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El dinero no lo es todo

El Alavés, el Leganés y el equipo que les acompañe ascenderán con menos de cinco millones de euros.

Celebración de un gol del Real Zaragoza ante el Oviedo.
Celebración de un gol del Real Zaragoza ante el Oviedo.
Aránzazu Navarro

Sí es posible. Si se puede ascender a la Primera División con cinco millones de euros como tope salarial. Ya lo han demostrado el Alavés y el Leganés, clubes que han consumado el ascenso directo. Y también lo demostrará el conjunto que les acompañe en el salto a la élite. Ninguno de los cuatro clubes que están disputando la promoción alcanzan ese presupuesto: ni Nástic de Tarragona, ni Girona, ni Córdoba, ni Osasuna de Pamplona. El Real Zaragoza tendrá que diseñar el equipo del próximo curso con ese soporte económico. Nadie dice que sea sencillo, pero sí es posible.

El archivo histórico de equipos ascensores guarda todos los años datos que premian la imaginación, la optimización de recursos. Por ejemplo, en el ejercicio 2014-15, el Sporting de Gijón brincó a Primera con un tope salarial de solo 5,1 millones de euros. El caso del Girona en esa misma temporada todavía reunió más mérito: con apenas 2,1 millones de euros, perdió el ascenso directo en el tiempo añadido. Luego, el Zaragoza lo derrotaría en la promoción de ascenso. En la pasada temporada, solo el presupuesto del Betis (13, 2 millones) se reflejó en la clasificación. El resto de posiciones premiaron la rentabilización de unos recursos limitados: si el Sporting ascendió con solo 5,1 millones, el Las Palmas lo hizo con 4,8. No hay que olvidar que al Real Zaragoza se le escapó el ascenso por unos minutillos cuando tuvo que formar el equipo contrarreloj y con solo 3,7 millones de presupuesto.

El desarrollo de esta temporada evidencia que la tabla clasificatoria no plasma numéricamente las capacidades económicas de los clubes: ninguno de los seis mayores presupuestos de la Segunda División ha logrado el ascenso directo ni ha disputado la promoción. Han ascendido directamente el séptimo y el octavo tope salarial de la competición (el Alavés y el Leganés); y están disputado el ‘play off’ de ascenso el noveno, el décimo, el decimoséptimo y el vigésimo tope salarial. Clubes como el Almería, de largo el mayor presupuesto de la categoría, se salvó abrazando la estampita en la última jornada, y malvivió durante todo el curso en la zona de descenso. Sin embargo, el vigésimo presupuesto, el Nástic, estuvo a punto de ascender directamente a Primera.

Hablábamos del Almería. Pero qué decir del Mallorca, que caminó sobre el alambre y escapó de las brasas del descenso en el último instante. O el Valladolid, uno de los mayores presupuestos de la competición, instalado en la mediocridad clasificatoria más absoluta. Cierto es que en la próxima temporada los tres clubes recién descendidos de Primera División (Rayo Vallecano, Getafe y Levante) podrán elaborar sus plantillas con la nutritiva inyección emanada del Plan de Ayuda al Descenso. Estas tres entidades contarán con presupuestos que al menos doblarán el del Zaragoza. Eso sí, haberse despeñado de Primera tampoco garantiza un regreso inmediato a la élite: ni el Elche, ni el Almería, ni el Córdoba, los clubes que el año pasado bajaron de Primera, han logrado ascender. Solo el Córdoba continúa con opciones desde el angosto camino de la promoción.

Toda esta batería de datos robustece las opciones de un Real Zaragoza que lo volverá a intentar pese a contar con apenas cinco millones para edificar el equipo con que regresar a Primera. Habrá que optimizar recursos, echarle más imaginación de la que ya se le echa para obtener dinero, que no es poca... Ningún club de Segunda ha pagado tanto a Hacienda como el aragonés en los últimos dos años, ninguno debe asumir las consecuencias de un concurso de acreedores como el del Zaragoza.

Y, pese a todo, lo volverá a intentar. Las palabras de su presidente, Christian Lapetra, solicitando ayuda a las instituciones y a todo el mundo en este difícil trance, verbalizan una argumentación diáfana si se recurre a los datos. Narciso Juliá también dibujó el pasado miércoles el momento actual del Zaragoza y sus objetivos. "Aun sabiendo las dificultades económicas de la entidad, tenemos que pelear para volver a recuperar la credibilidad de la afición, su cariño y su respeto. Puedo garantizar que intentaremos traer jugadores que tengan la capacidad de salir al campo y dejárselo todo, dejarse la piel por este club y por este equipo, que tengan la personalidad suficiente para salir a ganar cada domingo. Necesitamos jugadores con implicación, compromiso, carácter, rasmia y garra", dijo Juliá. Alrededor de cinco millones de euros tiene para hacerlo. Con ese dinero hay que subir a Primera.

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