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FÚTBOL. SEGUNDA DIVISIÓN b

Tres puntos tan importantes como necesarios del Ejea ante el Alcoyano

El Ejea gana un duelo vital en el que es mejor de largo y solo sufre en los compases finales.

Como agua de mayo en los últimos días de abril. Así ha sabido de bien la importante y necesaria victoria del Ejea, en un día que era un cara o cruz, que de haber salido mal hubiera metido al equipo en un jaleo importante, pero por fortuna, el panorama ha sido completamente diferente, se ganó, se llega a los 42 puntos y con un último esfuerzo en las tres fechas venideras, la salvación parece una realidad palpable.

En una matinal ventosa y desapacible, al Ejea le tocó remar contra el aire en un primer acto que arrancó con mucho respeto por ambos bandos. No era poco lo que había en juego y nadie parecía decidirse a dar el paso adelante. Los aragoneses estaban incomodísimos sobre el verde artificial del Municipal. Les costaba tener el balón y cuando lo tenían, se precipitaban y no obtenían ningún fruto positivo. Los nervios atenazaban las piernas de unos futbolistas que conocían de sobra la valía de estos tres puntos.

No pisó área contraria el Ejea hasta el cuarto de hora, en un golpeo alto de Ramón desde el vértice del área. El Alcoyano fiaba su fortuna a la velocidad del ex del Deportivo Aragón, Rubio, que castigó a los centrales Mingotes y Garcés a que vieran sendas cartulinas amarillas por agarrones. Los dos pudieron acabar el choque sin ver otra amonestación, pero la situación en ese instante era peliaguda. Los de Guillermo Fernández parecieron encontrar por fin el botón de arranque del peligro en una buena jugada cocinada en la frontal, con pared entre Nacho Lafita y Diego Suárez, en la que el primero busca la vaselina ante Bañuz, la pelota en el aire es rematada por De Mesa con tal virulencia, que el delantero acaba con sus huesos contra el palo en un golpe durísimo. Eran los mejores minutos y había que aprovecharlos, como así se hizo. En una falta escorada, Nacho Lafita la propulsó con mucho veneno, Bañuz repelió como pudo, y entre Hermosa y Garcés tocaron lo suficiente como para adelantar a los blanquiazules.

En tres minutos el Ejea hace dos goles y pone el choque muy a su favor ante un rival directo

De la nada pudo llegar el empate de seguidas, en una media vuelta de De Lerma que pegó en el palo. Lo que vino fue el 2-0, en un robo en campo propio de Ramón, que se recorre como una exhalación el camino hasta la meta rival, y con la templanza suficiente, larga un derechazo imparable.

Era un pedazo de botín lo que se había conseguido y lo que se trataba en la segunda mitad era de administrarlo lo mejor posible, tratando que el Alcoyano no se levantase y pasasen las menos cosas posibles. Así sucedió, a pesar de los contratiempos en forma de las retiradas por lesión de Nacho Lafita y Ramón. Tan cómodo se veía todo que el siempre fiel público coreaba con olés los pases de un equipo que jugaba a placer. Tan relajada estaba la situación que quizá los jugadores se fiaron más de la cuenta y dieron vida a un contrincante que estaba casi sin oxígeno. Antonio recibió solo como la una en el área, chutó, Loscos salvó en primera instancia, pero la pelota suelta la empujó Pino sobre la línea de gol

Hubo que sufrir innecesariamente en el descuento, pero más por la agónica situación que por el peligro creado por los visitantes.

Ficha técnica:

Ejea: Loscos, Kevin, Mingotes, Garcés, Lucho, Moustapha, Ramón (Otín, 63), Julio de Dios, De Mesa (Catalá, 79), Nacho Lafita (Roy, 49) y Diego Suárez.

Alcoyano: Bañuz, Primi, Antonio, Fomeyem, Hermosa (Pino, 55), Anaba, De Lerma, Omgba (Vicente, 75), Rubio, Óscar Díaz (Bryan, 60) y Lino.

Goles: 1-0, min. 40: Garcés. 2-0, min. 43: Ramón. 2-1, min. 88: Pino

Árbitro: González Esteban (Comité vasco). Amonestó a los locales Mingotes, Garcés y Otín y a los visitantes Hermosa, Primi y De Lerma.

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