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La limitación de peso en automovilismo de edad escolar llega al Justicia

Un padre denuncia los "problemas" que su hijo, de 10 años y apasionado del motor, está sufriendo por la “gestión” de la federación aragonesa de esta modalidad deportiva.

Imagen de archivo de una competición de karting en Motorland.
Imagen de archivo de una competición de karting en Motorland.
Heraldo.es

La limitación de peso en determinadas competiciones automovilísticas en edad escolar se ha convertido en objeto de debate. A mayor carga, menores prestaciones obtiene el vehículo. Y por ello, los reglamentos de karting fijan unos valores mínimos -en función del piloto se adosan lastres para igualar a los participantes- que se comprueban a final de carrera y no acaban de convencer a todos los aficionados.

Es el caso de un padre que la pasada primavera (22 de marzo) presentó una queja al Justicia de Aragón para denunciar que su hijo, de 10 años y apasionado del motor, está sufriendo “una serie de problemas” provocados por la “gestión” de la federación aragonesa de esta modalidad deportiva. “El principal punto a denunciar, y desde mi punto de vista el más grave, es el requerimiento de unos pesos que son inalcanzables a la vista de los percentiles publicados por el Centro Nacional de Estadísticas de la Salud”, rezaba el escrito remitido a Ángel Dolado, y lamentaba que a los niños de 10 años (final de categoría alevín) se les pida que pesen 30,5 kilos cuando, según los percentiles de crecimiento, la media para ellos es de 32. “Como se puede ver, la cifra está kilo y medio por debajo de un percentil 50”, remarcaba el texto, antes de profundizar en los cadetes.

“Más grave, si cabe, es el caso de esta categoría. El reglamento técnico de la Copa Aragón de Karting, en su artículo 5, indica un peso mínimo para pilotos con motor Puma 85 de 100 kilos. Esto, teniendo en cuenta que el kart pesa 60 kilos y el equipamiento 4,5, implica que el piloto deba pesar como máximo 35,5 kilos, mientras que el percentil 50 para un niño de esas edad es de 40 kilos”, añadía la protesta de este padre convencido de que para un chico de desarrollo normal es “imposible” cumplir los requisitos marcados. “El mensaje que se está transmitiendo -mantener un peso por debajo de su edad- es mucho más serio que las ventajas o inconvenientes del transcurso de la competición”, concluía su queja, en contraste con la respuesta ofrecida desde la propia Federación Aragonesa de Automovilismo.

Este organismo defiende que en las distintas pruebas (internacional, nacional, regional y local) se establecen unos pesos mínimos con el fin de obtener la mayor igualdad posible. “En las competiciones en las que solo se cuenta con un modelo de kart, y más concretamente una única motorización, se estipulan los pesos que se creen más justos, sobre todo, teniendo en cuenta el peso del kart en condiciones de marcha y el material de seguridad que lleva el piloto. En este caso, la federación que convoca el certamen estipula esos pesos mínimos y, si no llegan a alcanzar, el vehículo debe ser lastrado con los lastres necesarios para alcanzar el peso mínimo, debiendo estar perfectamente sujetos al vehículo”, recoge literalmente la contestación remitida al Justicia, y subraya que, si no se cumple con el peso mínimo, el participante es “descalificado” de la sesión.

“En las competiciones en las que se usan diferentes motorizaciones, se trata de compensar lo máximo posible los pesos, con el fin de que el rendimiento de cada vehículo sea similar entre las distintas marcas con la relación peso/potencia, ya que en caso contrario no existiría igualdad en el desarrollo de la competición”, prosigue el escrito, asegurando que, a la hora de marcar los pesos mínimos para la Copa Aragón de Karting, “se ha estudiado la reglamentación existente en las competiciones a nivel nacional y en pruebas de carácter regional”.

Por último, la Federación Aragonesa de Automovilismo concluye afirmando que, teniendo en cuenta que la colocación de lastres en el kart puede suponer “problemas de seguridad” para el propio participante y para el resto de los competidores, se tienen en cuenta valores de peso inferiores a la media de certámenes como el Campeonato de España de Karting. “Así no se obliga a los niños de menor peso a utilizar muchos lastres y se evitan problemas”, zanja su presidente, Ánchel Echegoyen.

La DGA defiende la normativa

La Dirección General de Deporte, con competencia exclusiva en las competiciones en edad escolar, se puso en contacto con la Federación Aragonesa de Automovilismo para recabar información sobre la baremación de la actual normativa, concluyendo que tanto las motorizaciones como el peso de los aparatos “se ajustan para que sea una competición equilibrada y se requiera la mínima colocación de lastres, disminuyendo en la medida de lo posible los problemas de seguridad”.

“Entendemos que existen dos posibilidades de motorización en esta competición para estos deportistas (Rotax o Jame), que permiten adaptarse a las características de los pilotos (con mayor o menor peso) y conseguir un mayor equilibrio entre los participantes. En la competición estatal solamente existe un modelo de motorización y, por ello, los márgenes de peso son mayores”, matizaron desde el Ejecutivo autonómico, antes de referirse al aspecto sanitario.

Adscrito a la Dirección General de Deporte, se encuentra el Centro de Medicina del Deporte, al que tienen acceso todos los deportistas federados de Aragón. En dicho centro se realizan las pruebas médicas necesarias para determinar sus aptitudes físicas y posibles contraindicaciones”, señalaba la nota refrendada por la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez.

Sugerencias del Justicia

Una vez analizada la situación, el Justicia, en una resolución firmada el pasado viernes 21 de junio, sugirió a la Dirección General del Deporte del Gobierno de Aragón que, a través de los programas del Centro de Medicina Deportiva, establezca los “mecanismos de control” para que la participación en las competiciones en edad escolar no puedan llevar a situaciones de trastorno de la conducta alimentaria.

Esta sugerencia, fruto de una queja puntual, cabría ampliarla al conjunto del deporte aragonés en edad escolar”, recordó Ángel Dolado, y reclamó a la Federación Aragonesa de Automovilismo “controles preventivos” para que, sin alterar la competición, se inculque en los menores y sus familias la importancia de un deporte en el que prime la parte saludable por encima del mero resultado competitivo”.

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