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UNA RIVALIDAD CON HISTORIA

Anatomía de un enfado

Las aficiones del Real Zaragoza y Osasuna desean revivir el ambiente fraternal que se respiraba en sus duelos de hace veinte años y al que los radicales pusieron fin. Volver a la amistad, cuestión de voluntades.

MIKEL ALCÁZAR Actualizada 09/04/2010 a las 00:50
9 Comentarios
Las banderas de Navarra y Aragón se besan en la grada de La Romareda.DIARIO DE NAVARRA

Recuerdos. Es todo lo que queda de la relación de hermandad que, durante años, vivieron las aficiones de Osasuna y Real Zaragoza, un clima fraterno, de profunda amistad, que la nostalgia trae al presente y que buena parte de los seguidores de ambos equipos desearían recuperar. "Los partidos contra Osasuna eran una fiesta, gozaban de un ambiente fabuloso; sólo había guerra, y sin cuartel, sobre el terreno de juego", rememora Andoni Cedrún, ex guardameta zaragocista al que una imagen singular le viene a la memoria: "Las dos tribunas, la del Zaragoza y la de Osasuna, cantaban juntas aquello de ¡hola, Don Pepito!, ¡hola, Don José!".

La escena descrita por Cedrún data de 1984, cuando el Real Zaragoza logró el triunfo en El Sadar (0-1). "Tengo un grato recuerdo de aquel partido. Ganamos después de hacer un gran encuentro en un escenario de enorme dificultad, sobre una densa nieve. Al acabar, la afición de Osasuna reconoció nuestro mérito", recuerda.

La cordialidad venía de lejos. De hecho, uno y otro equipo fueron los encargados de inaugurar los nuevos estadios del vecino. Así, la plantilla de Osasuna fue la invitada para quitarle el lazo a los dos campos que ha tenido como sede el Real Zaragoza en su historia. Primero, el de Torrero, que los navarros inauguraron el 7 de octubre de 1923 (entonces del Iberia). Después, La Romareda, que levantó el telón con idénticos protagonistas el 8 de septiembre de 1957. El conjunto aragonés, además, fue el primero en hacer rodar el balón en El Sadar el 2 de septiembre de 1967. Ahora, sin embargo, costaría creer que los rojillos descorchasen el futuro estadio del Real Zaragoza.

Pero toda amistad debe afrontar baches. Y el que Osasuna y el Real Zaragoza encontraron a finales de los 80 parece, de momento, insuperable. El primer desencuentro se produjo el 4 de octubre de 1987. Aquel domingo, los aragoneses vencieron por la mínima (1-0) a Osasuna en La Romareda. La estampa que ofrecía la grada era la habitual, con la presencia de miles de aficionados navarros.

La cordialidad, sin embargo, quedó aparcada cuando, durante el choque, un objeto lanzado desde el graderío impactó en el meta navarro Roberto, que hubo de abandonar el partido. "No entiendo al público. No hemos hecho ningún mérito para que hayan ocurrido estos incidentes. Me han tirado botellas y botes; me di la vuelta y me pegó un bote atrás", dijo el meta al acabar el partido en unas declaraciones recogidas por HERALDO.

El incidente generó una trifulca en la grada que acabó con una intervención policial muy criticada por los pamploneses. "Quiero hablar del comportamiento de la Policía con los aficionados de Osasuna. No ha sido nada justo. Era el público del Zaragoza el que había tirado cosas a nuestro portero", comentó después el técnico rojillo Pedro Mari Zabalza.

"Ocurre muchas veces que un partido se tuerce y que las aficiones se enervan; pero no recuerdo aquel encuentro de 1987 por ser especialmente violento", recuerda Juan Señor, uno de los futbolistas presentes aquel día sobre el tapete de La Romareda. "Hubo un momento de tensión puntual que no se manejó bien; se exageró, se de dejó tomar el mando a los más radicales y no se gestionó bien, tanto en los clubes como en los medios de comunicación", apunta Félix Pérez Aguerri, veterano jugador navarro que vistió la camiseta del Real Zaragoza y la de Osasuna: "Ver el ambiente hostil que se vive ahora me duele; yo presencié la mejor época entre las dos aficiones y es una pena que no podamos disfrutar juntas de lo que más nos gusta: el fútbol".

El incidente de 1987 coincidió con la implantación en España del denominado 'movimiento ultra'. En diciembre de ese año se fundó en Pamplona el grupo Indar Gorri. Un año antes nacía en Zaragoza el Ligallo Fondo Norte. La polarización política de los dos grupos y el carácter radical que asumieron distanció dos graderíos hermanos.

Tedio de dos décadas

En los 90 se nubló el cielo en cada uno de los enfrentamientos entre los dos equipos. Los episodios violentos se sucedieron y, definitivamente, la atmósfera festiva de antaño pasó a la historia. Coincidieron, en esta etapa, los mejores años del Real Zaragoza con un largo descenso de Osasuna. Al regreso del vecino navarro a Primera, ya en la 2000-2001, los ánimos no se apaciguaron. Al contrario, la espiral hostil se prolongó, alentada por un puñado de seguidores que, en ambas aficiones, no habían conocido la otrora relación dorada.

El hartazgo popular se hizo patente en 2005, cuando los dos clubes promovieron la firma de la paz entre las dos aficiones. Osasuna realizó una ofrenda a la Virgen del Pilar, símbolo maltratado por los ultras de Pamplona; hubo reuniones al máximo nivel, con presencia de políticos, peñistas, representantes de los clubes... Todos menos los radicales. Los dos equipos saltaron al municipal juntos y se fotografiaron en hermandad. Pero los más ruidosos se encargaron de que no fructificase. "Sin Indar Gorri no había nada que hacer; no había voluntad real", explica Manuel Ceamanos, hoy presidente de la Federación de Peñas del Real Zaragoza.

Dos años después, el intento fue mucho más tímido. Las peñas blanquillas, quizá con el desengaño de 2005 todavía latente, optaron por dar marcha atrás. Y el problema sigue sin solucionarse. "El enfrentamiento real es entre cien energúmenos de uno y otro equipo, no entre el grueso de las aficiones", declara Patxi Pérez, de la Federación de Peñas de Osasuna, que espera que el capítulo final se encuentre algún día: "Podríamos volverlo a intentar; y si falla, analizarlo con detenimiento. Pero es muy difícil si nadie hace nada con los ultras". Ceamanos tampoco cierra las puertas a cerrar la enemistad: "Los clubes deberían dar el primer paso. Nostros, por supuesto, acudiremos". Volverlo a intentar es, por tanto, cuestión de voluntades.



  • m09/04/10 00:00
    Ya que según dice el artículo, el germen del odio fue que se lanzó un objeto en el año la tana, al portero de Osasuna en La Romareda y que hay voluntad por parte de ambos equipos de retomar aquel ambiente que yo viví de cría, yendo a Pamplona con mis padres a casa de mis tíos para ver el partido, y aquí con los pasacalles de los navarros desde el Hogar Navarro en Gran vía hasta La Romareda, por mi encantada. Pero bueno, de hecho ya han jugado aquí este año y nos ganaron y creo no pasó nada.Así que si Osasuna nos garantiza que el 99% de su afición nos recibirá como mínimo igual que recibe LA Romareda, allí estaremos.
  • Pablo09/04/10 00:00
    este año se les recibio en la romareda como un equipo más... si realmente fuera un problema se declararia partido de alto riesgo
  • amp09/04/10 00:00
    al hablar de antecedentes olvidas el que fue seguramente el detonante. fue en 1992 y en un día que recuerdo bien porque horas después el cai zaragoza perdió la final de copa del rey contra estudiantes. trabajaba en pamplona y me invitaron a ver al zaragoza en el sadar y en ese partido ante mi estupor y el de algunos aficionados navarros -y cierto alborozo también de algunos- se entonó por vez 1ª con toda rotundidad y claridad aquello de "a la virgen del pilar nos la vamos a ..." el presidente y la junta de osasuna reaccionaron con escándalo (el presidente era el muy católico ezcurra) y esa semana hicieron una ofrenda de desagravio y otras excusas. esto no sirvió de nada porque al ver la indignación creada, desde entonces cada vez se ha gritado más aquel cántico y otros nuevos del estilo "eta mátalos", a los que siguieron más adelante otros en zaragoza ("todos a una...") y se ha enconado el ambiente cada vez más. pero desde luego donde se empezó a crear un ambiente agresivo y hostil fue en pamplona
  • JSA09/04/10 00:00
    bueno ,realmente el culmen de la discordia se produjo cuando miembros la aficion de osasuna entraron en la basílica del pilar a gritando y liandola e insultando a la virgen delante de todo el mundo
  • Rojillo09/04/10 00:00
    Yo he estado en los dos campos, varias veces y soy seguidor rojillo, para mi es una pena, pero la sociedad es así, los ultras ultras son, y como tal no los trato, pero en la romareda, sentada a mi izquierda habia una madre de unos 55 con su hija gritando asesinosss etarras, y yo alucinaba, se q no todos comparten eso, pero.... y los tontos hay en todas partes, yo creo que la rivalidad deportiva es sana, el odio es irracional. Y los canticos pues son hirientes la mayoria por ambas partes. Pero si alguien cree q en Navarra no se quiere a la virgen del Pilar esta muy equivocado. Luego vienen comentarios de inteligentes que hacen que estalle el mal rollo. Ojala fuera una fiesta y no ir sin mi bufanda o con mi hijo a la Romareda, pero prefiero no tentar a la suerte
  • platero09/04/10 00:00
    ¿Quien fue primero el huevo o la gallina? Mientras haya grupos ultras no hay nada que hacer, ya que aunque yo no soy ultra si vienen los ligallo, me imagino que de la otra parte pasará con indar gorri, y empiezan a cantar que si puta osasuna, que si camará de gas, etarras, asesinos, etc... pues no me hace ninguna gracia y seguramente me cabrearé y diré cosas que no debería decir y la gente normal que esté cerca mía pues dirá que es en todo el campo donde se grita contra Zaragoza.
  • antonior09/04/10 00:00
    realmente es complicado que se vuelvan a hermanar las aficiones, conozco mucha gente en pamplona de meos de 30 años que no quieren al zgz ni en pintura y en zgz pasa lo mismo con Osasuna. Claro la gente esta son los niñatos que han crecido con la "rivalidad" entre aficiones. Creo que esto lo tienen que solucionar las peñas de ambos equipos aún sin los ultras, cada vez que se cante algo que no gusta pitar a los ultras locales todo el estadio sea en el campo que sea (y a los visitantes por supuesto tb). Que no sale biena la primera pues el año siguiente más y encima comida de hermandad de peñas. Hay que demostrar que los ultras que no buscan solamente el animar SOBRAN.
  • ricardo09/04/10 00:00
    hola, antes de nada decir que no soyultra, soy slo un seguidor del real zaragoza, yo no quiero que haya ningun hermanamiento con los de ese equipo, yo he estado muchas veces en el reyno de navarra ( en tribuna) y las cosas que he escuchado son lamentables de la gente, paso de ellos sinceramente son la peor aficion de españa, que desaparezcan y ya esta resuelto, muerto el perro.....
  • Saturnino Arrúa09/04/10 00:00
    La principal causa es que los que denomináis "radicales" osasunistas, término que, considerando su carácter, queda hasta suave, son en realidad una turba incontrolada de gente muy próxima al entorno de la Kale Borroka y de la desdgraciada banda terrorista que toda persona de bien en este país detesta. Es más, muchos navarros consideramos que estos "indocumentados" nos han secuestrado al equipo de nuestra tierra. Es lamentable que Osasuna quede identificado por muchos por esta manipulación política, cuando la gran mayoría de los navarros no comulgamos con las tesis absurdas del nacionalismo cavernícola vasco. Cuando un navarro preseuma antes de vasco que de navarro, hay que sospechar: muy probablemente es que NO sea navarro de verdad.


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