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Comunicación
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CINE Y TELEVISIÓN

Un 'Águila roja' en 'El barco' con 'Aída'

El zaragozano Javier Roig ha trabajado como guionista en las series más famosas. Ahora, está escribiendo una película.

Javier dice encontrar inspiración en las cafeterías.
Un 'Águila roja' en 'El barco' con 'Aída'
ENRIQUE CIDONCHA

Millones de personas se sientan cada noche ante la pequeña pantalla y se dejan seducir por historias de espadachines medievales, de barcos que sobreviven al fin del mundo o del día a día del humilde barrio de 'Esperanza Sur'. Pero son muy pocos los que lo viven desde el otro lado. El zaragozano Javier Roig está en ello. Aunque estudió Publicidad, lo suyo es más de ficción que de productos tangibles.

Tras una temporada haciendo diversos programas para Aragón TV, decidió marcharse a Madrid y estudiar un master de guión, que le brindó la oportunidad de estar de becario en distintos proyectos de éxito, como 'El intermedio' de La Sexta o dos privilegiadas redacciones, las de dos de las series estrella de la televisión española: 'Aída' y 'Águila roja'. «Son dos formas muy distintas de hacer televisión -explica-. Una comedia tiene sentencias más largas, se busca que haya chiste en todos los parlamentos.

En 'Águila roja', las escenas son más cortas y lo que se buscan son los puntos de giro, los momentos dramáticos», explica el experto. Aunque no estaba entre el personal fijo, Javier pudo dar sus ideas, incluso algunos de sus chascarrillos acabaron en algún episodio de la popular comedia de Telecinco. Y eso que es misión harto difícil, con la de cambios que experimentan sus guiones hasta que llegan finalmente a la pantalla. «Se pueden hacer hasta tres versiones distintas y han llegado a tardar un mes y medio para un capítulo. Pero 'Aída' es un sitio muy entretenido para trabajar. En la puerta de la redacción, han colgado una nota que dice: "Esto no es una redacción; es un piso de estudiantes"», descubre Javier.

Pero su verdadera prueba de fuego ha estado en 'El barco', la ficción recién estrenada por Antena 3 y que lleva su sello en algunas de las escenas rodadas. Concretamente, el episodio 9 viene firmado por él, junto a otros dos compañeros. Toda una responsabilidad porque, según advierte, cada capítulo es como una pieza de orfebrería. «Llegué cuando estaban rodando el segundo episodio, y los guionistas iban por el 6.

No es fácil, porque esta producción tiene unas características muy particulares: está filmada en alta mar, en un decorado espectacular y carísimo, y siempre tiene los mismos actores y no pueden llegar más? Además, si tú trabajas en el 9 y los guionistas del 7 cambian algo en el último momento, te puede influir. Pero ese es el reto y una de las cosas que tienen su encanto», destaca. Aunque a él lo que más le interesa es la parte de thriller y de tensión, defiende que las creaciones españolas sean ambiciosas y tiren hacia el gran público. «Cuando se hacen series tan caras, hay que tratar de llegar a la mayor gente posible. Si para eso tienes que añadir temas sentimentales, tramas familiares que atraigan a mucho público, a mí me parece bien», defiende Javier.

 

EE. UU. frente a España

Además, quiere recalcar la dificultad que tiene realizar capítulos de casi 90 minutos, frente a los 40 que suelen durar las ficciones que se hacen en Estados Unidos. «En España, hacemos casi minipelículas. Pero es no es malo ni bueno; es distinto. Un episodio no es ni bueno ni malo por ser más corto. Además, estamos acostumbrados a escuchar que 'Mujeres desesperadas' o 'Anatomía de Grey' llegan a 14 millones de espectadores. Pero eso, en su país, es como tener uno y medio aquí», informa. Aunque él es aficionado a las series americanas, especialmente las de las cadenas de cable, como 'Skins' o 'Mad men', piensa que en España se hacen buenos productos. Y él quiere participar en ellos.

De momento, está escribiendo una película con un amigo y moviéndose para poder seguir como guionistas en la televisión. Un fin para el que no le importaría volver a su Zaragoza natal, por donde se deja caer siempre que puede. «Es mi ciudad, y me gustaría poder trabajar aquí. Pero, de momento, no se plantean ficciones para la tele», lamenta.

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