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China, un mercado al alza

El salón del automóvil de Pekín muestra las peculiaridades de un mercado con mucho potencial, pero difícil de conquistar por las complicadas competencias locales y central.

El Veyron de Bugati, marca que pertenece a Volkswagen, fue uno de los protagonistas en esta muestra.
China, un mercado al alza
DIEGO AZUBEL.

Unas 800.000 personas se espera que pasen por el salón del automóvil de Pekín (China), que abrió sus puertas al gran público el pasado 25 de abril y que se mantendrá abierto hasta el próximo martes, 2 de mayo, bajo la denominación oficial de Auto China 2012. En los diez días de exposición, las firmas automotrices internacionales y chinas muestran sus últimos modelos, en medio de temores de exceso de oferta, proteccionismo regional y lento crecimiento en el mercado de automóviles más grande del mundo.

Pese a esas sombras que se ciernen sobre el mercado, la mayoría de los expositores se mostró optimista sobre las perspectivas a largo plazo en China. "Estamos listos para demostrar un crecimiento agresivo este año en China, el mercado automotriz más interesante del mundo", declaró el presidente de Ford para Asia-Pacífico y África, Joe Hinrichs. De hecho, Ford mostró el lunes sus tres nuevos vehículos utilitarios deportivos y un automóvil sedán, que se encontraban entre los 120 nuevos modelos y otros 1.100 vehículos expuestos en la feria, situada a las afueras de Pekín.

"En 2009, el mercado automotriz chino superó a Estados Unidos y se convirtió en el más grande del mundo", señaló el presidente del fabricante japonés Toyota Motor Corporation, Akio Toyoda. La venta total de vehículos en el país asiático se incrementó en un 2,5% el año pasado, hasta 18,5 millones, después de disfrutar de un decenio de crecimiento de dos dígitos. En 2011, las ventas de utilitarios crecieron en un 5,2%, hasta los 11 millones de euros.

Ian Robertson, jefe de Márquetin de la compañía alemana BMW AG, indicó que es probable que el mercado chino "se reduzca algo" este año, pero que su firma espera un crecimiento de más de dos dígitos. "Continuaremos abriendo un concesionario a la semana", declaró Robertson, agregando que el número de ‘tiendas’ de BMW en China se acerca ya a las 350 existentes en Estados Unidos.

Cui Dongshui de la Asociación China para automóviles de pasajeros, declaró que ve posible un rebrote del crecimiento de las ventas de vehículos de pasajeros hasta el 10% para este año. "Pienso que el potencial todavía es grande. Muchas personas no han comprado un automóvil todavía. (...) El número de coches en las ciudades más pequeñas todavía es escaso", acotó Cui. Pero Jia Xinguang, analista en jefe de China Automobile Consulting Corporation, cree que la perspectiva de crecimiento está por debajo del 5% y ve posible, incluso, una contracción. Cui indicó que el bajo crecimiento será temporal, aunque reconoció que la industria se enfrenta a problemas, incluyendo "guerras de precio" y efectos por los cambios de prioridades económicas del gobierno.

Cui y Jia coincidieron en que el mayor problema es la "ciega protección" de los gobiernos regionales al ya debilitado mercado automotriz local, que inhibe los esfuerzos del gobierno central para fusionar algunas firmas en grupos más grandes y competitivos. Muchos de esos fabricantes regionales más pequeños podrían eventualmente entrar en bancarrota, añadió Cui. "Pienso que es muy difícil reagrupar ahora, porque a diferencia de otros países, la industria automotriz china está supervisada por ministerios y regiones", dijo Jia. "Ambos, ministerios y regiones, hacen hincapié en sus propios beneficios", acotó. Y es que la intensa competencia y las políticas gubernamentales favorables han persuadido a algunos fabricantes de modelos económicos a trasladarse a zonas más pobres del interior, para mejorar sus perspectivas a largo plazo.

Algo más significante que los cuatro nuevos modelos de Ford, fue el anuncio de la semana pasada en el que la compañía acordó invertir 600 millones de dólares (456.980 millones de euros) para expandir su producción anual en 350.000 unidades en la ciudad de Chongqing (centro de China), el centro de producción más grande de Ford fuera de los Estados Unidos. El fabricante americano señaló que la expansión de Chongqing y la nueva planta en la ciudad de Hangzhou (en el este) duplicarían su capacidad de producción anual en China a 1,2 millones de automóviles para 2015.

La cercana Wuhan está construyendo dos "ciudades del motor" para firmas extranjeras y locales, mientras que se espera que la compañía alemana Volkswagen firme un acuerdo para una planta conjunta en la ciudad de Ürümqui. Volkswagen rompió la tendencia de lento crecimiento en China el año pasado, con un incremento de las ventas del 18%, hasta los 2,26 millones de vehículos.

Frente a la creciente fuerza de los competidores, las firmas chinas tratan de encontrar nuevas ideas y nichos de mercado para aumentar su presencia. Así, Chery, uno de los líderes del mercado en modelos compactos económicos, ha mostrado un nuevo modelo de híbrido diesel-eléctrico. Y Wang Chuanfu, el presidente de Build Your Dreams, también mostró lo que él llama "la primera tecnología de control de conducción del mundo" para un vehículo producido comercialmente. La función del control remoto permite a los conductores girar el automóvil en un espacio de estacionamiento angosto o moverlo frente a una puerta de entrada para evitar la lluvia, por ejemplo, señaló Wang.

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