI GALáN/A PHOTO AGENCY

Trazada la línea del conservadurismo y la sobreprotección con la satisfactoria implantación del 5-3-2, a Gay, entrenador de fútbol y, por lo tanto, experimentador vocacional, se le presentaba la oportunidad de repetir alineación contra el Mallorca por primera vez en toda la temporada. En tiempos de rotaciones, saturación competitiva y administración de esfuerzos, calcar una formación de una semana a otra es visto como una acción inaudita, motivo de resalte estadístico: "El entrenador equis aún no ha repetido equipo en tantas o cuantas jornadas..."

En el Zaragoza ese día y esa ocasión eran hoy, pero Gay maquillará algo el equipo pese a contar con exactamente el mismo listado de convocados de hace una semana en Valencia, el partido en el que su giro táctico cobró crédito y desveló una esperanzadora reacción. Durante la semana, Gay ha madurado dos alteraciones individuales: una maniobra mínima, la posibilidad de devolver a Obradovic al lateral izquierdo arrastrando, en consecuencia, a Ponzio al medio y sacando al banquillo al Pinter, plomizo en los minutos que ha contado como titular. O la vía atrevida, meter a Ander Herrera directamente por el futbolista húngaro en el centro de campo, en la línea de tres hombres que se incrusta en la antesala del muro defensivo levantado por José Aurelio Gay. El movimiento restaría cemento al equipo a cambio neuronas, de mayores capacidades en el uso del balón.

El técnico del Real Zaragoza se ha decidido por la entrada de Ander Herrera. Ayer, en La Romareda, ensayó con el canterano como acompañante de Gabi y Jorge López en el centro del campo. Gay es consciente que su nuevo sistema, enfocado primordialmente hacia la seguridad del entramado defensivo, precisa de cierto aire en el uso de la pelota. Sobre todo, en los partidos como local y ante rivales que conceden la posesión y el control del juego. A Gay, le hacía falta aliados del balón y Ander Herrera, indultado por el Comité de Competición tras su injusta cartulina roja de Mestalla en la última jornada, reúne la teoría adecuada para ello.

Ander Herrera ha permanecido al margen de la titularidad en los dos últimos encuentros, frente al Betis y contra el Valencia. En uno, el Real Zaragoza cosechó su primera victoria de la temporada en partido oficial y en el otro, el equipo de aragonés imprimió el mejor juego del año, retando a un equipo con etiqueta de Liga de Campeones, ganándole el fútbol y aglutinando méritos para un resultado mejor que el empata a uno final.

Pero más allá de coincidencias o supuestos, Gay confía en Ander y hoy lo volverá a vestir de titular. Precisamente, en una semana en la que el joven futbolista ocupa espacio mediático por los contactos entre el Real Zaragoza y el Athletic de Bilbao para abordar un posible traspaso.

Más juego

La entrada de Ander Herrera, y la construcción de un centro del campo con Gabi y Jorge López, no rompe la rigurosa organización impuesta por el 5-3-2, pero sí introduce un matiz creativo en el juego. En la teoría, con Ander dentro y Pinter fuera, el Zaragoza pierde algo de roca en su armazón a favor de incrementar sus opciones con la pelota. El equipo gana un hombre de tendencia ofensiva, un leve cambio sobre el plano que puede multiplicar las vías ofensivas.

Ander Herrera será la única novedad en la alineación en cuanto a nombres, pero los laterales también sufrirán una tímida variación de funciones. En casa, Gay les ampliará el vuelo. Quiere que estiren la banda, actuando como los carrileros que aconseja este tipo de sistema 5-3-2. De este modo, y sin descuidar las obligaciones defensivas, tanto Carlos Diogo por la derecha como Leo Ponzio en la izquierda deberán pisar césped en el terreno rival.

Contra el Mallorca, el Zaragoza conservará el esqueleto que ha reactivado su fútbol, pero cambiará su vocación. No hipotecará la carga ofensiva con la prioridad de asegurarse atrás. Con laterales de mayor recorrido y el regreso de Ander Herrera, maquillará el conservadurismo que reviste al 5-3-2.

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