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Deportes

Garbiñe Muguruza, discípula y sucesora de Conchita Martínez en Wimbledon

La aragonesa, entrenadora de Garbiñe estas dos semanas, fue la gran pionera del tenis español conquistando el inolvidable Wimbledon de 1994.

Conchita Martínez, ganadora de Wimbledon 1994.
Conchita Martínez, ganadora de Wimbledon 1994.
Reuters

Garbiñe Muguruza ha conquistado este sábado Wimbledon, una de las mecas del deporte mundial. Un torneo que le corona como una de las grandes deportistas del momento y que le sitúa al nivel de Conchita Martínez, la única española que hasta ahora había inscrito su nombre en el palmarés del histórico torneo británico.

La aragonesa ha sido parte fundamental en el éxito de la joven tenista: fue pionera ganando Wimbledon en 1994 y ha sido su entrenadora y su principal apoyo durante las dos últimas semanas, en las que Garbiñe ha desplegado su mejor juego sobre la hierba londinense.

Conchita Martínez, actual entrenadora de los equipos de la Copa Davis y la Copa Federación, alcanzaba en 1994 uno de las cima del deporte aragonés superando a un mito como Martina Navratilova en una final inolvidable. La montisonense vencía 6-4, 3-6 y 6-3 a la gran dominadora del tenis de los 80, que se retiró con tres títulos de Roland Garros, cuatro US Open y nueve Wimbledon. Sin embargo, la aragonesa desplegó aquellas semanas de julio su mejor tenis y derribó así una muralla hasta entonces infranqueable: ninguna mujer española había ganado en Londres.

La oscense, que apenas tenía 22 años, partía como cabeza de serie número 3 de un torneo que contaba con Steffi Graf, Arantxa Sánchez Vicario y la propia Navratilova como grandes favoritas. Conchita fue superando rondas con paso firme. Primero una canadiense (Simpson-Alter), después una japonesa (Miyagi), una francesa (Tauziat) y una australiana (Radford). La aragonesa se plantaba en cuartos y apenas había cedido un set.

En la antepenúltima ronda, se topó con la primera de las tres americanas que tendría que superar para levantar el trofeo: Lindsay Davenport, a la que doblegó en tres durísimos sets. Arantxa había perdido en cuarta ronda y Steffi Graf en primera, lo que le dejaba a ella y a Navratilova como las grandes candidatas al título.

Las semifinales fueron un hueso, un hueso llamado Lori McNeil que llevó a la aragonesa hasta el límite. Conchita venció en tres sets, en un partido apasionante en el que terminó venciendo por 6-3, 2-6 y ¡10-8! Ya en la final, ni la tensión del momento ni la entidad de su rival hicieron dudar a Conchita, que conquistó la cima del tenis sobre la hierba de Londres.

Entrenadora y amiga

Este sábado, Conchita ha vuelto a estar presente en la pista central de Wimbledon para ampliar su idilio con el torneo británico. Sam Sumyk, el habitual preparador de la campeona, tenía que volver de urgencia a Los Ángeles por asuntos familiares y Muguruza necesitaba una persona de confianza para sentarse en su banquillo durante el tercer grande de la temporada.

Eligió a Conchita, la persona que le hizo debutar en la Copa Federación y que le ayuda a apostar por la selección española. La aragonesa ya le había ayudado en momentos puntuales en Barcelona, cuando Garbiñe residía allí. Su relación, dentro y fuera de la pista, viene de lejos.

"Hemos compartido mucho tiempo juntas y no solo en la Copa Federación. Ella me entiende como jugadora porque ha salido a la pista. Me aporta una visión diferente: puede saber cómo me siento, las ganas que tengo de hacerlo bien… Siempre ha habido buen rollo, lo pasamos bien y de momento las cosas funcionan", indicó Muguruza antes de explicar que "Conchita también ha estado en mi situación y me dará un punto de vista como jugadora si llego a la final". Garbiñe hacía estas declaraciones después de acceder a semifinales.

Como si de una profecía se tratara, Muguruza ha llegado a la final y ha absorbido los consejos de una campeona para hacerlos suyos, disputando una final impecable ante otra grandísima tenista como Venus Williams. Hoy, Conchita Martínez y Garbiñe Muguruza ya son reinas de Wimbledon.  

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