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Una salvación de pasión y carretera

El Colo Colo Zaragoza logró la permanencia en la Segunda División de fútbol sala, a la espera de encontrar financiación de capital privado para continuar la temporada que viene en la misma categoría.

Miembros de la plantilla en el autobús antes de partir a uno de los desplazamientos.
Miembros de la plantilla en el autobús antes de partir a uno de los desplazamientos.
Colo Colo F. S.

Por amor al arte, el Colo Colo Zaragoza consiguió mantener a nivel deportivo su plaza en Segunda División. En términos económicos, recién finalizada la temporada, todavía es una incógnita si el tradicional club zaragozano podrá hacer frente a los requisitos y continuar un año más en la segunda categoría del fútbol sala español. Un derecho ganado a pulso con el esfuerzo de 16 jugadores, todos ellos aragoneses, que han jugado gratis, sin cobrar, durante todo el curso. La mayoría de ellos trabajadores, otros estudiantes, sacrificados y comprometidos para ir a entrenar tres veces a la semana y jugar el partido de rigor en cada rincón de la geografía española. Horas y horas de autocar por un objetivo común

Excepto la visita a Sevilla para jugar contra el Betis, donde los aragoneses llegaron en AVE, y, por motivos obvios, los desplazamientos en avión a Tenerife y Gran Canaria, el resto de jornadas a domicilio el Colo Colo ha tirado de autocar. No es algo fuera de lo común dentro del mundillo, tanto en otros equipos aragoneses como nacionales, pero el mérito es evidente. Casi todos los viajes de ida y vuelta han sido realizados en el día. La mayoría de ellos largos, duros, de extenso kilometraje... Burela (Lugo), Santiago de Compostela, Mengíbar (Jaén), Córdoba, Murcia, Elche... O a Noia (La Coruña), 855 kilómetros entre pecho y espalda para una plantilla que tuvo que salir de Zaragoza a las 4.00 de la mañana para llegar a tiempo, jugar, y desandar lo andado. Aún así, el equipo dirigido por Alfonso Rodríguez consiguió arrancar cinco victorias como visitante. 

Un esfuerzo que ha merecido la pena, gracias en buena parte a la fiesta que el pabellón de La Granja convirtió cada partido. No se hubiera entendido el Colo Colo sin la gente. Algo de lo que el club se siente muy orgulloso. Tras firmar el ascenso, fueron casi 600 personas las que sacaron su abono para la temporada recién acabada. "Es muy grande lo que hemos conseguido a nivel de abonados. La gente se ha movido por amistad. Somos un equipo querido por la gente dentro de Aragón. Sin venir a ver ni un solo partido, hay muchas personas abonadas", destaca el presidente Alberto Meseguer, quien ha visto rozar el lleno del pabellón de San José cada fin de semana.

Para que el sueño de muchos siga latente, una vez sacado adelante el asunto meramente deportivo, las saneadas arcas del club deben recibir un empujón. "Para la situación económica en la que estamos la salvación ha sido muy importante, un éxito por encima de nuestras posibilidades. Contamos con muy poca ayuda pública -retrasada a temporada vencida- y somos bastante incapaces de conseguir un buen sponsor que nos dé cierta tranquilidad económica. Hay que empezar a rehacer otra vez todo. El año pasado partimos de una base favorable que nos dio la entrada en Segunda División al recibir una subvención inesperada del Consejo Superior de Deportes (CSD). Gracias a eso nos lanzamos. Este año partimos de la misma situación pero sin contar con esas ayudas. Estamos todavía en el límite de decidir si podremos económicamente aguantar la categoría", avisa el presidente. 

Foto de familia del Colo Colo tras la salvación.
Foto de familia del Colo Colo tras la salvación.
Pedro Luis Serrano

Así pues, el Colo Colo tiene las puertas abiertas a todos los apoyos, sobre todo por parte de empresas aragonesas, que quieran sumar. Aunque ya se han comenzado conversaciones interesantes con algún patrocinador, el planteamiento de cara a la próxima campaña todavía está cogido con pinzas. Todo lo conseguido por el club en esta última etapa, como parece evidente, lo ha movido la pasión. El compromiso de un núcleo fuerte de jugadores y cuerpo técnico que tira de un proyecto con marca exclusivamente aragonesa. "Confiamos en que la mayoría de la plantilla se quede. No hemos hablado nada todavía, nos tenemos que sentar con el entrenador para ver como configuramos el equipo. Creo que la base de la plantilla va a continuar, que es lo que nos va a mantener en la categoría", afirma Meseguer, optimista.

El futuro pasa por la visibilidad. Nota positiva es que en redes sociales se ha incrementado el número de seguidores en un 125% desde noviembre. Poco a poco, el equipo zaragozano se hace hueco en el panorama nacional, y junto al Fútbol Emotion Zaragoza, mantienen viva la llama del fútbol sala en la capital aragonesa. Pero la entrada de un soporte privado se antoja vital. Zaragoza y el pabellón de La Granja quiere seguir viendo al Colo Colo en Segunda División

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