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Okoye: "Me tomo cada obstáculo como una motivación más"

El alero, de 27 años, lideró la victoria del Tecnyconta en Tenerife. Emergió en los instantes más comprometidos y decidió el duelo con un triple sobre la bocina.

Stan Okoye, alero del Tecnyconta, ayer en la pista central del pabellón Príncipe Felipe.
Okoye: "Me tomo cada obstáculo como una motivación más"
Oliver Duch

Nació en Estados Unidos, pero compite con la selección de Nigeria.

Mis padres son nigerianos, aunque se mudaron a América para estudiar. Después de acabar su etapa universitaria, enseguida encontraron trabajo y optaron por quedarse en los Estados Unidos de manera definitiva. Así que yo nací en Raleigh, en Carolina del Norte, que fue donde me crié y donde se ha desarrollado toda mi infancia. Sin embargo, nunca me olvido de Nigeria, donde intento viajar siempre que me es posible, ya sea en verano o en Navidades. Lo hago menos de lo que me gustaría, porque el baloncesto apenas me lo permite;pero me siento orgulloso de poder competir con la selección nigeriana. En cuanto me lo propusieron, acepté el reto sin dudarlo.

¿Cómo recuerda su infancia?

Con mucha felicidad... y siempre ligada al baloncesto. Empecé a jugar en la calle con mis amigos, con mis hermanos y con mis vecinos. Tendría unos ocho años y me encantaban aquellos partidos. Lo pasaba genial. Es algo que no cambiaría. De hecho, un día me fichó un equipo y no me gustó la experiencia; no duré mucho tiempo allí, porque no me divertía. Prefería jugar con libertad, sin tantos sistemas, sin tanta organización. Disfrutaba más jugando en el barrio, con mi gente;así que volví al baloncesto de la calle.

¿Hasta cuándo?

Hasta que me hice mucho más mayor. Entonces sí que formé parte del equipo del colegio, aunque al mismo tiempo seguía jugando en la calle con mis amigos. Después llegó la etapa universitaria, donde competí cuatro años con los Keydets, el equipo deportivo del Instituto Militar de Virginia.

¿Cuándo intuyó que podría ser un jugador profesional?

Me di cuenta, sobre todo, en mi segundo año en la Universidad. Vi gente que destacaba menos que yo y que, sin embargo, estaban alcanzado el baloncesto profesional. Ahí me dije que era posible, aunque siempre y cuando siguiera trabajando al máximo. Por ello, en mi última temporada allí, me preparé muchísimo en todos los sentidos, tanto física como mentalmente, para dar lo mejor de mí mismo. La exigencia era elevadísima.

Obtuvo el galardón de mejor jugador del año de la ‘Big South Conference’. Sin embargo, no fue elegido en el Draft de 2013...

No fue un golpe duro, porque era algo que podía pasar y estaba preparado para ello. Pero sobre todo estaba preparado para seguir luchando, para seguir creciendo, para no rendirme jamás. Asumí que no entraba en la NBAy decidí seguir adelante. Afortunadamente, me gusta muchísimo jugar a baloncesto,así que me tomo cada obstáculo como una motivación más. Una motivación para seguir mejorando como jugador y como persona.

Y lo está consiguiendo. De hecho, viene de completar la mejor temporada de su carrera deportiva.

El último año en Italia, en las filas del Varese, fue especialmente productivo en el aspecto individual. Sin embargo, lo más importante es ganar, que el equipo consiga victorias. Siempre he pensado de ese modo. Nunca debemos olvidar que el baloncesto es un juego colectivo.

¿Por qué eligió Zaragoza?

España siempre es uno de los destinos más atractivos para un jugador profesional. Nada más salir de la Universidad es complicado, porque los clubes no suelen dar muchas oportunidades a los novatos. Pero tras cuatro años en Italia, en verano me surgió la oportunidad de fichar por el Tecnyconta Zaragoza, y la acepté encantado. La ACB es una competición apasionante, y el proyecto de este club también me ilusionó desde el primer día.

¿Cuáles son los objetivos?

La afición no ha podido llevarse muchas alegrías en los últimos años, por lo que nuestra misión está muy clara: que nuestros seguidores recuperen el entusiasmo, que vuelvan a disfrutar con su equipo. El club también me trasladó su intención de crecer, de elevar sus aspiraciones, y para mí es un reto muy grande contribuir a ello. En esta plantilla hay grandes jugadores, yo soy solamente una pieza más. Pero ayudaré en todo lo posible para que, todos juntos, podamos sumar victorias.

Como en Tenerife, donde el equipo ganó con triple suyo en el último segundo del choque.

El cuerpo técnico preparó una gran jugada. Yo fui el jugador elegido para lanzar, pero otras veces se diseñará para que sea un compañero quien se la juegue en esos momentos. Lo importante es que el balón entró y que eso nos dio la victoria.

¿Qué pensó entonces?

Fue todo muy especial, sobre todo porque veníamos de encadenar tres derrotas consecutivas y necesitábamos ganar. Cuando metí el triple me emocioné, pero no lo podía celebrar del todo porque todavía había mucha tensión y porque el partido no estaba totalmente acabado. Luego, con el final, entonces sí que soltamos toda esa rabia y nos abrazamos en la pista. Fue un gran momento.

Pero está claro es que no le asusta asumir responsabilidades.

No tengo ningún miedo. A veces la pelota entra, y en otras ocasiones no; pero no soy de los que se esconden. Hay que tener valentía y personalidad.

¿Ya es consciente de su importancia en el equipo?

Sí, claro que lo soy (sonríe).

Entonces, ¿se considera un líder?

Creo que el equipo me busca en determinados momentos de los partidos, y en ese sentido sí me veo como un líder, y siento que mis compañeros confían ciegamente en mí. Pero en esta plantilla también hay otros jugadores que asumen ese papel, dentro y fuera de la pista, y es algo muy beneficioso para todos.

¿Qué balance realiza de las primeras jornadas?

Hemos tenido un inicio de competición muy difícil, con cinco partidos fuera de casa y ante rivales de mucha entidad. Pese a todo, ya contamos con tres victorias, que no está nada mal, y eso que hubo partidos en los que nos faltó gente importante como Fran (Vázquez), Renaldas (Seibutis) o Nacho (Martín). Pero hemos sabido luchar, mentalizarnos y sobreponernos, y ahora seguimos cerca de la cabeza. La Liga está muy igualada, ya que sólo una victoria separa al quinto del decimotercero clasificado. Y ya estamos pensando en ganar al Estudiantes.

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