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Un debut mundial

El velocista zaragozano Alberto Gavaldá forma parte del relevo 4x400 que peleará el fin de semana en el campeonato de Londres por entrar en la gran final.

Alberto Gavaldá, en las pistas del Estadio Corona de Aragón antes de partir a Londres.
Alberto Gavaldá, en las pistas del Estadio Corona de Aragón antes de partir a Londres.
Aránzazu Navarro

Faltan tres meses para el cumpleaños de Alberto Gavaldá, pero el velocista zaragozano celebra con anticipación el mejor regalo con el que recompensar su trabajo esta temporada: un billete para el Campeonato del Mundo absoluto. El aragonés forma parte por primera vez del equipo español en este certamen de caché, que se disputa desde el pasado viernes en Londres. Con 24 años, Gavaldá ha participado en dos Iberoamericanos y dos Europeos al aire libre como miembro del relevo corto, 4x100 metros. En Londres, el atleta del Playas de Castellón da un paso más en su palmarés deportivo como integrante del relevo 4x400, que correrá ambicioso este fin de semana por hacerse con un puesto en la final.

Gavaldá viajó el domingo a la capital inglesa con la "ilusión" del principiante. "Tras el campeonato de España absoluto (22-23 de julio) nos comunicaron que no iríamos al Mundial. Pero la renuncia de la República Dominicana nos abrió la puerta grande y, al final, aquí estamos, entre los 16 mejores equipos del mundo. Algunos ya estábamos planificando las vacaciones cuando recibimos la llamada. Así que fue una enorme y agradable sorpresa", cuenta Gavaldá. El cuarteto está formado por Samuel García, Lucas Búa, Óscar Husillos –los tres han competido en las pruebas individuales de 400 metros y el último corrió las semifinales firmando marca personal (45.16)– y Darwin Echeverry. El equipo ganó la Eurocopa por países de Lille (Francia) con un gran tiempo (3:02.32). "Los tres individuales son fijos y estamos Darwin y yo para optar a un puesto en el relevo. Sé que está complicado correr pero, tanto si estoy de partida como si no, es un gran lujo poder vivir esta experiencia, convivir con grandes atletas y estrellas como Allyson Felix, y disfrutar de grandes finales", reconoce Gavaldá, que confirmó su gran estado de forma al acabar cuarto en el Nacional absoluto de Barcelona con 46.76 segundos, su mejor registro personal.

Alberto reconoce entre risas que lleva "la velocidad en los genes". Su padre, Ángel Gavaldá, también fue un notable atleta en esta especialidad al igual que su madre, Ana Pina. El aragonés no ha tenido una fluida trayectoria deportiva, pero el destino parece sonreírle de nuevo. Su año de explosión fue 2009, cuando se colgó la medalla de plata en el Campeonato del Mundo juvenil de Bressanone (Italia). "Siempre quedará en el recuerdo. Fue una época muy bonita, una medalla muy especial", evoca. Un plata que se uniría al oro en el Nacional absoluto en pista cubierta, siendo juvenil, en ambas citas en los 200 metros lisos. Y con 16 años. Después, el zaragozano sufrió un episodio de mononucleosis que lastró su progresión. Cambió de aires. Se marchó a la Residencia Blume de Madrid en la temporada 2012-2013, curso aciago ya que se lesionó, y una campaña después recaló en tierras catalanas, en el CAR de Sant Cugat. "Mi entrenador era Álex Codina, pero no terminamos de congeniar. Los entrenamientos se me hacían muy largos y no me sentía bien", cuenta el atleta, que regresó el año pasado al calor del hogar y a ponerse a las órdenes de su padre Ángel. "Como en casa no se está en ningún lado", contesta rotundo.

Alberto Gavaldá se siente como pez en el agua en las pruebas explosivas. Desde el hectómetro, dominador siendo juvenil, hasta adaptar de forma paulatina su estilo y técnica a los 400 metros lisos, una vuelta a la pista. "Empecé haciendo más velocidad pura, pero en el 400 me siento cómodo, con rapidez y resistencia. También me pasé al 400 porque vi que había más posibilidades para poder seguir creciendo en pruebas de velocidad prolongada y conseguir más logros", explica el zaragozano, que ya ha disputado como componente del 4x100 dos Europeos al aire libre (Helsinki 2012 y Ámsterdam 2016) y otros dos Campeonatos Iberoamericanos (San Fernando 2010 y Río de Janeiro 2016).

Ahora, Alberto Gavaldá saborea el estar seleccionado para el Mundial al aire libre, "un gran éxito", a la espera de confirmar su clase en 2020, en los Juegos Olímpicos de Tokio, su sueño. "Tenemos esta semana para entrenar. El sábado (a partir de 12.50) son las series de clasificación y el domingo (22.15) la final, donde esperemos estar", concluye.

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