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Deportes

El rugby femenino en los Juegos de Río termina con una pedida de mano

Una voluntaria de los Juegos Olímpicos pidió la mano a su novia, jugadora de rugby, durante la ceremonia de entrega de medallas.

Isadora Cerullo besa a su novia  Majorie Enya en la ceremonia de cierre de Rugby femenino
Isadora Cerullo besa a su novia Majorie Enya en la ceremonia de cierre de Rugby femenino
Reuters

El rugby femenino cerró en Río de Janeiro su primera participación en esta categoría de una manera inesperada. Cuando las deportistas de Australia recibían la medalla de oro el pasado lunes, una de las voluntarias de la ceremonia pidió matrimonio a su novia, jugadora del equipo brasileño, Isadora Cerullo.

La deportista rompió a llorar durante la petición de Majorie Enya, que utilizó un lazo amarillo a falta de anillo. El romántico gesto robó por un momento toda la atención a las ganadoras. "Ella es el amor de mi vida", afirmó Enya ante las cámaras. 

Durante una rueda de prensa, una de las compañeras de equipo, Racquel Kochhann, reconoció que estaba muy contenta por Isadora Cerullo, de 25 años. "Fue algo muy divertido para el grupo y ella es una afortunada", dijo.

El rugby femenino concluye con este afectuoso momento y un podio liderado por Australia (oro), Nueva Zelanda (plato) y Canadá respectivamente (bronce).

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