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CUATRO

Sandra Crespo: "Nos han pintado como las macarras del concurso"

Las dos hermanas vascas se proclamaron ganadoras de 'Pekín Express'. Sin embargo, la guerra con los azafatos sigue abierta.

Su hijo se echó ayer el amuleto al cuello y fue al colegio a presumir de mamá. Sandra Crespo (36 años) y su hermana Belinda (29), las vascas de 'Pekín Express', se impusieron el domingo por los pelos en el reality de Cuatro a Manolo y Marta, padre e hija.

"Les metimos un gol en el minuto 93". Y un gol de oro, porque las hermanas de Eibar se embolsaron 45.000 euros. Sandra atendía ayer a los medios después de una noche toledana, como tantas de las que vivieron en el concurso. "Dormíamos una media de cuatro horas".

Decía Manolo que 'el Bilbao es de los que te meten un gol en el descuento'. Y así fue...

Un gol por la escuadra. Pero ha sido una victoria agridulce, sentí pena por Manolo y Marta, ellos se merecían ganar especialmente. Manolo es una delicia, es el que más ha disfrutado de la aventura.

Ellos eran más populares...

Mucho más. Despertaban más cariño que nosotras, que somos más bruscas, más directas... Aunque nos han querido poner el estereotipo de macarras y de competitivas. Y eso me ha dado pena.

Pues menudos cabreos agarraban cuando alguien no las llevaba en coche...

A veces nos hemos pasado y teníamos que habernos callado, como cuando solté esa lindeza de 'gentuza', pero estaba superada. Aunque, ¿por qué no sacan el antes y el después de ese momento?

¿No son entonces tan 'macarras' como parecen?

Lo que hemos hecho y dicho está ahí, pero parecíamos las malas de la película. Nos han buscado el mal gesto, la mala cara... y también hemos tenido momentos muy bonitos con niños y familias de allí. Pero es televisión y no deja de estar, entre comillas, manipulado. Cuando ganaban los azafatos de vuelo siempre nos enfocaban.

Vaya pique tenían con ellos...

No nos hablan y no quieren saber nada de nosotras. Dicen que les hemos insultado y esperan una disculpa pública. No puedo negar las malas caras, pero eso de los insultos... no son tan importantes en mi vida. Dentro del programa eran rivales a batir y no me caían bien, ni yo a ellos, pero fuera ni me van ni me vienen. Se lo han tomado a título personal.

Tampoco hicieron buenas migas con Engracia y Manuel.

Belinda se portó mal con Manuel cuando le tocó de pareja, pero ya lo hablaron. Hace quince días hicimos una quedada y lo primero que hizo Manuel fue ir a buscar a mi hermana y darle un abrazo, es una bella persona. Pero Engracia ha estado criticando a mi hermana en la radio, y eso me da mucha pena.

Dicen que han tenido buenos momentos pero hemos visto sobre todo los malos. La prueba del agua fue un trago.

Lo pasé realmente mal, creí que me ahogaba. En la playa nunca me meto más que hasta la cintura. El cámara del programa me dijo que si no llega a entrar mi hermana a por mí hubiera ido él porque estaba agobiada y cuando me agobio pierdo los nervios.

¿Fue el peor momento?

Emocionalmente lo pasé muy mal los días antes de la comunión de mi hijo, intentamos incluso perder la prueba para volvernos. Y también cuando Belinda se puso mala en la selva, me asusté porque era serio. Me daba miedo que se le inflamara la garganta y se ahogara.

¿Y en la final, cuando vio que su hermana fallaba con el orden de las banderas?

Yo sabía el orden correcto y había visto que Belinda lo había puesto mal, pero tenía fe en que Marta tampoco lo supiera. En este concurso hay mucho de suerte. Y nosotras, desde luego, no hemos tenido mala suerte.

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