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Deportes

Fenómenos paranormales

Por
  • Víctor Juan
ACTUALIZADA 24/07/2019 A LAS 02:00
REAL ZARAGOZA - NUMANCIA / LA ROMAREDA / 09/06/2018 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
El estado de la Romareda.
Oliver Duch

En La Romareda me ocurren, al menos, diez cosas. I. Vuelvo en cada partido a mi infancia. II. Me dejo llevar por la ilusión de que siempre podemos ganar. III. Da igual contra quién juguemos. Sufro de la misma manera, independientemente de quién sea el rival. IV. Los jugadores me parecen más guapos cuando se enfundan nuestra camiseta. Hasta Franck Ribéry sería un seductor de película con la camiseta del Zaragoza. V. Sentado en la grada sé que en un segundo de inspiración marcaremos el gol que cambiará nuestras vidas, como hizo Nayim en el Parque de los Príncipes de París. VI. He descubierto que no tengo el gen de ver los penaltis ni los fueras de juego ni ninguna falta cometida por mi equipo. VII. Siento por estos colores la misma pasión con la que mi abuela disculpaba mis errores y olvidaba mis trastadas. VIII. Para entender lo que escribo hay que tener en cuenta que nosotros somos una familia zaragocista -abuela zaragocista, madre zaragocista, hijo zaragocista...- como aquellas familias de la baraja de mi infancia eran esquimales o bantúes. IX. Cuando nos meten un gol, se extiende el silencio y todo lo veo en blanco y negro. Nuestros jugadores permanecen inmóviles en el campo mientras los rivales corren a cámara lenta y se abrazan ajenos a nuestra tragedia. X. Siempre veo los goles del Zaragoza un segundo antes de que se produzcan. Para este fenómeno hay una explicación racional: veo los goles anticipadamente porque sé que cada jugada terminará en gol. Es la fe, amigos.

Víctor Juan es director del Museo Pedagógico de Aragón

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