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Puños unidos por el campeón

Eloy Iglesias, Cristian Cantalapiedra, Pablo Lana y Chema Álvarez son la voz del boxeo aragonés. Tomarán el ring en la velada que recordará al excepcional Perico Fernández.

Chema Álvarez, Cristian Cantalapiedra, Eloy Iglesias y Pablo Lana, en el gimnasio Kyobox de Santa Isabel.
Puños unidos por el campeón
Toni Galán

"El que quiera boxeo de verdad, que venga al Siglo XXI", anuncian los protagonistas de una velada con un nombre propio: Perico Fernández, el excepcional púgil que dejó huérfano el cuadrilátero al fallecer el pasado 11 de noviembre. Cuatro boxeadores de la tierra unen sus puños por el campeón del mundo, una estrella que traspasó la frontera deportiva hasta convertirse en celebridad. La cita será el próximo 13 de mayo, y el nombre de Perico Fernández resonará alto y fuerte en un evento que promete "emocionar".

"Perico ha sido una figura irrepetible, el primer campeón del mundo de Aragón. Y hay que darle las gracias por haber ilusionado a tanta gente con el boxeo y creado afición. Ya tocaba ensalzar su figura como se merece. Esperemos que acuda mucha gente para aplaudir a este monstruo del ring", resalta Eloy Iglesias que, con 26 años, es la perla del boxeo en la Comunidad.

El zaragozano se mueve con agilidad sobre la lona, desde donde aspira a construir un palmarés para la historia, como el que levantó su adorado Perico. El 16 de julio del año pasado, en la localidad zaragozana de Casetas, más de 2.000 personas vibraron cuando alzó el cinturón de campeón de España del peso ligero, un trofeo que su padre guardó en el templo que ha creado para su hijo en el negocio familiar en el barrio de Santa Isabel, Pescados Iglesias. Un enorme premio que redondeó el pasado 2 de diciembre, cuando defendió con éxito la corona en el santuario del boxeo mundial, La Cubierta de Leganés.

Ahora, Iglesias eleva el listón competitivo. "Tenemos preparado un Campeonato Intercontinental para final de junio en Nápoles, importante para el ranquin mundial, que si se me da bien me permitiría abordar algo fuerte: ser aspirante oficial a un Europeo o a una eliminatoria mundial. Así que voy a por todas", explica Eloy, que en el Siglo XXI tendrá como rival en la pelea profesional al venezolano Lorenzo Parra, que ha sido tres veces campeón del mundo. "Me lo pondrá muy complicado. Pero ahí estoy yo y no pienso en otra cosa que no sea ganar", responde.

Reivindicar el boxeo aragonés

El evento, promovido por José Ramón Escriche, otra institución de la materia en Aragón, junto con el Ayuntamiento y la Territorial de boxeo, comenzará a las 21.30, y en el programa figuran además de cuatro peleas profesionales otras cuatro amateur. "Va a ser una gran forma de reivindicar el boxeo aragonés, que ha tenido boxeadores importantes: Perico, López Bueno, Peña, Escriche, ahora está Eloy… Estaría bien que se apoyara un poquito más. Parece que ha sido un deporte mal visto por los golpes, porque solo se oye lo malo. Pero hay boxeadores como yo que disfrutan mucho. A mí el boxeo me ha dado mucho, principalmente disciplina y autocontrol", afirma Cristian Cantalapiedra, de 37 años.

El púgil zaragozano lleva dos décadas enfundándose los guantes, después de correr detrás del balón en equipos de fútbol como el Escalerillas, Valdefierro o Atlético Delicias. Ha perdido la cuenta de los combates que engalanan su palmarés amateur -"más de 70", asegura-, aunque guarda en el recuerdo los más personales. "Todas las finales de Campeonatos de España que no he ganado y por eso son especiales. Tengo la espinita clavada", apunta el púgil, del One Zaragoza, poseedor de una plata y tres bronces nacionales.

Cantalapiedra exhibe veteranía sobre el cuadrilátero, sabedor de cómo hay que manejarse en escenarios exigentes. A Chema Álvarez, en cambio, la velada le despierta un sentimiento de "mucho respeto". "La imagen que tengo de Perico es en blanco y negro; verlo boxear, cómo derribaba al contrario y cómo sus compañeros entraban al ring corriendo a auparle -como se ve en la fotografía del cartel- y alzarlo tras conquistar el título mundial.

Esta velada supone una motivación muy grande ya que peleamos por un zaragozano tan ilustre, y un reto personal para seguir siendo mejor en el deporte que me gusta", resalta el amateur Álvarez. Con 36 años, este militar de la Brigada Aragón I ha hecho de su presencia en el Kyobox una rutina. "Empecé en el kickboxing y poco a poco me lancé al boxeo. Llevo ocho combates: cuatro victorias, tres derrotas y un nulo", informa el púgil, que defiende este deporte con argumentos. "Hay que empezar a quitar clichés: el boxeo amateur es otra cosa, es deporte olímpico, con unos valores del olimpismo que son indudables. Aunque parezca violento hay mucha deportividad. Es cierto que es duro, pero a la vez es muy bonito y físicamente te aporta muchas cosas", razona.

Una explicación que comparte su compañero del Kyobox Pablo Lana, de 33 años, profesor de Primaria del colegio Compañía de María de Tudela. "Mis alumnos conocen mi afición y siempre tienen preguntas interesantes. Han aprendido que esto es un deporte y que conocemos las reglas: que nos pegamos, pero que no nos podemos hacer daño. Acabamos con un abrazo", apunta el zaragozano, que hace una década se apuntó a hacer boxeo como cualquier otra actividad. "Y un día te dicen: “¿Quieres subir a pelear?” Probé y me salió bien. Llevo ocho combates y menos el primero que perdí he ganado todos. Pero en amateur esto no es tan importante. El caso es salir, pasarlo bien y ya está", cuenta Lana, que repasa con la mirada las paredes del Kyobox cubiertas con los ídolos del boxeo mundial.

"Cuando vine aquí, vi todos los carteles y empecé a aprender la historia de los púgiles. Descubres que en tu ciudad has tenido uno, Perico Fernández, que ha conseguido lo más grande que se puede soñar. Su figura se merece un homenaje deportivo por parte de Zaragoza, ya que en su momento la puso en el mapa", concluye Lana.

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