Despliega el menú
Deportes

CAI BM ARAGÓN

Adiós a Europa

El CAI Aragón pierde en Nordhorn y se queda fuera de la final de la Copa EHF. Sin portero y sin defensa, el conjunto aragonés fue devorado por un ordenado rival.

Adiós a Europa, a la visita a la Sirenita en Copenhague. Adiós a la gran ilusión de un proyecto, a la única conexión deportiva de Zaragoza con el viejo continente en el año de la Expo. Adiós a ese sueño que todos acariciamos como realidad. Adiós a la final de la Copa EHF. Adiós de mala manera. Adiós sin portero, sin defensa, sin fe. Adiós porque es imposible vencer cuando no se expone nada, cuando se regala todo. Adiós porque no se puede ganar así.

Más que vencer el Nordhorn, perdió el CAI Aragón. Parece lo mismo pero no es igual. Los aragoneses solo apretaron los dientes cuando el marcador les concedía opciones. Tiraron el partido cuando se vieron cuatro goles abajo. Jamás creyeron en la remontada. La cantinela de siempre, que tiene perdón en la Liga Asobal, donde cuando la pifias solo se pierden dos puntos. En Europa, el castigo suele ser peor. Si fallas, te mandan a la calle, a casa. Eso es lo que ayer le ocurrió al CAI Aragón. El HSG Nordhorn se limitó a desarrollar un juego correcto y a recoger los réditos que por defecto le entregó el desorientado rival. Solo con proteger a sus porteros y mirar a Glandorf han conseguido colarse en la final ante el FK Kopenhagen. Todo lo demás corresponde a los deméritos naranjas.

El inicio del CAI Aragón resultó esperanzador. Kosovac dejó en la grada al extremo brasileño Borges y le entregó el cañón en ataque a Zaky. Las carreras al contragolpe de Amadeo Sorli alimentaron la moral y las primeras ventajas visitantes. El extremo robó y entregó a Toño Cartón la bola del primer gol. El conjunto naranja defendía con un cerrado sistema seis-cero. El gigante zurdo Glandorf no necesitó a juicio de Kosovac una defensa mixta. La alegría en el lanzamiento de Zaky y Stankovic mantuvo unos minutos la igualdad en el marcador. El equilibrio se mantuvo hasta el minuto 15 (11-11). Llegados aquí, Ola Lindgren dio un brusco volantazo al partido. El técnico sueco del Nordhorn retiró del portal a Gentzel y sacó a la pista a Katsigiannis, un histriónico guardameta que ayer llevó por la calle de la amargura al CAI Aragón. De 11-11, el tanteador brincó a 14-11. Kosovac intentó detener la sangría con un tiempo muerto, pero el conjunto aragonés ya no se repondría del golpe. Haciendo la goma, con un golito de Zaky por aquí y otro de Stankovic por allá, se alcanzó el descanso con 21-17 y casi todo decidido.

Sin reacción

Se imponía una reacción radical en la segunda mitad para voltear el resultado y hacer bueno el gol de ventaja cobrado en Zaragoza. Había que recuperar la solidez defensiva mostrada en la ida, y el acierto que Lapajne exhibió en Zaragoza. Nada de nada. El esloveno no tenía su día y Pablo Hernández tampoco mejoraba el flojo expediente de su compañero de tajo. La defensa tampoco les ayudó en su labor.

Los goles caían por goteo, un riego que beneficiaba claramente el huerto de los alemanes, que se sabían ganadores con el intercambio de tantos en las porterías. El CAI Aragón encontraba fuentes de anotación, pero siempre se mostró incapaz de detener la capacidad goleadora rival. Glandorf marcó en suspensión, en carrera, a pie cambiado, de cadera, en finta tras bote... Cuando no lanzaba, movía con soltura al pivote, donde encontró a Stojkovic o a Myrhol. Ayer firmó 12 goles y repartió otra docena. Kosovac decidió aplicarle una defensa mixta cuando ya había marcado 11 golitos y el Nordhorn vencía por 25-22. Demasiado tarde.

Los minutos finales aceleraron la descomposición del CAI Aragón. No hubo reacción. Ni se intentó, que es mucho peor. La única noticia fue la lesión de Víctor Álvarez, que giró mal el tobillo derecho en un ataque y después fue aplastado por el noruego Mamelund. El central asturiano puede sufrir una fractura de tobillo. Mientras, el equipo naranja acabó apaleado por un Nordhorn que alcanzó la final con los más de 4.000 espectadores de su pabellón Euregium puestos en pie jaleando a su equipo y despidiendo de Europa al CAI Aragón. Adiós tan duro como justo para un bloque que en ningún momento mostró capacidad para derribar al sólido rival alemán.

Etiquetas