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El fútbol que prefiere esperar

La situación sanitaria ha llevado a varios equipos aragoneses a no inscribirse en la próxima temporada. Los directivos anteponen la salud de los jugadores y lamentan las dificultades económicas para afrontar los protocolos.

El equipo de fútbol sala de Fabara no saltará a la cancha esta temporada.
El equipo de fútbol sala de Fabara no saltará a la cancha esta temporada.
Heraldo

Mientras la mayor parte de los clubes se preparan para el retorno del deporte, otros –los menos– asumen la difícil decisión de no participar en la temporada venidera. La situación sanitaria requiere máxima prudencia y genera una incertidumbre que algunos prefieren eludir. "La salud es lo primero", razonan los dirigentes de estos equipos, al tiempo que ven pasar las últimas fechas de inscripción en las competiciones. El medio año de parón escuece, pero más doloroso sería para ellos lamentar las consecuencias de un regreso vacilante. 

Los minuciosos protocolos acordados por los distintos organismos y federaciones no siempre son asumibles. De ahí que haya clubes que, por temor al incumplimiento de las normas que regirán tanto los entrenamientos semanales como los partidos a disputar, prefieran ser prudentes para proteger a sus integrantes y a la sociedad en general. 

Otro aspecto a tener en cuenta es el económico. El presupuesto para soportar una campaña completa en las disciplinas no profesionales depende directamente de los patrocinadores y de la recaudación de las cuotas de socio, beneficios que, en el momento en que nos encontramos, no están ni mucho menos garantizados. 

José Manuel Pelegrín: "Seguir el protocolo implica unos costes que no podemos asumir"

Así lo entiende José Manuel Pelegrín, presidente del Fabara FS, club que esta misma semana comunicó que no formará parte del Grupo 2 de la categoría Autonómica del fútbol sala aragonés. "Seguir el protocolo de la Federación Aragonesa de Fútbol tiene unos costes que no podemos afrontar con convencimiento ahora mismo. No nos parece correcto contar con el dinero de los colaboradores y los abonados sin saber que la campaña se va a poder terminar. La pasada ya no les devolvimos nada cuando se interrumpió, y esta no se podía volver a repetir porque no es ético", explica Pelegrín, quien asegura que, aunque las fichas se hubiesen podido pagar, el resto de los gastos (arbitrajes, desplazamientos…) dependen «de la caja» que se haga durante el año.

"No teníamos claro que nos dejasen abrir el bar del pabellón, y para realizar correctamente las labores de desinfección precisas (pista, vestuarios, balones…) hubiésemos tenido que contratar a una persona. Así, tras celebrar una reunión de directivos, decidimos que lo mejor iba a ser esperar un año y no participar esta temporada", añade, antes de entrar a valorar el riesgo sanitario. 

"Si en las máximas categorías –se hacen continuamente test PCR– están saliendo casos, en el deporte aficionado –no serán obligatorios pero sí recomendables– resultará todavía más complicado que la temporada se pueda desarrollar con cierta normalidad. Además, hay que tener en cuenta que en Fabara somos alrededor de 1.100 habitantes. Si se contagian nuestros jugadores y hay que confinar 14 o 15 familias, prácticamente se vería implicado el pueblo entero", lamenta, coincidiendo con la postura que trasladan desde Castelserás.

Las gradas del pabellón de Castelserás, vacías.
Las gradas del pabellón de Castelserás, vacías.
Heraldo

Para los dirigentes del equipo de fútbol sala de esta pequeña localidad bajoaragonesa también resulta doloroso dejar a los vecinos sin uno de los grandes entretenimientos del fin de semana, pero consideran que, hasta que la práctica sea «segura», el parón es lo correcto. "Este año debido, a la pandemia que acecha al mundo, hemos decidido no competir.La salud de los jugadores, directivos, aficionados y cualquier persona está por encima de todo. No nos imaginamos un pabellón vacío mientras los jugadores lo dan todo, ya que Castelserás FS sin su afición es menos fuerte. ¡Volveremos!", reza el comunicado difundido el pasado jueves por las redes sociales, en la línea de las palabras de Aitor Obón, directivo del club. 

