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REAL ZARAGOZA

A vueltas con Sergio García

El Betis quiere deshacerse del ex zaragocista por su alta ficha y el Espanyol estudia acogerlo cedido. Esta operación enfriaría de inmediato la opción periquita de fichar a Lafita.

Sergio García celebra un gol con el Real Betis.
A vueltas con Sergio García
FELIPE GUZMáN

Un ex zaragocista puede, indirectamente, desactivar de cuajo el posible traspaso de Lafita al Espanyol. Se trata de Sergio García, todo un campeón de Europa con España que, tras jugar el año pasado en Segunda con el Real Betis (entidad a la que el Real Zaragoza le traspasó hace dos veranos), es ahora una pieza de alto caché de la que los béticos -que fallaron estrepitosamente en su intento de ascender a Primera- quieren desprenderse como sea para soltar lastre en su nuevo caminar por el infierno de la categoría de plata.El Betis anda ofreciendo a medio mundo a Sergio García. El delantero, como el camerunés Achille Emaná, tiene una ficha y un salario que no pueden soportar los presupuestos del equipo verdiblanco durante un segundo año consecutivo en Segunda. De hecho, el propio Zaragoza está en la lista del 'mailing' a través del cual el Betis buzoneo la oferta de cesión del delantero catalán.

De todas las puertas a las que el Betis ha llamado en las últimas horas (directamente o a través de intermediarios futbolísticos), la del Espanyol es la que más seduce a Sergio García y mayor receptividad encuentra en el seno del club que podría acogerlo. Esta nueva oportunidad que se le abre al club periquito para reforzar su ataque (García también puede jugar volcado a la banda derecha, puesto que Pochettino quiere reforzar obligatoriamente si se marcha Callejón al Getafe) repercutiría directamente en la posible acometida del Espanyol por Ángel Lafita como sustituto de Callejón.

Al equipo de Cornellá le atrae la opción de lograr la cesión de Sergio García, quien estaría encantado de volver a jugar en Primera División y, mucho más, de hacerlo en su ciudad, en su casa, junto a los suyos. De hecho, cuando salió del Real Zaragoza -por idénticos motivos a los que ahora le obligan a pensar en abandonar momentáneamente su actual club, no jugar en Segunda con una alta ficha-, el Espanyol ya estuvo interesado en su contratación y al futbolista no le desagradaba la idea de instalarse en Barcelona, lugar donde vive toda su familia y en el que siempre ha tenido su vida.

Si en las próximas horas Betis y Espanyol llegar a un pacto, la cesión de Sergio García al club blanquiazul abortaría el desarrollo del plan españolista por fichar a Lafita. La entidad barcelonesa debería comprometerse a pagar la ficha de Sergio (es lo único que solicita el Betis en su desesperado intento por limar gastos de cara al duro año que le espera en Segunda inmerso en una crisis social de gran calado). Y se trata de una cifra cercana a los 2 millones de euros brutos por año. Una barbaridad en los tiempos que corren, pero que es lo que Lopera firmó a García hace 24 meses cuando llegó a Sevilla procedente del Real Zaragoza.

Si el Espanyol ejecuta lo de Sergio García, difícilmente abordará otra operación de refuerzo. Sus arcas también están llenas de telarañas y las obligaciones de pagos no le permiten alegrías, como a casi todas las SAD españolas.

Evidentemente, si se analizan someramente datos y cifras de la propuesta masiva que ha hecho el Betis a media Liga para que acoga a Sergio García cedido el año que viene, el Real Zaragoza no está en condiciones de barajarla. Además, el futbolista tampoco muestra ningún interés especial en regresar a La Romareda, un tiempo que para él es ya pasado. En definitiva, que la segura salida de García del Betis a préstamo a otro club de Primera (podría ser incluso extranjero) vuelve a mover la cadena de repercusiones que se está dando este verano en el fútbol español. Y, claro está, el Zaragoza está en la fila de los agitados.

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