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María Laborda, la Spiderman de Ejea

La ejeana, de 14 años, regresa a casa tras proclamarse campeona en el Mundial de Escalada en Edad Escolar. Un éxito en una carrera que apunta a lo más alto.

María Laborda, en el Mundial de Escalada.
María Laborda, en el Mundial de Escalada.
Sheila Farrell McCarron

El deporte aragonés cuenta con un nuevo y emergente valor que promete entregar numerosos jirones de gloria a la Comunidad. De hecho, la ejeana María Laborda Sagaste ya es, a sus 14 años, una realidad. El pasado miércoles se proclamó campeona en el Mundial de Escalada en Edad Escolar, que se celebró en Aubenas (Francia), tanto en la clasificación individual como en la colectiva. Un escalón más en su irrefrenable ascensión hacia la gloria que emprendió desde su más tierna infancia.

"Lo que he vivido todos estos días es increíble. He vivido como una deportista de élite, con la equipación del equipo nacional... No pensaba en las medallas, sino en disfrutar de la experiencia. Ganar dos oros ha sido impresionante. Estoy muy feliz", contaba Laborda este miércoles desde tierras francesas, donde disfrutaba de una jornada de descompresión junto a todos los participantes, en los que los nervios de los días anteriores dieron paso a excitantes paseos en káyak por el río Ardèche.

Este viernes regresará a casa con un botín que le alienta a seguir invirtiendo sacrificio y trabajo en un deporte al que llegó por influencia familiar. Su padre, Mané Laborda, era –y es– un apasionado de la escalada, de la bici de montaña y ha corrido algún maratón. Su madre, María Teresa Sagaste, fue una prometedora velocista del Club Atletismo Ejea. "Le inculcamos los valores del deporte, casi desde la cuna. La llevábamos en una mochila portabebés cuando salíamos por la montaña o a escalar. Con cinco añitos ya comenzó a trepar y no ha parado desde entonces", rememora Mané Laborda con indisimulado orgullo. La de este jueves fue una jornada muy intensa para los Laborda-Sagaste ya que no pararon de recibir felicitaciones por las hazañas de su hija única: del Ayuntamiento ejeano, del Club de Montaña Exea –al que pertenece María–, de los vecinos... El Instituto Reyes Católicos, en el que cursa sus estudios la campeona, le dedicará una fiesta de bienvenida.

Una ola de cariño de unos paisanos que conocen las renuncias y las obligaciones que habitan detrás de las preseas doradas. "María es una persona muy organizada y trabajadora. En los estudios no es de excelentes, pero sí de notables. Todo lo que está consiguiendo es a través de sacrificar su vida social. No puede hacer lo que hacen la gran mayoría de adolescentes de su edad. Cuando acaba en el instituto, entrena dos horas. Y los fines de semana sigue entrenando entre Ejea, Zaragoza y Pamplona. Tiene muy claro que quiere llegar lejos en la escalada y es muy disciplinada", revela su progenitor.

Los frutos no se han hecho esperar. En su palmarés colecciona éxitos provinciales, autonómicos, nacionales y ahora mundiales. Forma parte del Centro de Tecnificación de Escalada de Aragón, donde es moldeada por el técnico Daniel Fernández. Otra figura esencial la encarna el preparador vasco Josean Mulas, quien desde hace un año y medio dirige su planificación semana a semana.

Pero la voracidad de María Laborda no se sacia. En su calendario aparece marcado en rojo el 21 de junio, día en el que competirá en Barcelona en la primera de las tres pruebas que integran la Copa de España sub-16. Un desafío mayúsculo ya que se elevará el rango de edad de sus competidoras.

Pero el miedo y la cobardía no aparecen en el diccionario de la Spiderman de Ejea. Su obstinación y perseverancia conforman el camino más recto hacia la meta anhelada.

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