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Deportes

El Huesca quiere mirar hacia arriba

Los oscenses, con cinco bajas por sanciones y lesiones, reciben hoy (16.00) a otro recién ascendido pero que sueña con cotas más altas por presupuesto.

Óscar Whalley quiere aprovechar la titularidad sobrevenida por la baja de Leo Franco e intentará no dejarla escapar.
Óscar Whalley quiere aprovechar la titularidad sobrevenida por la baja de Leo Franco e intentará no dejarla escapar.
Rafael Gobantes

La SD Huesca regresa hoy a El Alcoraz (16.00) con el regusto dulce aún en el paladar del punto logrado en el último suspiro ante el Córdoba, al que apeó del liderato. Aunque muy mermados por las cinco bajas entre sanciones y lesiones, los de Tevenet afrontan el partido ante el Real Oviedo sin complejos y con la aspiración de volver a mirar hacia arriba en la tabla. Los azulgranas confían por fin en hincarle el diente a uno de los recién ascendidos como ellos (con el Nástic perdieron y con el Athletic B empataron) aunque por presupuesto (10,3 millones de euros, 4 más que el Huesca) los carbayones sueñan con cotas más altas.

Para distanciarse del descenso (ahora está a solo dos puntos), el Huesca tendrá que mejorar los números que hasta ahora ha sacado en su casa. Con solo una victoria y tres empates, es el segundo peor local de la categoría. Solo el Girona ha obtenido resultados más pobres en su estadio.

Los oscenses pueden agarrarse a las buenas sensaciones que dejaron en el último encuentro en El Alcoraz logrando la anhelada primera victoria en casa frente al Numancia, y también a que el Oviedo no se está mostrando tan fiable lejos del Carlos Tartiere y de hecho sus dos últimos desplazamientos a Soria y Ponferrada se saldaron con derrota.

El principal peligro del equipo carbayón está en la zona de arriba y la prueba es que es el segundo equipo más goleador de la categoría con 20 tantos (solo le supera el Mirandés con 22). El pichichi y estrella del conjunto es el vasco Susaeta, con 6 tantos.

Los oscenses no tienen tanto olfato de cara a portería (son el quinto equipo menos goleador con 12 tantos), pero a su favor puede jugar la mayor fragilidad defensiva del Oviedo, que hasta ahora ha encajado cinco goles más que el Huesca.Varias novedades en el once

Tevenet escondió ayer sus cartas en el último entrenamiento a puerta cerrada. Tendrá que modificar el once por obligación aunque está convencido de que el equipo que salte hoy al campo sabrá hacer frente a las ausencias y con solvencia. De ellas, la de Manolo y la de Fran Mérida (ambos tienen que cumplir un partido de sanción por acumulación de amarillas) son sin duda las más determinantes ya que se habían consolidado como la pareja de mediocentros titular.

En su lugar entrarán sus sustitutos más naturales, Íñigo Ros y Franck Bambock, decorte algo más defensivo que los primeros pero que ya demostraron una buena compenetración en la victoria de Copa del Rey frente al Mallorca (0-2), la primera y única vez hasta ahora que han llevado la manija del equipo.

También habrá novedades en la portería ya que las molestias de Leo Franco, que se ha ejercitado al margen toda la semana, volverá a abrir las puertas del once titular a Óscar Whalley. Mientras, en el lateral derecho, la baja por sanción de Óscar Ramírez, que acabó expulsado ante el Córdoba, será suplida por el canario Aythami, que regresa cinco semanas después de su lesión.

Otra novedad importante del once puede ser la de José Gaspar. Después de varias semanas sin entrar en los planes del míster, el interior zurdo cuajó una gran actuación en los 18 minutos que jugó en Córdoba –los mejores del Huesca en todo el partido– y Tevenet es de los que premian este tipo de comportamientos. Su entrada relegaría a Tyronne al banquillo, que podría convertirse en un revulsivo para el tramo final.

En la delantera y con la lesión de Jonathan Moya, el puesto se lo disputarán Mainz, Luis Fernández y Héctor Figueroa, aunque el de Sádaba parece tener más papeletas para salir de inicio.

El Oviedo, por su parte, se ejercitó ayer a las 16.00 en las instalaciones del IFPE Montearagón cedidas por el Huesca para aclimatarse a la hora a la que se jugará el partido. Su entrenador, el argentino Sergio Egea, repetirá seguramente el mismo once de su último partido en casa ante el Nástic, al que ganaron 2-0.

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