Aitor Obón: "Nosotros no vivimos de esto y la salud es lo primero"

"Si se da la circunstancia de que alguien se contagia, se puede producir un rebrote y no queremos arriesgarnos a ello. Bajo mi punto de vista, se tendría que retrasar la competición y empezar con el nuevo año, en función de la evolución de la situación sanitaria y con más garantías que las que existen actualmente", comenta Obón, y recuerda que "nosotros no somos deportistas profesionales y no vivimos de esto".

Discurso crítico

Otros equipos como el Atlético Albalate (recién ascendido a la categoría Regional Preferente de fútbol 11) sí se han inscrito en la competición, pero también defienden que el fútbol no profesional no tendría que disputarse hasta que se aclare la situación. "Peleamos contra una pandemia mundial y tenemos que tener claro que el deporte es algo secundario, que por encima de todo está la salud de las personas", recalca su presidente, Antonio Bernad, preocupado por las consecuencias del arranque de la temporada. 

Antonio Bernad: "Peleamos contra una pandemia; el deporte es algo secundario"

"Después de los partidos, los chicos tienen que volver a sus casas y trabajos. Cada fin de semana, se va a generar un círculo peligroso que veremos cómo termina", añade, y pormenoriza los problemas económicos que pueden surgir. "Los equipos tenemos que afrontar los gastos de inscripción y las fichas, pero después, si la temporada se detiene, dudo que se acuerden de nosotros. Además, si para evitar contagios no dejan entrar aficionados al campo, muchos equipos desaparecerán", concluye Bernad, quien, a diferencia de otros presidentes con los que ha contactado este periódico y comparten su posicionamiento, no se esconde.

El protocolo

El Consejo Superior de Deportes (CSD) hizo público recientemente, tras varias semanas de conversaciones y negociaciones, el protocolo para el deporte no profesional, que ha sido suscrito por todas las comunidades autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias, las federaciones deportivas, la Asociación del Deporte Español, el Comité Paralímpico Español, el Comité Olímpico Español y los organizadores de competiciones.

El documento está colgado en la página web del CSD y recoge que las pruebas PCR no tengan que realizarse en las horas previas a cada partido, sino antes de comenzar la pretemporada y, en su defecto, 72 horas antes del inicio de la temporada. La decisión de si deberán hacerse más pruebas PCR se determinará con posterioridad, conforme a criterios sanitarios y en coordinación con las diferentes comunidaes autónomas.

La normativa permite a las federaciones dotarse también de un protocolo propio de refuerzo que validará el CSD e incluye numerosas reglas, tanto para entrenamientos como para competiciones; así como los requisitos que deben cumplir las instalaciones, los desplazamientos y alojamientos de deportistas y del resto de personas relacionadas. También incluye la recomendación del CSD sobre un aforo de 500 personas en recintos cerrados, y de un millar si el evento se celebra al aire libre, aunque la vigencia estará condicionada por la evolución de la pandemia.

La Federación Aragonesa de Fútbol, según explica su presidente, Óscar Fle, ya ha entregado al Ejecutivo autonómico el protocolo que debería regir el balompié aragonés durante la pandemia y esta misma semana podría ser aprobado.  "En los próximos días vamos a celebrar distintas reuniones con representantes del Gobierno de Aragón, así como de las distintas categorías, y el panorama debería quedar aclarado. En el deporte, como en la vida en general, hay que tratar de tirar para adelante y, con las debidas precauciones, buscar la normalidad", señala Fle, y adelanta la intención de que haya público en los recintos. "Con los aforos correspondientes en los campos y las medidas de seguridad pertinentes, la idea es que se jueguen los partidos con espectadores", concluye.

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