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Deportes

Elisa Aguilar: "No hay otro secreto para llegar a la élite que trabajar duro"

Elisa Aguilar (1976) es historia viva del baloncesto español, con un palmarés excepcional: 222 veces internacional, pionera en la NBA femenina y campeona del Europeo en 2013.

Elisa Aguilar, el martes en el balcón del Ayuntamiento.
Elisa Aguilar, el martes en el balcón del Ayuntamiento.
Guillermo Mestre

¡Qué mejor madrina que usted para el arranque de la capitalidad española del baloncesto en 2019 de Zaragoza!

Siempre que me hablan de Zaragoza, la asocio inmediatamente con el baloncesto, tanto masculino como femenino. Es una ciudad en la que desde siempre se respira baloncesto. En categoría infantil ya venía a jugar contra el Banco Zaragozano. Y desde entonces no he dejado de venir.

En Huesca ganó en 1996 su primer título profesional, la Copa de la Reina, y en 2003 repitió triunfo en una final en Zaragoza.

Aragón me trae excelentes recuerdos. Especialmente emocionante fue la Copa ganada con el Canoe en Huesca, ya que fue mi primer título y además ganamos al Costa Naranja, el gran rival a batir.

¿Qué consejo le daría a una niña que quiere seguir sus pasos?

Les intento transmitir mi experiencia. Comencé a divertirme jugando a los nueve años en el colegio marianista Amorós con mis amigas. Al principio lo importante es divertirse. Si tienen aptitudes, todo pasará por trabajar, trabajar y trabajar. No hay otro secreto para llegar a la élite que trabajar duro y persistir. A lo largo de mi trayectoria, yo he querido dejar el baloncesto 18 o 19 veces. Hay momentos malos, pero no hay que bajar los brazos nunca.

¿Es un camino de sacrificios?

Totalmente. Cuando empiezas a ser un poco buena y los clubes te quieren, todo consiste en el sacrificio. Yo debuté con 16 años con el primer equipo del Canoe y jamás fui a un viaje de fin de curso con mis compañeras de clase. Los fines de semana jugaba, entre semana entrenaba y los veranos los pasaba con la selección. Pero, a toro pasado, no me lo tomo como un sacrificio. Me siento una privilegiada por la vida que he llevado.

¿Tenía un plan B por si se cerraba la puerta del baloncesto?

Siempre he tenido muy clara la importancia de la formación. Marché muy jovencita a Estados_Unidos con una beca. Allí me licencié en Económicas en la Universidad George Washington.

¿Qué le aportó la formación en Estados Unidos?

Todo lo que busqué: sacarme la carrera, perfeccionar el inglés y mejorar como jugadora. Los planes de estudios en Estados Unidos te permiten compaginar deporte y estudios, al mismo tiempo que te exigen. Si no lo aprobaba todo, me cortaban la beca y hubiera tenido que volver a España.

Años después regresó para jugar en la NBA femenina (WNBA).

Estoy muy orgullosa de ser una de las primeras jugadoras españolas en pasar la barrera de disputar la mejor liga del mundo contra las mejores jugadoras.

¿Qué obstáculos se ha encontrado en el deporte por el hecho de ser mujer?

El primer hándicap que sufrí por ser mujer fue de niña. Yo vengo de una familia de futbolistas y en los recreos jugaba a fútbol. Quería jugar a fútbol pero no había equipos de chicas en mi colegio. Hasta que un día mi madre me dijo que no tenía sentido seguir jugando en aquellas condiciones y entonces me cambié al baloncesto. En su momento fue un poco frustrante porque adoro el fútbol.

¿Y de mayor?

He visto las enormes diferencias a nivel salarial, de estructura y de organización respecto a las competiciones masculinas. Pero creo que vamos avanzando gracias a los grandes éxitos que está teniendo el deporte femenino en nuestro país, especialmente el baloncesto.

¿Desde el éxito es más fácil acercarnos a la igualdad?

El éxito es la única vía para que nos abran la puerta. El baloncesto femenino, si no ganase, sería prácticamente inviable. Y lo mismo sucede con el resto de deportes.

Jugó 222 partidos con España y se despidió en 2013, tras ganar el Europeo de Francia. Imposible un mejor colofón.

Todos los deportistas somos conscientes de que todo tiene un final para nosotros. La selección ha sido el equipo de mi vida y qué mejor forma de decir adiós que ganando el Europeo y dejándolo en lo más alto. Podría haber jugado varias temporadas más, pero me alegro de la decisión.

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