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Deportes

Cuando el maratón se alarga un mes

Los 900 corredores del XII Maratón de Zaragoza, que se disputa mañana domingo, han tenido que reorientar sus planes de entrenamiento por el aplazamiento de la prueba.

Varios miembros de la Escuela del Corredor de Running ZGZ se ejercitan en el Parque Grande de Zaragoza
Varios miembros de la Escuela del Corredor de Running ZGZ se ejercitan en el Parque Grande de Zaragoza
Toni Galán

Dice el refranero que ‘quien tuvo, retuvo’. Esta filosofía es la que tendrán que aplicar los 900 corredores que este domingo participarán en el XII Maratón Mann Filter Ciudad de Zaragoza (casi 1.700 en la 10K). La crecida extraordinaria que experimentó el río Ebro hace casi un mes dio al traste con los planes de entrenamiento de los corredores, que enfocaban sus miras, su particular Día D, en el 15 de abril. Las inundaciones en la zona del Parque del Agua obligaron a la organización a posponer la cita.

"Mentalmente, para los corredores ha sido más duro este mes de vuelta a los entrenamientos que el propio maratón. Es complicado que la familia comprenda durante cuatro semanas más esta locura (risas). Hay mucho sacrificio", considera Agustín Moreno, entrenador de la Escuela del Corredor de Running ZGZ, club que organiza la prueba. La planificación para recorrer los más de 42 kilómetros se realiza con mimo y varios meses de antelación con el objetivo de llegar en el mejor estado de forma a la carrera.

El cambio de fecha ha obligado a los ‘runners’ a reorientar sus entrenamientos. A armonizar sus periodos de descanso y carga física. A volver a encontrar un equilibrio que ya creían alcanzado. "No es lo mismo un aplazamiento de un mes que una semana. En este caso, hay que hacer cambios más sustanciales en el plan de entrenamiento. Se deben introducir 10-15 días con sesiones largas y/o de calidad (con el ritmo que se llevará en la competición) para, a falta de unas dos semanas, volver a bajar la carga de trabajo. Hay que intentar llegar a la carrera descansados", explica Chema Artero, coordinador de la Escuela del Corredor de Running ZGZ.

El debutante Andrés Cartiel forma parte de la treintena de corredores que correrán de la mano de estos grupos de entrenamiento. "El parón lo he llevado bien gracias a la fuerza del grupo; si no, hubiera sido más duro. Nos podemos apoyar los unos en los otros. Tengo la ilusión de volver a probar suerte. La ilusión siempre está ahí", asegura. A su compañera Pilar Marcén, también novel en la distancia, este aplazamiento –paradójicamente– le ha beneficiado. "Parar me ha venido bien porque me encuentro mejor físicamente ahora que hace un mes. Me dolía la rodilla. Aquel día me supuso un sofocón muy grande, pero ahora me veo en mejores condiciones. Afronto con más ganas incluso la carrera", cuenta.

Los corredores han tenido que estirar hasta el domingo su preparación en todos los planos, no sólo en el físico. Se podría decir que su amor por el atletismo condiciona también su vida cotidiana. "El ‘entrenamiento invisible’ también influye: la nutrición, los descansos, etc. Son una serie de factores que están vinculados al deportista y que, por tanto, hay que tener en cuenta", continúa Artero.

Las previsiones meteorológicas no vaticinan un día excesivamente diferente pese al avance temporal de la carrera. No se contempla una jornada excesivamente calurosa, lo que favorecerá el rendimiento de los corredores, pero hidratarse seguirá siendo tan importante como de costumbre. Sí que podría haber algo de cierzo. "El aire puede afectar al pelotón por la ribera del Ebro y el Canal", asegura Agustín Moreno, que aconseja mantener la calma y siempre perseverar: "Todo maratón tiene sus altibajos y sus fases, buenas y malas. Es algo natural por la distancia". Un mes después, habrá que poner en práctica sus consejos.

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