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Mujeres ciclistas a la conquista de la carretera, los caminos y lo que haga falta

Diez mujeres del movimiento Women in Bike en Zaragoza participan este sábado en la Quebrantahuesos y la Treparriscos. Organizan salidas abiertas para pedalear en grupo casi todas las semanas.

Todo empezó en Zaragoza a causa de un embarazo. Virginia Ariza, que entonces tenía 34 años, fue madre de un chavalillo y se dio cuenta de que ya no podía entrenar a la vez que su marido. Primero porque había parado una temporada y segundo porque tenían que turnarse. De modo que se lanzó decidida a buscar a más mujeres con las que disfrutar del ciclismo e incentivar, de paso, la presencia femenina en las carreteras aragonesas. Así nació Pedaleando entre Chicas, una página de Facebook que se complementa con un grupo de Whatsapp en el que mujeres ansiosas por pedalear en compañía podían encontrar fácil a otras de niveles similares.

La cosa fue creciendo y el año pasado contactaron con Virginia para liderar en Zaragoza 'Women in Bike', un proyecto que aspira a crear la mayor comunidad de mujeres ciclistas de España y que nació enmarcado dentro del programa Universo Mujer del Consejo Superior de Deportes con el patrocinio de Movistar y de la Real Federación Española de Ciclismo.

Desde ese momento, las quedadas de Pedaleando entre Chicas se abrieron todavía más y empezaron a anunciarse a través de los canales oficiales de la Federación. La comunidad ha ido creciendo y sus discípulas cogiendo experiencia hasta el punto de que hoy son al menos diez mujeres del movimiento Women in Bike en Zaragoza las que participan en las marchas ciclosturistas que se celebran en el Pirineo: tres en la Quebrantahuesos y siete en la Treparriscos.

Ellas, María, Teresa, Vanesa, Rosana, Lucía, Sandra, Mariví, Ana, Belén o María José, son solo una pequeña parte de las 648 mujeres que lucharán este sábado por completar los 200 kilómetros de distancia con 3.500 metros de desnivel de la prueba de Gran Fondo o los 85 kilómetros con 1.350 de altitud que exige la de Medio Fondo.

"Ahora ya tenemos un grupo muy experimentado en el que solemos organizar quedadas para recorrer en torno a 100 kilómetros a ritmos de entre 25 y 27 kilómetros por hora, pero al mismo tiempo han surgido interesadas suficientes para crear otro de iniciación con el que estamos empezando a arrancar", cuenta Ariza, quien confiesa que a veces necesitaría disponer de más tiempo para organizar salidas suficientes de todos los niveles.

"El grupo ha ido dándose a conocer por el boca a boca y las redes sociales. Muchas chicas se metían porque estaban interesadas pero no se atrevían a venir a las quedadas por miedo a no tener el nivel o a que tuviésemos que esperarlas, así que hemos creado el de iniciación. El objetivo es que cojan confianza y aprendan a manejarse en la carretera y a ir en pelotón", explica.

También de montaña

Y mientras el volumen de mujeres ciclistas crecía en la carretera gracias a este proyecto nació en Zaragoza otro grupo de Women in Bike pero esta vez para la práctica de bicicleta de montaña (BTT). En este caso la líder al cargo es María Pomar.

Pomar cuenta que empezó a participar en las quedadas por carretera de Pedaleando entre Chicas pero que al mismo tiempo se fue enganchando a la BTT y apuntándo a pruebas para competir. Hasta que este año le contactaron también las coordinadoras del proyecto a nivel nacional para proponerle liderar su propio grupo en Zaragoza.

"Cree la página de Facebook en enero y estoy muy contenta porque ya hay más de cien personas siguiéndola y hemos conseguido juntar a un grupo de unas veinte chicas muy motivadas que se apuntan regularmente a las quedadas y que siempre quieren aprender más", cuenta encantada.

María, que también participa este sábado en la Quebrantahuesos, explica que con este otro grupo realizan salidas de unos 50 kilómetros y entre 300 y 600 metros de desnivel una vez a la semana. "Yo me centré en mujeres que no habían tenido ningún tipo de contacto con la bici, que querían empezar de cero, no tenían con quien y tampoco la confianza para salir solas. Así que empezamos haciendo quedadas muy sencillitas por el Canal Imperial y hemos ido avanzando juntas. Ahora ya son capaces de hacer casi todo", dice orgullosa esta ciclista de 28 años. La edad, dice, tampoco es un impedimento, pues en su grupo hay mujeres desde los 23 hasta los 60 y pico años que disfrutan por igual sobre la bici.

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