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ANTENA 3

'El Duque' reaviva el fenómeno de las fans

"`Guapo!", "`Te quiero!", "`Tócame!" Y lágrimas, muchas lágrimas. Así fue la bienvenida que cientos de fans dieron a Miguel Ángel Silvestre, más conocido como 'el Duque'. El protagonista de la serie de Telecinco, 'Sin tetas no hay paraíso', provocó una auténtica revolución a las puertas del Palacio de los Deportes. Con alfombra roja incluida y ante la atenta mirada de alrededor de mil personas, los actores de la exitosa 'sitcom' fueron llegando con cuentagotas.

Algunos de los presentes habían estado guardando 'cola' desde la madrugada con la única intención de ver a su ídolo. María, una joven madrileña, se aferraba a la valla de seguridad desde las siete de la mañana para poder ver a su "amor platónico" lo más cerca posible. Pero no fue la única. Una seguidora catalana llevaba desde la una de la madrugada en primera fila cámara en mano para lograr inmortalizar el momento; quería conseguir como fuera una foto con 'el Duque' para "poder enseñarla a las amigas". Le costó sudor y lágrimas conseguir que los encargados de seguridad le dejaran cruzar la línea divisoria. Pero su llanto valió la pena. Lo consiguió.

No sólo eran adolescentes las que acudieron a la 'fiesta del paraíso'. Había cientos de ellas, pero muchas iban acompañadas de madres y abuelas, que volvieron a ser unas chiquillas cuando vieron aparecer al 'narco' más conocido de la televisión.

El estreno de la segunda temporada de la serie consiguió que doscientos empleados transformaran el lugar elegido por la cadena en un auténtico paseo de estrellas. Más de ochenta técnicos de sonido, cincuenta encargados de la seguridad, entre otros profesionales, convirtieron el coso deportivo en otro tipo de palacio; el del 'glamour' al más puro estilo 'hollywoodiense'.

Llantos y nervios

Los primeros en llegar a la cita con el público fueron los 'mafiosos', la cara oscura de la serie, capitaneados por 'el gitano' y 'el colombiano'. A continuación, los buenos, el inspector Torres (Armando del Río) y sus chicos. También hizo su aparición estelar la madre de 'Cata', Cuca Escribano acompañada de Fernando Guillén Cuervo, su pareja televisiva.

La llegada de 'las súper nenas' fue el aperitivo para lo que vendría después. Los allí presentes lo intuían, por eso fueron recibidas entre aplausos y gritos de euforia. 'La Vane', 'la Paula' y 'la Cris', las tres íntimas amigas de 'Cata' cruzaron la alfombra roja con elegantes andares y vestidas, todas ellas, con llamativos trajes largos diseñados por Pedro del Hierro.

Minutos después, llegó al lugar una limusina blanca que enervó a los presentes que sólo gritaban: "`Duque!, `Duque!". Pero no era él sino María Castro, -que interpreta a la maquiavélica 'Jessi'- ataviada con un vestido largo azul eléctrico de Amaia Arzuaga y con lágrimas en los ojos de la emoción.

Ya sólo quedaban ellos. La pareja estrella de la serie llegó en una segunda limusina, una Lincoln Royal de color negro. Amaia Salamanca, -'Cata'- salió del coche entre gritos de alegría y envuelta en un 'glamouroso' vestido color crema de Jorge Vázquez.

Los vítores eufóricos no se hicieron esperar cuando tras de ella salió el más esperado de la noche. 'El Duque', con el estilo chulesco que le caracteriza, ofreció el brazo a su acompañante y se acercaron al público. Haciendo gala del fenómeno 'fan' que ha causado, el actor respondió a los gritos eufóricos de sus seguidoras con un "vosotras sois las auténticas protagonistas".

Mucho más decidido que su pareja ficticia, el 'rey de la noche' firmó autógrafos, saludó y besó a algunas afortunadas que no pudieron contener el llanto y los nervios.

Tras las fotos de rigor, el 'glamour' desapareció . Una vez dentro del recinto los espectadores pudieron disfrutar en una pantalla gigante de la 'premiere' de la segunda temporada de 'Sin tetas '. A pesar de los gritos de "Duque, `guapo!" en cada aparición del susodicho, el interés del público se palpaba cuando comenzó la proyección.

La boda de 'Cata', -más madura y vengativa-, con Miguel Cortés es el ingrediente principal del primer capítulo que se emitirá la próxima semana. Este acontecimiento se ensombrece porque 'el Duque' se entrega a la policía. El inspector Torres sufre una tremenda frustración al no tener pruebas para encarcelarle pero para ello recibirá la ayuda de 'Vane'.

La serie revelación del 'curso' pasado, promete. Tras conseguir reunir a más de veintidós millones de espectadores frente al televisor en su primera temporada, la historia "se complica". Las drogas y la prostitución darán paso al mundo del tráfico de armas. Ha vuelto el paraíso.

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