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El laborioso reto de los equipos aragoneses de MotoStudent

Los estudiantes de la Politécnica de La Almunia y de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de Zaragoza diseñan sus motocicletas para esta prueba internacional que se celebra en Motorland.

Algunos de los miembros del equipo de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza junto a las motocicletas con las que compitieron en la pasada edición.
Algunos de los miembros del equipo de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza junto a las motocicletas con las que compitieron en la pasada edición.
Francisco Jiménez

Construir algo desde cero nunca es sencillo, pero este es el reto al que se enfrentan algunos estudiantes de la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia (EUPLA) y de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza (EINA). Estos alumnos afrontan la odisea de diseñar y desarrollar un prototipo de motocicleta de competición para participar en la prueba de MotoStudent, promovida por la Fundación Moto Engineering, en la que se enfrentan 88 equipos universitarios de 17 países distintos sobre el circuito de Motorland.

Para que la VI edición de la prueba se celebre aún falta mucho tiempo: está programada a principios de octubre de 2020, pero el trabajo de estos estudiantes en sus motos no cesa. El equipo de MotoStudent Unizar comenzó a preparar en noviembre de 2018 sus motocicletas (una de gasolina para la competición de Petrol, y otra totalmente eléctrica para la prueba de Electric), mientras que el EUPLA Motorsport hizo lo propio desde finales de octubre, aunque los ingenieros de La Almunia solo están elaborando la moto eléctrica.

La prueba de MotoStudent tiene en cuenta varios factores a la hora de puntuar a los equipos participantes. "Hay unas pruebas en un circuito de habilidad, una prueba de frenado, otra de aceleración y también puntúan los tiempos en entrenamientos libres y la carrera. Con todo esto es el 50% de la calificación", explica Álvaro García, jefe de equipo del MotoStudent Unizar, quien añade que "el otro 50 es un proyecto industrial escrito acerca de cómo se ha hecho el desarrollo del proyecto y también se tiene que demostrar que podríamos ser un equipo de competición funcionalmente económico a través de las cuentas que realicemos".

Y es que estos equipos comienzan de cero. Sin dinero, ni materiales. Tienen que conseguir patrocinadores que aporten capital y los recursos físicos para diseñar la moto. "El tema de patrocinios es muy duro. Todos nos involucramos", apunta David Gallardo Ferrer, del EUPLA Motorsport. Por su parte, Álvaro García añade: "El tema económico es muy complicado, pero las pequeñas y medianas empresas que nos apoyan suelen renovar siempre".

Los alumnos de la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia posan junto a las motocicletas diseñadas por sus predecesores para la V edición de la competición MotoStudent.
Los alumnos de la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia posan junto a las motocicletas diseñadas por sus predecesores para la V edición de la competición MotoStudent.
Fernando Moral

En el equipo de La Almunia ninguno ha competido en ediciones anteriores, mientras que en el equipo de la capital aragonesa, Álvaro García y Diego Heres afrontarán el próximo 2020 su segunda vez en esta prueba. "Estamos repitiendo así que eso es que la experiencia ha sido buena a pesar de todo lo que se sufre", indica Álvaro. "Somos unos masocas", bromea Diego. El equipo de la Universidad de Zaragoza está formado por 20 alumnos, entre ellos se encuentran Miguel Ángel García, David Hernando, Ramón Sainz de Varanda, Belén Blanco y Javier Caballero, y son dirigidos por el profesor Francisco Moreno. "Mi labor es sobre todo guiarles, decirles en qué se tienen que centrar y en ocasiones ayudarles en el apartado técnico aunque tienen muchos conocimientos de él", explica Moreno.

En fase de pruebas y ajustes

El equipo de La Almunia está formado por siete personas: Fernando Moral, jefe del equipo, Daniel Espada y Sergio Ruiz como encargados de la mecánica, Carlos Barcelona, Álvaro Rina, Gonzalo Espinosa y David Gallardo en el apartado electrónico, todos ellos bajo el tutelaje de los profesores David Asiain y Juan Diego Jaria. Actualmente, el proyecto del equipo EUPLA Motorsport se encuentra en la fase de pruebas, una vez terminada la de diseño de la motocicleta eléctrica. En este punto es donde los alumnos tendrán que probar si el modelo funciona a la perfección desde el primer momento, o como es habitual, hay que realizar adaptaciones. "De momento la experiencia está siendo muy buena. Nos está ayudando a ver que las cosas son muy complicadas y además tenemos también los exámenes y estudios, por lo que a veces podemos dedicarle mucho tiempo al proyecto y otras semanas no tanto", explica David Gallardo, que añade que "la relación entre los miembros es muy buena".

El equipo de Zaragoza se encuentra también en esta fase de pruebas y reajustes, que según apuntan sus integrantes, debería cerrarse "de aquí a un par de meses" para comenzar con el montaje de las motos. Francisco Moreno señala que "son muy buenos calculistas, pero el cálculo cercano a la realidad es lo que están aprendiendo en este proyecto". El tutor de los alumnos del EINA cuenta que participó en el origen de la competición de MotoStudent: "Este concurso nació hace 14 años cuando nos juntamos varios profesores de esta escuela y dijimos de hacer un concurso en el que los alumnos tuvieran que diseñar una moto, algo similar a uno que existía acerca de diseñar un coche, la fórmula SAE. Entonces comenzamos a contactar con otras universidades, con empresas constructoras de motos...Al principio participaron unas 25 universidades nacionales y una italiana, la de Polito, pero poco a poco ha ido creciendo".

Una competición de peso

"Es un pequeño monstruo este concurso. Llenamos todos los boxes de Motorland y solo a nivel de concursantes son unas 400 personas. El cariz que ha tomado es muy importante y el nivel tecnológico es muy alto, además del nivel de recursos y técnico", indica Francisco Moreno. El veterano profesor cuenta que el equipo de la Universidad de Zaragoza intenta "paliar el déficit de recursos con el nivel técnico" y que en los últimos años han conseguido mantenerse "muy arriba en las clasificaciones". La reclamación por su parte es clara y apunta a la implicación del Gobierno de Aragón ya que según cuenta el equipo de la capital se encuentra "a la cola en cuanto a recursos". "La inscripción de cada moto son 3.200 euros, lo que incluye la de siete personas. Cada miembro adicional supone 350 euros más y la construcción de las dos motos nos cuesta en total unos 60.000 euros", asevera Álvaro García. "Es un proyecto caro y en ocasiones se pone dinero de nuestro bolsillo porque no llegamos", asegura.

Ambos conjuntos, el EUPLA Motorsport y el MotoStudent Unizar, realizan sus trabajos en varios espacios: un aula en las instalaciones universitarias en la que se reúnen para diseñar y poner en común sus ideas y una nave o aula específica para llevar a cabo el trabajo de ensamblar las motocicletas. "El montaje yo creo que es lo más entretenido. Las últimas dos motos las montamos en tres o cuatro meses como mucho. El proceso de diseño es largo y el de comprobar que todo cuadra, pero el montaje es bastante rápido", aporta Diego Heres.

Una vez terminadas las motos llega la fase de competición, que conforme se acerca va aumentando el estrés y disminuyendo las horas de sueño de los ingenieros participantes, según cuentan estos mismos. Y el día de la competición, con el ruido de los boxes, la gente andando de aquí para allá y el rugido de los motores, la emoción y la tensión se disparan. Seguro que la edición del próximo 2020 no será una excepción.

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