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GIMNASIA

Deferr, un gimnasta de dos velocidades

Gervasio Deferr, que disputará el domingo la final de suelo de Pekín, afronta por tercera vez consecutiva su competición favorita, la que transforma al competidor de perfil discreto que es cuando no hay Juegos en un gimnasta de una pieza en cuanto llega la cita olímpica.

Hace apenas mes y medio, en los Campeonatos de España, Deferr acabó sexto en el concurso de suelo. A principios de junio, en el Memorial Joaquín Blume, ni siquiera superó la fase de clasificación. Pero llegó a Pekín, cambió de velocidad y se metió en la final de este aparato con la tercera mejor nota: la metamorfosis se había producido.

El doble campeón olímpico en salto tiene mañana una oportunidad clara de sumar un nuevo podio, aunque el oro se vende caro. Por delante de él el día de la ronda clasificatoria quedaron el brasileño Diego Hypolito, actual campeón del mundo de esta especialidad, y el rumano Marian Dragulescu, su predecesor.

Se quitaron de encima, en cambio, al ganador del oro en Atenas 2004, el canadiense Kyle Shewfelt, que no pasó a la final. El alemán Fabian Hambuechen, el chino Zou Kai, el japonés Kohei Uchimura, el ruso Anton Golotsutskov y el israelí Alexander Shatilov completan la nómina de finalistas. Ocho nacionalidades y sólo tres plazas en el podio.

Dragulescu presenta el mayor grado de dificultad en su ejercicio, seguido de Zou. Pero la dificultad es sólo la mitad de la nota, que se completa luego con la ejecución. Y ahí Gervi Deferr es una garantía.

"Es medalla seguro", opina su compañero Rafa Martínez. "Va a clavar todas las diagonales y le van a puntuar alto".

Diego Hypolito le considera "un amigo" y está deseando enfrentarse con él. Fue el único que le superó en el Mundial de 2007, cuando, con la clasificación olímpica en juego, Deferr alcanzó otro pico de forma.

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