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Deportes

Golpe de campeón en casa

El profesional Eloy Iglesias persigue su primer título nacional y ante su público. El 16 de julio, Casetas acogerá por primera vez el Campeonato de España de peso ligero.

Eloy Iglesias en Torrejón, donde se prepara.
Eloy Iglesias en Torrejón, donde se prepara.
Fotografía Samper

Eloy Iglesias es el presente del boxeo aragonés. En un deporte que ha regalado a la Comunidad grandes figuras, la última perla persigue consolidarse en el cuadrilátero nacional. El zaragozano, de 26 años, aspira a engalanar su palmarés con su primer título en peso ligero, y dar el golpe de campeón de España en casa. La ilusión la comparte con su padre, del que hereda el mismo nombre y su pasión por el boxeo, que le ha organizado para el 16 de julio una velada por todo lo alto en la que está en juego el cinturón en esta categoría. "Hace más de quince años que no se organiza un evento deportivo, un Campeonato de España, de este nivel en nuestra ciudad", asegura el progenitor. Su chico quiere redondear su vigésimo combate como profesional con el oro, que tratará de arrebatar al tinerfeño King Daluz. Más de 2.500 personas se espera que llenen el Pabellón Sociocultural de Casetas, en una noche que Eloy espera que sea "mágica".

"Después de hacer la comunión, empecé a entrenar", recuerda Eloy Iglesias. Así empieza su historia. Con 11 años apareció en el templo de José Ramón Escriche, nombre propio en el ring, que enseguida vio que aquel niño tenía garra y "buenas maneras". El excampeón de España y actual mánager le empezó a dar forma, le enseñó a desplazarse en el ring, a saltar, a mover los pies, a esquivar los puños. "Debuté con la edad mínima, 15 años. Como amateur sumo más de un centenar de combates", indica Iglesias, que entró a formar parte del equipo olímpico nacional, con el que enriqueció su palmarés con Europeos y Mundiales.

Con la mayoría de edad en su carnet, el zaragozano se convirtió en el púgil español más joven en poseer una licencia profesional. "Fue un gran paso. Suponía tener un sueldo, pelear por mayores logros, luchar por hacerte un nombre en el boxeo, que los patrocinadores se fijen en ti... Estos ocho años ha habido una constante evolución deportiva y personal", señala el aragonés, que no ha abandonado sus raíces laborales. "Trabajo en la pescadería con mis padres. Desde pequeño le acompañaba a mi padre a recoger el material, a seleccionarlo. Me gusta. Aunque es más difícil distinguir un buen pez que a un rival", dice entre risas.

Eloy Iglesias prepara la cita decisiva en Madrid, en el Garden Training Center de Torrejón, sujeto a una rutina que le exige ocho horas de entrenamiento. "A las siete y media de la mañana salgo a correr; luego toca circuito de musculación y, por la tarde, saco y manoplas", detalla. Sus 170 centímetros y 61 kilos dibujan un cuerpo ligero y fibroso, que le permite sobre la lona explotar sus virtudes: "Soy habilidoso y rápido, esquivo bien los golpes y me muevo de cintura". Unas cualidades con las que espera tumbar a King Daluz. "Él también es rápido, llega con fuerza. Pero cambiaremos de táctica. Lo estudiaremos a fondo", añade el profesional, que en febrero firmó un gran combate en el Nacional de superligero disputado en Torrejón ante Nicolás González, al que llevó al octavo asalto.

El padre tutela la carrera de su hijo, y ha sido "un soporte económico muy importante" para que el aspirante a campeón de España siga firme en su propósito. "Él se ha esforzado mucho por traer esta competición a nuestra tierra, a Zaragoza.Para mí no era planteable, pero nos han respaldado y los patrocinadores se han volcado con nosotros para que el evento sea un éxito", aplaude el profesional, que afronta el futuro con ambición: "Quiero llegar hasta donde mis puños y piernas puedan".

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