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Deportes

ASCENSO AL HIMALAYA

A miles de kilómetros

Carlos Pauner relata desde el Himalaya cómo ha vivido él, junto a su expedición, el día de San Jorge.

Hoy, día de Aragón (el miércoles, 23), los tres expedicionarios del Dhaulagiri vivimos la jornada de forma muy diferente a la mayoría del resto de aragoneses. Estamos a 4.700 metros en el Campo Base, tras haber instalado y dormido en el Campo 2 a 6.800 metros. Son días de descanso, de tranquilidad, pero no hay que olvidar que estamos en un remoto lugar del planeta. El hielo cruje bajo nuestros pies, nieva cada tarde con algo de intensidad y por la noches el frío atenaza nuestros cuerpos dentro de nuestras pequeñas casas de lona. Llevamos ya un mes fuera de casa y esto empieza a notarse en nuestras vidas. Echamos de menos a nuestras familias y amigos, nuestras costumbres diarias, nuestra tierra, nuestra gastronomía, en fin, nuestra casa.

Por eso, especialmente hoy (23 de abril) es un día para la nostalgia. Nos gustaría estar celebrando este día tan especial con nuestra gente, respirando el aire de nuestra privilegiada región, paseando por el Tubo o disfrutando del paisaje de nuestras montañas. Nada de esto es así. Estamos sobre un glaciar, con miles de metros de montaña por encima de la cabeza, aún por escalar, con una ligera tensión que empieza a percibirse.

Hemos completado nuestra aclimatación y ya estamos esperando para esa gran ventana de buen tiempo que nos ha de permitir lanzar nuestro primer ataque al Dhaulagiri. Queremos descansar 3 o 4 días más y si el tiempo nos lo permite, lanzar ya la primera oleada sobre la montaña. De conseguirse la cima, sería fantástico, pues estaríamos completamente dentro de los planes trazados de antemano. Pero bueno, eso ahora no nos importa demasiado.

Tan sólo nos interesa que todo salga bien, que alcancemos nuestro objetivo y que todos volvamos bien al Campo Base. De momento, las condiciones de la nieve aguantan. No ha nevado demasiado y se mantiene la huella en la montaña. Todo lo colocado sigue en su sitio y no se esperan grandes nevadas en estos días venideros. Más al contrario, parecen días de viento, lo cual nos ha de ayudar a mejorar las condiciones de la ruta. En cuanto el viento tienda a calmarse, será el momento de partir y pelear por la añorada cima. Llevamos tan solo 18 días de Campo Base, pero la verdad es que todo ha salido bastante rápido hasta la fecha.

Por eso hoy (día de San Jorge) es un día de reflexión, de añoranza, de cierta melancolía. No obstante, desde este lejano lugar, nos unimos a todos los aragoneses en la celebración de tan entrañable festividad. Deseamos lo mejor para todos y cada uno de nuestros compatriotas, agradecemos el apoyo que nos habéis brindado día tras días y nos mantenemos concentrados, para poder subir nuestra bandera a lo más alto del Dhaulagiri en unas fechas no muy lejanas.

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