Despliega el menú
Deportes
Suscríbete

La peor primera vuelta

El CAI ha protagonizado una importante mejoría en las últimas semanas, pero solo ha sumado cinco victorias en la Liga Endesa y sigue en una situación incómoda.

Nate Linhart y Stevan Jelovac observan a Slava Kravtsov, durante el partido contra el Sassari.
Nate Linhart y Stevan Jelovac observan a Slava Kravtsov, durante el partido contra el Sassari.
oliver duch

Sólo 5 victorias en 17 jornadas. El CAI ha igualado la peor primera vuelta de su historia, tras firmar los mismos registros obtenidos en el temporada 2008-2009, la de su estreno en la máxima categoría del baloncesto español. Guarismos desalentadores, muy por debajo de las expectativas generadas, que le sitúan en la decimoquinta posición de la tabla, con solo dos triunfos de margen con los puestos de descenso a la Liga LEB. En el resto de sus actuaciones en la élite, los zaragozanos siempre alcanzaron el ecuador de la competición en una situación mucho más placentera. En el curso 2010-2011, el cuadro aragonés presentó 7 victorias y 10 derrotas en las 17 primeras jornadas, y ocupaba el decimocuarto puesto de la clasificación. Y un año más tarde fue undécimo, con un balance de 8 triunfos y 9 derrotas.

A partir de ahí, el CAI fue elevando sus estadísticas y sus ambiciones. Su andadura fue firme, convincente, y su crecimiento conllevó una recompensa de prestigio en las últimas tres temporadas:su participación en la Copa del Rey, un derecho al alcance de los ocho primeros clasificados al término de la primera vuelta. El conjunto aragonés accedió al torneo copero por primera vez en el curso 2012-2013. Lo hizo tras conquistar 10 victorias en el ecuador de la Liga Endesa. Por entonces, el conjunto aragonés, dirigido por José Luis Abós, protagonizó el ejercicio más exitoso de toda su historia. Al margen de su primera presencia en la Copa del Rey, el cuadro zaragozano también alcanzó los ‘play off’ por el título, donde derribó todas las previsiones: se impuso en los cuartos de final al Valencia, uno de los conjuntos más rutilantes del panorama continental, y concluyó el curso en la tercera posición de la tabla. En la competición domestica, únicamente fue superado por el Real Madrid y el Barcelona, lo que retrata la magnitud de la gesta.

En la siguiente campaña (2013-2014), el CAI cerró la primera vuelta en la sexta posición, después de obtener nueve triunfos en 17 jornadas. Y el pasado curso, con Joaquín Ruiz Lorente en el banquillo, los zaragozanos también se presentaron en la Copa del Rey. Fue, además, la clasificación copera más cara de la última década. En anteriores ediciones, nueve victorias –e incluso ocho– habían resultado suficientes para participar en el torneo del KO. Sin embargo, la cifra se elevó hasta los 10 triunfos en la pasada campaña.Mejoría con Casadevall

En la actualidad, el cuadro zaragozano es decimoquinto, después de haber sufrido un nuevo tropiezo el pasado domingo, al calor de sus aficionados, contra el Montakit Fuenlabrada (79-80). Aunque sigue ofreciendo algunos altibajos en su juego, al menos ha protagonizado un importante crecimiento con el discurrir de la competición. Con la llegada al banquillo de Andreu Casadevall, el cuadro aragonés por fin ha recuperado su esencia competitiva y ha elevado su compromiso colectivo. Sin embargo, le falta instinto criminal. Su incapacidad para cerrar los partidos es manifiesta, tal y como se evidenció el domingo ante el Fuenlabrada. a res minutos del final, el CAI gobernaba el marcador con solvencia, con una renta de 9 puntos (76-67), y se hallaba a escasos centímetros de la victoria; pero se desplomó en los últimos compases, de manera sorprendente, y se condenó irremediablemente a una nueva derrota. También tuvo el triunfo en su mano contra el Joventut, el Herbalife, el Tenerife, el Andorra y el Bilbao. Y todos finalizaron con un desenlace adverso.

En este sentido, Casadevall se encontró una plantilla abatida y desencantada, con una desconfianza gigantesca en sus propias posibilidades. Ahora ha alimentado su autoestima, ya no se desencaja ante las primeras adversidades, y es capaz de competir con determinación ante cualquier adversario. Sin embargo, todo cambia cuando encara el final de los partidos y el marcador está equilibrado. Entonces llegan las dudas y el equipo reduce drásticamente sus prestaciones.

Al menos, el CAI sí camina con paso firme en el torneo europeo, con la única mácula de su actuación en Turquía, frente al Galatasaray. Dos victorias consecutivas, ante el Szolnoki y el Dinamo Sassari, han fortalecido sus opciones de acceder a los octavos de final del torneo por vez primera en su historia. Mañana puede dar un paso de gigante en este sentido. Se mide con los italianos, a los que aventaja en un triunfo y a los que superó el pasado miércoles, en el pabellón Príncipe Felipe, con una renta de 12 puntos en el marcador. Es un partido para iniciar, por fin, el despegue definitivo.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión