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Deportes de verano

Ejercicio en la piscina: una forma de activar el cuerpo y huir del calor

El aquagym es una actividad dirigida que fortalece los músculos reduciendo el impacto sobre las articulaciones y de la que se pueden sacar ideas para entrenar.

Se pueden usar materiales específicos para trabajar en el agua.
Se pueden usar materiales específicos para trabajar en el agua.
Shuterstock

La práctica del deporte en verano se hace más cuesta arriba debido al aumento de las temperaturas. Aunque se pueda entrenar a primera hora de la mañana o a última del día, no todo el mundo dispone del mismo horario diario para poder organizarse y el calor aprieta tanto que quita las ganas de hacer ejercicio. 

Una solución a esta pereza estival es escoger un entorno más agradable que el parque o el gimnasio para practicar deporte: la piscina. Bien sea en un centro deportivo con clases de aquagym dirigidas o cogiendo las ideas de esta práctica para ejecutar los ejercicios de manera autónoma e individual, los beneficios de hacer ejercicio en el agua van desde el alivio del calor hasta un menor impacto sobre las articulaciones. 

Algunos ejercicios básicos que pueden ejecutarse sin material son:

  • Para trabajar en conjunto y calentar, imitar el gesto de correr en el sitio dentro del agua. 
  • Para pectorales: acercarse al bordillo y empujarse hacia atrás con los brazos abiertos a la altura de los hombros. 
  • Para la parte superior de la espalda: empezando con los brazos juntos, habrá que abrirlos de manera horizontal hasta que queden en forma de cruz, siempre dentro del agua.
  • En el caso de piernas y cadera: se pueden realizar movimientos como subir las rodillas de forma alterna al pecho o lanzar patadas, que trabajarán toda la musculatura desde la zona de la cadera. También se trabaja el 'core'.
  • Para trabajar brazos y abdomen: sirve con un empujar el agua con los brazos desde arriba hacia abajo, con trayectoria diagonal. 
  • Para trabajar los músculos abductores y aductores: realizar pequeños saltos dentro del agua separando y juntando las piernas.
  • Para trabajar los glúteos: apoyándose en el bordillo con los brazos estirados, habrá que patalear durante los segundos que se puedan pero sin romper la superficie. 

Para aumentar la dificultad de la ejecución se pueden utilizar churros, flotadores, tablas y mancuernas especiales para los ejercicios en el agua. Todo está en probar y mejorar día tras día la práctica, además de desafiarse a uno mismo para ver los resultados.

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