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Las sólidas razones del Casademont

Los porqués del momento de efervescencia del equipo de Porfirio Fisac

Basket Zaragoza
Los jugadores del Casademont ya están de vuelta en Zaragoza.
Guillermo Mestre

El Casademont Zaragoza llevó su momento de efervescencia hasta el Estrecho del Bósforo, hasta Estambul. La frontera que acota Europa también aquilata la valía de un conjunto que se siente capaz de todo. Allí capturó la victoria en la Champions de Baloncesto ante el poderoso Besiktas, una de las grandes referencias del grupo, consolidando sus opciones en la competición continental. El éxito europeo llega después de la explosión aragonesa en la Liga Endesa ACB, donde se ha elevado hasta la segunda posición liguera, con un extraordinario bagaje 4/1 (cuatro victorias y solo una derrota), en un arranque liguero solo superado por el Real Madrid. Los sobresalientes registros del conjunto que gestiona Porfirio Fisac no son aleatorios. Más bien, responden a unas sólidas razones. Son las razones del Casademont Zaragoza.

Plantilla y equipo. Plantilla y equipo parecen lo mismo, pero no son igual. Una plantilla se compra, un equipo se hace. Con un coste muy razonable, el Casademont Zaragoza ha configurado la plantilla más completa de su historia. Al menos dos jugadores válidos por puesto dotan al conjunto aragonés de una capacidad para afrontar las dos exigentes competiciones que debe afrontar en ese curso: la doméstica Liga Endesa ACB y la Champions de Baloncesto. Pese a haber perdido a activos básicos en el ‘play off’ del pasado ejercicio liguero, como el alero Okoye (firmado por el Gran Canaria con una oferta económica inasumible por el Basket Zaragoza), Porfirio Fisac y la dirección deportiva del club han logrado reinventarse y reconstruir un bloque que exhibe solidez por todas sus caras. Y además de plantilla, hacer un equipo.

Rotaciones de entidad. Renaldas Seibutis, Javier Justiz y Rodrigo San Miguel no pudieron comparecer el pasado martes en Estambul ante el Besiktas. El jugador que mejor entiende el juego, el pívot más sólido y el timón más experto del colectivo aragonés significaban unas mermas a priori excluyentes para alcanzar cualquier éxito. Sin embargo, el Casademont Zaragoza supo llevarse un triunfo decisivo en su caminar por Europa. Seibutis ya hace semanas que causó baja. Por contra. Javier Justiz y Rodrigo San Miguel apenas pudieron disputar unos minutos ante el potente rival turco. Sin estos activos básicos sobre la pista, el conjunto demostró contar con rotaciones de entidad, que lograron paliar la ausencias de estas referencia ineludibles.

Un brazo ejecutor. También disparó a bocajarro contra el Retabet Bilbao el pasado sábado. Dennis Jerome Seeley está de dulce. En el feudo del Besiktas asumió el lanzamiento e incluso la dirección del juego (llegó a subir la pelota) en el momento procesar de la reunión, cuando los turcos llegaron a consumar la remontada y se pusieron por delante. Tres triples consecutivos y el lanzamiento final con falta incluida subrayan el rol de líder del equipo de este talentoso jugador. El californiano evidenció tener la cabeza fría cuando el corazón galopaba. Su rango de tiro es proporcional a su talento. Además, su exhibición particular robusteció al colectivo. Sin duda, estamos ante un gran jugador, ante el brazo ejecutor del Casademont.

Palabras y hechos. Las cosas no se dicen. Las cosas se hacen. Y cuando se hacen, quedan dichas. A Porfirio Fisac le gusta hablar. Sabe hablar. Sabe de significantes y de significados. Es bueno saber hablar, claro. Pero toda palabra que no se ajuste a un hecho no deja de ser humo. Igual en baloncesto que en cualquier otro deporte u orden de la vida. Humo más o menos denso, más o menos tóxico, pero humo. Lo mejor de las palabras articuladas por Porfirio Fisac es que, tanto en el pasado curso como en el actual, vienen acompañadas de hechos. El triunfo ante el conjunto de Dusko Ivanovic dispara las opciones en la Champions. En la Liga ACB, la clasificación habla por sí misma. Solo es el entrenador. Pero qué bueno es tener un entrenador que habla. Y que hace...

La belleza del acné. Los jóvenes reclaman su estatus en el Casademont Zaragoza. Y no lo hacen por cupo, sino por mérito, que son las demandas justas de verdad. Ningún régimen tan justo como la meritocracia. Alocén, Barreiro, Krejci y Hlinason en modo alguno son actores mudos en la representación de Fisac. El base, ya firmado por el Real Madrid, fue promotor esencial en el triunfo en Turquía. Barreiro ya ha dejado de ser una promesa. Krecji apunta muy alto, mucho. Tiene unas condiciones para triunfar en la ACB. Quizá más arriba. He dicho quizá... Igual que Hlinason, un muy interesante proyecto de pívot. El acné juvenil del Casademont también puede ser bello.

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